Hostal Restaurante ‘Venta Juan Antonio’

Hostal Restaurante ‘Venta Juan Antonio’

¿Buscas un buen lugar para comer y descansar? Dale un vistazo al Hostal Restaurante 'Venta Juan Antonio', en el Km 174,500 de la N-310 en Sisante, Cuenca. Aquí vas a encontrar un menú de calidad a precios asequibles, ¡incluso los fines de semana! Con parking gratuito y accesible, una amplia sala de comedor y una barra lista para servirte, es ideal para hacer un alto en el camino. Aunque la cerveza no es la mejor, el servicio y la amabilidad del personal compensa, y seguro te llevas un buen recuerdo. ¡No te pierdas sus platos tradicionales con un toque moderno!

Hostal Restaurante ‘Venta Juan Antonio’

Restaurante
Valoración media: 4
Opiniones: 2.370 Reseñas
Dirección: N-310, Km 174,500, 16700 Sisante, Cuenca
Teléfono: 969 38 74 95

Página web

Horarios Hostal Restaurante ‘Venta Juan Antonio’

DíaHora
lunes6:00–23:00
martes6:00–23:00
miércoles6:00–23:00
jueves6:00–23:00
viernes6:00–23:00
sábado6:00–23:00
domingo6:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Hostal Restaurante ‘Venta Juan Antonio’

Dónde está ubicado el Hostal Restaurante 'Venta Juan Antonio'

Voy a ser directo contigo: el Hostal Restaurante ‘Venta Juan Antonio’ en Sisante está bastante por debajo de lo que uno esperaría. La experiencia de desayunar allí fue un verdadero desastre. Te cuento: llegamos y tienes que pedir en la barra, cosa que ya me parece un poco rara, pero en fin. La camarera de la coleta, en lugar de atender a los que ya estábamos, se dedicó a servir a los que acababan de llegar. Espérate más de 10 minutos solo para hacer tu pedido. Mientras tanto, las personas que llegaron 15 minutos después ya estaban disfrutando sus bocadillos. ¿Y qué tal la actitud? Ni una disculpa, solo una cara como si le molestara que estuviéramos allí. De lo peor, la verdad. Comida y servicio: un auténtico uno.

Y por si esto no fuera suficiente, cuando pedimos colacao para los peques, nos traerán una imitación que sabía fatal y que costaba un riñón. Podrían al menos avisar que no tienen la marca del clásico, ¿no crees? Lo que se dice un pincho de tortilla congelada, tiesa, y con un sabor que ni los gatos querrían. ¡Vaya tela! Además, tuvimos que limpiar la mesa nosotros, retirando los chupitos de quienes se fueron antes. Francamente, pasad de largo. Aquí la comida, el servicio, y el ambiente, todo un uno.

Por otro lado, no todo son malas noticias. Para los que tienen mejor suerte en este lugar, algunas reseñas dicen que el servicio ha sido rápido y atento, algo que no parece ser la norma. Hay quienes hablan bien de la comida a la brasa y mencionan que los precios están bien. Pero, sinceramente, con mi experiencia, no tengo ganas de arriesgarme. Comida buena y un servicio ágil, pero cuidado con el servicio a la hora de desayuno.

Entonces, ¿dónde está este hostal? Ubicado en la N-310, Km 174,500, 16700 Sisante, Cuenca. Pero la verdad, sigue tu camino y busca un lugar donde realmente te traten como te mereces.

Cuál es la dirección exacta del establecimiento

Vamos al grano. La Venta Juan Antonio, ese hostal restaurante en la N-310 a Km 174,500 en 16700 Sisante, Cuenca, se presenta como un sitio bastante decente para hacer una parada. Hemos estado dos veces y la primera ocasión desayunamos y todo genial, la comida riquísima y de calidad. En la segunda, nos lanzamos a probar el menú; aunque a 15€ me parece un pelín caro para lo que ofrece, la verdad es que estaba rico. Pero cuidado, el bocadillo de lomo que pedimos fue un desastre total, eso sí, con los pimientos al lado que estaban buenos. El precio del bocata, 5€, sí que no lo vale. Ah, y los nuggets, esos sí que se salvan; estaban buenos y costaban 7€.

