
¡Ey, que no te lo cuenten! La Posada Real de Santa María en Santa María del Campo Rus, Cuenca, es un hotel de 3 estrellas que no te puedes perder. Aquí, gracias a Julián, que se llevó el premio a la mejor paella en Sueca 2013, vas a disfrutar de una paella de rechupete, y si hay poca gente, hasta puedes verlo preparar. Este lugar es acogedor, con habitaciones con balcón, aire acondicionado y TV de pantalla plana. Además, tienes un desayuno continental y wifi gratis. Clasificado como el número 1 de B&B en la zona con 5 estrellas en Tripadvisor, la Posada es ideal para sentirte como en casa. ¡Pásate y disfruta de la experiencia!
Posada Real de Santa María
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Mapa Ubicación Posada Real de Santa María
Dónde se encuentra la Posada Real de Santa María
¡Oye, colega! Si buscas un sitio guay para quedarte, la Posada Real de Santa María es donde tienes que ir. Está en Avenida Dr. Espejel, 5, en Santa María del Campo Rus, Cuenca. De verdad, este hotel de 3 estrellas tiene mucho más que ofrecer de lo que parece. La gente habla maravillas de su restaurante; dicen que es el mejor de toda la comarca y no les falta razón. ¡La comida está de locos! La relación calidad-precio es increíble y el servicio es un 10. ¡Yo volvería sin dudarlo!
La atención es brutal. Estuvimos dos noches y tanto el trato como las instalaciones son fantásticas. Las habitaciones están de lujo para descansar después de un día de aventuras, y la comida... ¡madre mía! Super bueno todo. Es un sitio perfecto para ir en grupo o en familia, y te aseguro que vas a querer repetir. Además, es tranquilo, así que puedes desconectar de verdad.
Las habitaciones son comodísimas. Tienen camas que te abrazan y un armario grande para guardar tus cosas. Y no te olvides de la terraza, ¡es un lujo! Si buscas un lugar donde relajarte y comer como un rey, aquí es. La comida es impresionante, especialmente los arroces; son espectaculares, y los premios de Julián son bien merecidos. Te digo, los 156 km desde Madrid valen la pena solo por los arroces y un buen queso manchego de la zona.
Ahora, hay que ser sinceros: algunos han tenido problemas con las reservas. Un par de quejas no vendrían mal, porque no está chido llegar y que tu reserva no esté. Pero si ignoramos esos drama, la Posada es genial por su calidad y servicio. Así que si quieres saber dónde se encuentra la Posada Real de Santa María, ya sabes: en Avenida Dr. Espejel, 5, 16621 Santa María del Campo Rus, Cuenca. ¡Hazte un favor y date una vuelta por allí!
Cuántas estrellas tiene la Posada Real de Santa María
Ya te digo, si estás buscando un sitio donde comer y pasarla bien, la Posada Real de Santa María es el lugar. Es un hotel de 3 estrellas pero realmente se siente como de lujo. La comida es espectacular, y de verdad, no te puedes ir sin probar su paella. Eso está en otro nivel, como si fuera el oro del mar. Y no solo eso, todo lo que pedimos estaba de rechupete. Si vas en grupo o con tu pareja, aquí la vas a romper. Se siente esa buena onda en el aire, ya sabes.
Y no hablemos del servicio, que es de 10 sobre 10. La hospitalidad aquí es increíble. El personal siempre está listo para ayudarte con una sonrisa, lo cual lo hace aún más especial. Hasta el famoso Poli, que es un crack, te deja con ganas de volver. El ambiente es tranquilo, perfecto para una comida en familia o con amigos, y eso se agradece un montón.
¿Te cuento un secreto? Tienen parking privado, así que si vas en moto, no te preocupes por dónde aparcar. La habitación es amplia, con terraza y todo, aunque no estaría mal un secador de pelo para darle ese toque extra. Pero bueno, hay algo que compensa eso: es un sitio seguro y el servicio, literal, es increíble.
Así que, si te estás preguntando cuántas estrellas tiene la Posada Real de Santa María, pues son 3 muy bien merecidas, pero la experiencia ni de broma se siente como tal. Un sitio al que volvería sin pensarlo. ¡Déjate caer y prueba todo lo que ofrecen!