El local está limpio, que eso es un punto a favor, y los camareros son educados y rápidos. El ambiente es espaciado y puedes estar tranquilo. Ahora, eso sí, la experiencia en desayunos no fue tan buena. En una de nuestras paradas, la atención fue lentísima, más de 20 minutos para que nos atendieran; los cafés malos y a esperar la tortilla casi media vida. Al final, tuvimos que buscar a la camarera para pedir la cuenta. Una pesadilla que no querrás vivir.

En general, lo que ofrecen está bien si buscas algo rápido en la carretera. Las carnes a la brasa no están mal, aunque a veces la proporción deja mucho que desear, más pan que salchicha en algunos casos. Pero lo malo, lo malo es cuando el servicio decae, ya que hay días que parece que no tienen mucha idea de lo que hacen. Para tomar un bocado y seguir, puede estar bien, pero hay que tener ojo con qué pides.

Entonces, si necesitas parar, ya sabes dónde está. Recuerda, Venta Juan Antonio, N-310, Km 174,500, 16700 Sisante, Cuenca. ¡A darle!

Ofrecen un menú a precios asequibles

Ya te digo, el Hostal Restaurante ‘Venta Juan Antonio’ no es exactamente el rey de la tortilla. Y eso que pasábamos por allí, nos paramos a tomar algo, y lo que elegimos fue un pincho de tortilla. Cero puntos, de verdad. La patata estaba cocida y, en serio, ¿cuesta tanto hacer una tortilla bien? Faltaba casi todo: huevo, sal, amor... Ni se te ocurra pedirla. Salimos sintiendo que había sido lo peor que habíamos comido. Solo dos refrescos y el pincho nos costaron entre 1-10 € por persona. Pero, oye, el tiempo de espera fue cortito, menos de 10 minutos. Un punto a favor.

Pero no todo es malo en este lugar. Por otro lado, también tuvimos una experiencia positiva. Fuimos con nuestro perro, y eso ya es una gran ventaja, porque muchas veces no te dejan entrar con tu mascota. La chica que nos atendió en la barra fue un amor, muy atenta y amable. Aquí sí que se nota que está buscando dar un buen servicio, a pesar de que el sitio estaba lleno. La parrilla de la brasa pinta espectacular, y aunque hay tensión entre camareros, eso no afecta a la atención que recibimos. Comida y servicio de 5 estrellas, sin duda.

La última vez que fui, entramos pronto para el menú, pero vaya, no había todo lo que queríamos. Pero, ¡vaya aceite! Nos dejaron probarlo con pan tostado y eso estaba para morirse. La carne de la brasa, aunque estaba algo fría, se dejaba comer. Luego, los postres caseros, que eran un amor. Por unos 10-20 € por persona, sales con la tripa llena y contento. Muchos platos con buena calidad para lo que pagas, y el servicio fue de 10.

En definitiva, se puede decir que sí, ofrecen un menú a precios asequibles. Así que, si no eres muy exigente con la tortilla y lo que buscas es carne a la brasa y un trato cercano, este sitio puede ser tu parada perfecta en la carretera. Además, te lo dice alguien que ha estado ahí: aparcas gratis y fácil. ¡No está nada mal!

El menú está disponible los fines de semana

Así que, te cuento que el Hostal Restaurante ‘Venta Juan Antonio’ no es cualquier cosa. Tres estrellas, y a ver, está en la N-310, Km 174,500, 16700 Sisante, Cuenca, lo que lo hace un sitio de paso más que recomendable. Íbamos cruzando y nos dio por parar. Solo queríamos unos bocadillos y algo de beber porque el tiempo apremiaba. Pero al ver ese menú gigante en la puerta, no pude resistirme. Y al entrar, ¡el fuego a la brasa nos enganchó! Nos acomodamos en la barra y pedimos unos bocadillos de tortilla y pepito de ternera. Te juro que nos sorprendieron, porque llegaron rápido y estaban riquísimos, además de grandotes. El personal, súper amable, todo muy bien.

La primera vez que paramos, y no será la última, la verdad. Las carnes de parrilla estaban con un saborazo que flipas. El menú del día a 12 euros un domingo lo vale, pero las patatas un poco sosas y frías. El postre casero estaba bueno, así que, no te quejarás si decides quedarte.

Mira, lo tenemos grabado en el GPS porque es una parada obligatoria. Fácil acceso, y hay sitio para aparcar. Comida buena, a buen precio, diez euros el menú de la semana y te pones hasta arriba, sin queja de los seres humanos que te sirven, que son unos cracks. La brasa, un must, y lo mejor es que tienes un montón de opciones para elegir.

Por otro lado, si vas un fin de semana, el menú también está disponible. El menú del día es 13 euros, y la calidad-precio es genial. Ah, y que sepas que si viajas con tu mascota, aquí son flexibles; yo llevé a mi gata y no hubo problema en que se quedara a mi lado. Recomendadísimo para parar a comer.

Hay opciones de estacionamiento en el lugar

Y bueno, aquí vamos con el Hostal Restaurante 'Venta Juan Antonio', un lugar que se esperaba que fuera un buen sitio para comer, pero para qué mentir, la experiencia fue un desastre. La comida fue insípida, tanto que hasta mi hijo, que es un tragón de primera, no quiso seguir comiendo. Imagínate, mi pareja y yo estábamos a punto de pelear por los platos, y eso que somos de los que siempre terminamos todo. Y esa famosa tarta de queso... ¡menuda decepción! Más bien parecía un pudín de algo indefinido. Nos metieron en la cabeza que al ser una brasería, la comida iba a estar rica de verdad, pero ¡qué va! Nos quedamos con las ganas. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 2.

Luego, pasamos a comentar la experiencia en este restaurante de Iniestas. Después de toda una jornada viajando y ver que en el Picazo estaba lleno, pensábamos que aquí podríamos comer bien. Pero, claro, parece que no fue nuestra mejor decisión. El camarero, un chico latino al que llamamos "camarero" de muy mala gana, prácticamente nos faltó el respeto. Le pedimos vino y, en lugar de servirnos, se puso a contestar con desprecio. En contraste, la camarera fue un encanto, pero eso no salva el día. La ensaladilla rusa estaba bien, pero lo que vino después, el secreto, era como masticar una bota vieja. Y el tema de la sal... ¿hay alguien en esa zona que no tenga problemas de hipertensión? Todo era soso, soso. Luego, nos ofrecieron postres, que rechazamos por si acaso, y claro, ¡los dos cortados que pedimos fueron un desastre total! La comida llegó con un retraso que ni te cuento, así que al final, nos hicimos amigos de las cervezas que ya habíamos pedido. No se lo recomiendo a nadie, ¿en serio? Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1.

Y para rematar, te preguntaras si hay opciones de estacionamiento en el lugar. La verdad es que el restaurante tiene espacio para aparcar, pero con tanto lío en el servicio, quizás mejor ahorra esos problemas y busca otro sitio. Porque de verdad, pasarte hambre aquí no te lo recomiendo en absoluto. ¡Mejor sigue de largo!

El parking es gratuito

Ya te digo, la primera vez que paré en el Hostal Restaurante ‘Venta Juan Antonio’, me quedé un poco sorprendido. Pedí dos cortados y una tostada con tomate y me soplaron 6,2€. ¿En serio? Me parece un poco excesivo para lo que ofrecen. No creo que vuelva a hacer una parada ahí solo por un desayuno.

Pero luego tengo que contar la vez que fui a probar el menú por 15€. ¡Menuda diferencia! Todo estaba de lujo. Me pedí un secreto a la brasa que estaba buenísimo, y además te traen bebida, café y postre incluidos. La carne era jugosa y las raciones te dejan satisfecho. Sin duda, este sí que es un lugar al que quiero volver. Un 10 en comida, servicio y ambiente.

Por otro lado, hay que hablar de algunas experiencias horrorosas. Escuché a unos colegas decir que no entienden cómo pueden tener un 4 estrellas. La comida era asquerosa y las raciones ridículas. Además, la atención era para llorar, con camareros que ni se dignaban a mirarte. ¡Una locura! La gente se va muy decepcionada, y no es para menos.