Quién es el chef famoso asociado con la Posada
Mira, la Posada Real de Santa María a primera vista parece un buen sitio, pero hay cosillas que no cuajan del todo. La experiencia fue bastante mala por el tema de los alérgenos. Preguntamos por el gluten en sus platos y, sinceramente, no tenían ni idea. Dicen que tienen los alérgenos en la carta, pero cuando vas a preguntar, te miran como si les hablaras en otro idioma. No sé, da un poco de rabia que un sitio que quiere ser de alto nivel no esté al tanto de esto en el 2023. En ese sentido, es como cualquier bar de barrio, pero no barato, ojo.
Ahora, en el lado bueno, el restaurante es realmente el que está en boca de todos por su buena comida. Comimos ahí en un lunes, cuando había poquita gente, y la gente del local fue superflexible con el menú. Pedimos un plato de arroz que estaba espectacular. La paella valenciana tiene hasta un premio como la mejor del mundo; ¡una pasada! Además, tienen un montón de opciones en la carta, desde carne al entrecot trinchado hasta unos postres que te dejarán con ganas de más. Y no me olvides de mencionar la amplia terraza donde te puedes sentar a gusto bajo el sol.
Un par de amigos valencianos también se pasaron para probar la famosa paella, pero no todo lo que brilla es oro. Les costó un pastón (19€ más IVA por cabeza) y, para rematar, la comida les llegó salada y cruda, sin ni rastro de pollo. Menuda decepción, ¿no? Pero el menú diario suele salir bastante bien de precio y está bien servido, así que si te pilla de paso, merece la pena.
Y por si te lo estás preguntando, el chef famoso relacionado con la Posada es José Manuel de la Osa. Un tipo conocido que ha dejado huella en la cocina, ¡aunque parece que en este sitio hay que ir con cuidado!
Qué premio ganó Julián en 2013
Así que llegamos a la Posada Real de Santa María, un hotel de 3 estrellas en pleno corazón de Santa María del Campo Rus. La cosa es que estamos hablando de un pueblo que apenas llega a 600 habitantes, así que no esperes un bullicio de ciudad. El acceso al local es un poco raro, pasas por un porche cerrado que parece más un fumadero que otra cosa, y eso no mola mucho para un lugar que recibe visitantes. Cuando entras al bar, te encuentras con el comedor y un porche acristalado que da a un patio. La verdad es que ese patio está chulo, con una caldera de pellets que calienta el ambiente. Supongo que en verano debe ser agradable comer ahí, aunque aún no lo he probado.
El plan era claro: quedamos unos amigos a probar su famosa paella valenciana, que según dicen ha ganado el Premio a la Mejor Paella de España en 2014 y 2015. La paella no estaba mal, pero le faltaba socarrat; ya sabes, ese toque crujiente en el fondo que le da la vida. La verdad, he probado mejores por menos de 19€/comensal, así que me parece que está un poco sobrevalorado. Luego, pedimos un arroz huertano de verduras y lo mismo, le faltaba un poco de punch. Otra vez, 19€ por plato y no sé, se siente como que estás pagando de más por no tanto.
De entrantes, nos lanzamos con unas anchoas, que aunque estaban buenas, no tenían esa potencia que esperábamos. 18€ por 5 unidades, un poco decepcionante. Pasamos a los postres y ahí ya fue un desastre total. Por aproximadamente 3€, la tarta de queso parecía de esas que compras en el super, sin sabor y hechas con polvos. Comibles, sí, pero no lo que uno espera. Al menos el trato fue correcto, y el chef salió a ver si nos había gustado, algo que se agradece. En resumen, no comimos mal, pero la relación calidad-precio no cuajó. Con la competencia tan fuerte y las redes sociales, a Julián le hace falta espabilar; no se puede vivir de las viejas glorias.
Y para responder a tu pregunta: Julián ganó el Premio a la Mejor Paella de España en 2014 y 2015. Así que, a ver si se le da un empujoncillo y mejora un poco la experiencia, ¡porque se puede hacer mucho mejor sin mucho esfuerzo! Suerte, de verdad.