Y lo último que tengo que añadir es que, de camino a Madrid, nuestra experiencia fue pésima. Pedí una pechuga de pollo a la brasa y estaba tiesa, sin sabor y, sinceramente, parecían sandalias los acompañamientos. Y la merluza empanada, ¡madre mía! Más parecida a un amasijo que a un plato de pescado. La única cosa que se salvó fue el tiramisú, que estaba muy bueno.

Ah, y hablando de aparcar, sí, el parking es gratuito, aunque es un rollo encontrar sitio. Al final, si vas a parar, asegúrate de tener paciencia para el coche.

El parking es accesible para personas con discapacidad

Así que, te cuento sobre la Venta Juan Antonio, ese hostal restaurante que está en la N-310. La verdad, la primera vez que fui, me llevé una desilusión de las grandes. Al llegar, estuve esperando mesa casi 10 minutos. Cuando me di cuenta de que parecía un jarrón en una planeta ajena, el camarero decidió que era hora de sentarme en la única mesa que quedaba libre. “Siéntate que ya te atiendo en cuanto pueda”, me soltó, y así fueron otros 12 minutos de espera. Pitido en mi estómago, y preocupación por el menú, porque faltaban tres platos que quería probar.

Para sumar a la odisea, entre el primer plato y el segundo fueron casi 15 minutos más, y para el postre, otros 5 minutos en la cuenta. En total, estuve 1 hora y cuarto para comer. Pedí la sopa castellana, y sorpresa, ¡sin jamón! Luego el “secreto”, que pedí con ensalada, pero me lo traen con patatas. Después me traen la ensalada, pero ¡sin aliño! Vamos, que acabé la carne y la ensalada ahí, en la mesa, mirándose en mi plato. El servicio, un desastre total. O faltaba personal, o sobraban mesas, pero de lo que no faltaba eran problemas. Y 11 euros por un menú que incluía una sopa, un par de filetes de secreto y un café solo, me parece un poco excesivo.

Pero no todo fue malo, porque la comida estaba rica. Si te gusta la sopa, por cierto, hay otros que dicen que es lo mejor. Cada vez que pasamos de Madrid, la gente sugiere que paremos aquí. Muchos aseguran que los precios son buenos y que todo lo que han probado, incluido el pollo a la brasa y las chuletas de cordero, está sobresaliente. Además, la chimenea para asar es simplemente genial; ahí se siente la calidez del lugar y lo bien que saben hacer las cosas cuando no están desbordados.

Y para cerrar, el tema del parking. En cuanto a si es accesible para personas con discapacidad, he escuchado que no hay muchos problemas. Aparentemente, hay opciones para facilitar el aparcamiento. Pero, como en todo, vale la pena confirmarlo al llegar, que a veces las cosas pueden cambiar. ¡Así que avísame si decides ir!

Cómo es la sala de comedor del restaurante

Te cuento que el Hostal Restaurante ‘Venta Juan Antonio’ es un lugar que ya tiene sus fans en la carretera. Le pongo 5 estrellas a todo. Y mira que ni siquiera he comido allí, pero la atención y el servicio son de 10. Nos pilló una tromba de agua en la N-310 y tuvimos que parar a tomar café. Al entrar, el olor a brasa te atrapa y la comida se ve tan buena que dan ganas de quedarse a comer, aunque ya habíamos hecho parada antes. Definitivamente regresaré para probar esas carnes que prometen.

Sin embargo, no todo es perfecto. Escuché a unos amigos que pararon a comer y les fue fatal. El servicio fue un caos total: tres camareras que no se entendían de nada. Les preguntaron varias veces si lo que habían pedido eran dos montadores. Y no te cuento de los precios, que son desorbitados. Por algo como unas cañas y montados se plantaron con una cuenta de 12,40. Miedo me da volver a escuchar algo así.

Pero no se puede negar que hay quienes disfrutan del sitio. Un par de colegas lo describieron como lo mejorcito de España, con un buen ambiente y un trato cercano. El menú parece tener propuestas interesantes y, si gustas de un ambiente familiar, vale la pena. Ellos recomiendan ir y verlo por ti mismo, porque hay fotos que no hacen justicia.

Y ya que estamos hablando del ambiente, hay que ser realistas: la sala de comedor a veces no es la mejor, especialmente si te toca sentarte en una mesa de paso. Personas pasando por los lados, comentar lo que comes... un poco incómodo, sinceramente. Aunque la carne a la piedra parece que siempre se lleva las palmas. En fin, si eres de los que valoran la intimidad al comer, quizás no sea tu elección ideal. Pero si lo tuyo es la comida rica y el trato amable, este lugar tiene su encanto.

Qué tipo de servicio reciben los clientes en el restaurante

Mira, si te gusta hacer paradas en carretera, el Hostal Restaurante ‘Venta Juan Antonio’ es un must. A ver, la comida está bastante buena, de esas que te dejan satisfecho, y el servicio también cumple (aunque no es oro todo lo que reluce). Te cuento, hay momentos en que el calor es asfixiante. La última vez que fuimos, estábamos deseando cenar rápido para salir a tomar aire, porque dentro del sitio parecía un infierno. Es como si tuvieran el sol encendido al máximo, y así, como que no se disfruta.

Sin embargo, hay que reconocer que el menú de 15€ es un chollo. Si vas con hambre, puedes pedir sin miedo, porque la calidad-precio es top. Las camareras son súper atentas y hacen todo lo posible para que te sientas bien. A veces, el ambiente está muy bien, pero el calor puede arruinar un poco la experiencia. Recuerda, si pasas por allí, el menú del día a 10-20€ es perfecto. ¡Una parada ideal entre Alicante y Madrid!

Y, aunque hay opiniones divididas, muchos se han llevado gratas sorpresas. Por ejemplo, alguien se enamoró del churrasco de ternera a la brasa, ¡casi se le caen las lágrimas de lo bueno que estaba! Y no olvides dejar hueco para el tiramisu casero, que dicen que es el mejor que han probado.

Sin embargo, no todo es perfecto. Hay quienes salieron decepcionados por la calidad de la comida, como esa vez que encontraron el codillo frío. Eso no se come en ningún lado, la verdad. Al final, parece que la atención va de la mano con la experiencia. En general, el servicio puede ser bueno o un poco lento a veces, pero si te da igual esperar, ¡puedes llevarte un buen recuero! En resumen, si te mola la variedad, lo dejas todo a la suerte y a disfrutar, que en ‘Venta Juan Antonio’ puede que te sorprendan para bien o para mal.

Qué opinan los clientes sobre la cerveza que se sirve

¡La Venta Juan Antonio es una parada obligatoria si andas por la N-310, Km 174,500! No te engañes, cada vez que viajo de Madrid, ahí estoy, disfrutando de su parrilla espectacular. Te tratan de lujo, son súper amables y la comida es perfecta. Además, tienen un menú diario que es una maravilla: extenso y contundente. Así que, si buscas un buen plato y no quieres dejarte el sueldo, no lo pienses más, ¡recomiendo la parada!

La comida está muy rica y las porciones no son escasas. Por unos 1-10 € por persona, te sale a cuenta. La verdad es que todo está súper recomendado. Lo que más me impresiona es que la comida, el servicio y el ambiente siempre se llevan 5 estrellas. Es el lugar donde podrías disfrutar de una buena comida sin preocuparte de que te claven una fortuna.

Y si te preocupan los aseos, aquí están muy limpios. La comida es buenísima, el servicio no se queda atrás y hasta hemos llegado de casualidad. Ahora lo hemos apuntado como nuestra parada de paso favorita. El menú está entre 15 y 18 €, lo que está de lujo por lo que ofrecen. No te vayas sin probar el tiramisu casero, las chuletas de cordero a la brasa y el secreto de cerdo ibérico; son un escándalo.

Por cierto, si necesitas algo rápido, los montados que hacen son enormes y el bacon a la brasa es de otro mundo. La atención, como siempre, impecable. Ah, y de la cerveza, lo que dicen los clientes es que es buena y fresca, lo que siempre suma. Así que ya sabes, si pasas por ahí, ¡hazte un favor y para en la Venta Juan Antonio!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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