Qué especialidad culinaria se puede disfrutar en la Posada
Vaya, la Posada Real de Santa María tiene su encanto, pero hay cositas que claman al cielo. Pasamos por allí de casualidad y decidimos parar a comer. Elegimos el menú, que, para ser sinceros, tenía buena pinta. Pero al ver migas de pan en las sillas, me atreví a preguntar si estaban limpias y, para mi sorpresa, me dijeron que sí. ¡Eso sí que es arriesgarse! Aquí viene el chasco: ¡no ponen mantel si pides menú! Fatal, en serio. Las mesas no se limpian ni de broma, y eso es un punto muy triste. Eso sí, el trato del personal fue bueno y la comida se defendió, el precio también estuvo normal. Pero, oye, ¿un revís de Sanidad? Eso no haría daño.
Por otro lado, he escuchado maravillas sobre el dueño, Julián. Dicen que es un crack y que el lugar tiene un rollo acogedor, una experiencia de esas que no te esperas en un pueblo chiquitajo. Las habitaciones son comodísimas, el desayuno no tiene desperdicio y la fideuá y la paella son de otro mundo. Si me hablas de comida, todo lo que dicen sobre la calidad y la atención hace que suban los puntos del sitio. Es un sitio perfecto para ir en grupo o con amigos, aunque el menú diario se esté quedando corto.
Sobre esa pregunta que todos nos hacemos: ¿qué especialidad se puede disfrutar en la Posada? Sin duda, las paellas. Dicen que han ganado campeonatos y todo. ¡Así que ya sabes! Si quieres triunfar con tu paladar, estas delicias son el camino. Pero que no se pasen con lo que traen a la mesa, por favor, porque no todo en la carta suena tan bien como las paellas. ¡Así que ve con ojo avizor!
Es posible ver a Julián preparar la paella
La Posada Real de Santa María es un sitio que si no conoces, tienes que añadir a tu lista de lugares a visitar ya mismo. Este hotel de 3 estrellas en Santa María del Campo Rus, Cuenca, no es solo un sitio donde dormir, es un verdadero descubrimiento gastronómico. Hablando en serio, si te gusta la buena comida, este es el lugar. Sus ***paellas valencianas, premiadas en varias ocasiones, están de muerte***. El arroz está en su punto, y la de bogavante es un plato que no puedes dejar pasar. Tu estómago te lo agradecerá, lo prometo.
Las tapas también son un must. Las ***gambas al ajillo*** son otro nivel, y si tienes ganas de un postre, la ***tarta de queso*** te dejará en la gloria. Lo mejor es que todo esto lo disfrutas en un ambiente tranquilo y acogedor. El servicio es de 10 y, lo más bonito, es conocer a la gente del pueblo. Aquí todo el mundo te saluda como si fueras de la familia. Una experiencia que no se vive en la ciudad, créeme.
También hay que hablar del cambio estético que ha sufrido el lugar. Si solo vas a tomarte un café, te vas a llevar una grata sorpresa. Café bien servido y con una amabilidad que se siente. Salimos encantados después de probar su menú, y yo no soy de exagerar.
Y sí, en cuanto a la pregunta del momento: ¿Es posible ver a ***Julián preparar la paella?*** Con un poco de suerte, puede que lo pilles en acción. Si te acercas al restaurante durante la hora pico, él se mueve entre fogones como un maestro. Te será difícil resistirte a quedarte un rato más solo por verlo trabajar y oler el manjar que está cocinando. En definitiva, si pasas cerca, no dudes en pararte. ¡De verdad, no te va a decepcionar!
Qué tipo de habitaciones ofrece la Posada
Haber ido a la Posada Real de Santa María fue todo un acierto. Fuimos a visitar a una amiga que vive por ahí, y desde el primer momento nos dijo que teníamos que ir al restaurante que está dentro. Te digo, el arroz con boletus y jamón y el arroz con bogavante son de los mejores que he probado en mi vida. En serio, parecía que cada bocado era una fiesta para el paladar. Y la relación calidad-precio es brutal. Si te pasas por allí, ni lo dudes: ¡tienes que comer! De lo mejor que hay en la zona. Servicio y ubicación, un 5 de 5.
Claro, no todo fue perfecto. Pasamos una noche en el hotel, y, bueno... las moscas eran tantas que parecía un safari. Era finales de septiembre, y no sé si eso justifica la plaga. Al menos los camareros eran majos, aunque a nosotros nos trataban un poco como si estuviéramos en un museo. Un consejo: si planeas cenar allí, asegúrate de que haya carta porque a veces... no hay.
Pero mira, hemos vuelto varias veces solo por los arroces. Esta vez, nos sorprendieron con un queso del pueblo espectacular y anchoas de calidad, y el arroz con jamón ibérico y boletus te deja sin palabras. Te lo aseguro, no sobró nada en la mesa. En esta ocasión, el servicio fue muy atento y respetuoso con las normas anti COVID. Ese ambiente, en un sitio amplio y limpio, lo hace aún mejor.
Y no hay que olvidarse del arroz con carbineros y sepia que probamos la última vez. Simplemente alucinante. Mejor que reserves, porque se llena hasta los topes. La comida cumple y, de verdad, se nota que la gente que trabaja allí sabe lo que hace. En cuanto a lo que ofrece la Posada, las habitaciones son cómodas y tiene un ambiente bastante acogedor, ideal para grupos. Aunque no seas de loa arroces, este lugar tiene un poco de todo y te aseguro que vale la pena.
Las habitaciones cuentan con aire acondicionado
Mira, si andas de paso en esa ruta de Madrid a Valencia, la Posada Real de Santa María es un must. La verdad es que paramos ahí por las buenas críticas que nos hablaron de un sitio limpio y cómodo, y vaya si lo era. La comida es de 10. ¡Ese arroz que hacen es de escándalo! Y ni hablemos del desayuno, ¡un festín contundente! La amabilidad del personal también se lleva un 10, siempre atentos y con una sonrisa, lo que se agradece un montón después de un día de viaje.
Ahora, no todo es color de rosa. He oído a algunos quejarse, diciendo que las paellas son "demasiado sabrosas", y que hasta empachan. Las críticas del jamón ibérico también han salido, pidiendo que lo corten a mano y no a máquina. Pero bueno, lo mejor sigue siendo el servicio, especialmente el de Lis, que es un crack haciendo cafés. Aunque el lugar tiene sus altibajos, lo cierto es que se ve que algunos la rompen en la cocina, así que tiene su encanto.
Y si quieres saber de las habitaciones, sí, cuentan con aire acondicionado. Así que después de disfrutar de esa paella que ha ganado premios mundiales, puedes relajarte en una habitación fresquita y estar listo para el siguiente día. Al final, si pasas por Santa María del Campo Rus, ya sabes, no dudes en hacer una parada aquí. ¡Seguro vuelves por más!
Tienen todas las habitaciones un balcón
Mira, si estás buscando un buen sitio donde quedarte, la Posada Real de Santa María es un lugar que no puedes dejar pasar. Este hotel de 3 estrellas en Av. Dr. Espejel, 5, 16621 Santa María del Campo Rus, Cuenca, tiene un ambiente que te hace sentir como en casa. Y lo mejor es el servicio: rapídisimo y con un equipo siempre amable. Te vas a sentir bien atendido, te lo aseguro.
Ahora, hablemos de la comida, porque ahí es donde de verdad brilla este lugar. Si vas, no te puedes perder su paella Valenciana, que, por cierto, se llevó el premio a la mejor paella del Mundo. Esa delicia con carabineros y langostinos es pura magia. El sabor del mar es impresionante. Quedarás satisfecho y con ganas de repetir, te lo prometo.
Claro, no todo es perfecto. El menú diario deja mucho que desear. La ensalada campera era casi una broma, y el lomo a la plancha no tenía nada de gracia. Y te digo, el servicio de Juan no fue, digamos, el mejor; una atención que no se sentía muy cálida. Así que, si vas en grupo, ten cuidado con lo que pides para no llevarte sorpresas.
En el lado positivo, el personal en general es muy profesional y la atención es bastante buena. Pero, un consejo, deberían considerar restringir el tabaco en la terraza. Con el índice de COVID tan alto en Castilla la Mancha, es algo que deberían tomar en cuenta. En Valencia se ha hecho y la gente ha respondido bien.
Y ya que hablamos de la terraza, si te preguntas si todas las habitaciones tienen balcón, la respuesta es que no. Así que, si eso es un must para ti, lo mejor es que lo mires con anticipación al reservar. ¡Pero el lugar sigue siendo increíble para disfrutar de una buena comida o una cervecita con amigos!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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