
Si buscas un lugar para comer con vistas espectaculares de Toledo, La Ermitaña es tu sitio. Ubicado justo al lado de la Ermita del Valle, te ofrece panorámicas increíbles del Alcázar, la Catedral y el río Tajo. La comida es una pasada, con una carta que mezcla cocina tradicional y platos de degustación que varían a diario. Perfecto para disfrutar de un atardecer con buen rollo desde su terraza. Ven, te va a encantar.
Restaurante La Ermitaña / Mirador Gastronómico de Toledo
Horarios Restaurante La Ermitaña / Mirador Gastronómico de Toledo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–17:30 |
| martes | 13:00–17:30 |
| miércoles | 13:00–17:30, 20:00–1:30 |
| jueves | 13:00–17:30, 20:00–1:30 |
| viernes | 13:00–1:30 |
| sábado | 13:00–1:30 |
| domingo | 13:00–1:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante La Ermitaña / Mirador Gastronómico de Toledo
Dónde se encuentra La Ermitaña
¡Tío, tienes que ir a La Ermitaña, el Mirador Gastronómico de Toledo! Es el sitio perfecto para celebrar algo especial. Fuimos a festejar nuestro aniversario y la atención fue de 5 estrellas. El personal es de lo mejor; te hacen sentir como en casa. Y el camarero, un crack, ya sabía que estaba embarazada y me aconsejó qué platos podía comer sin problema. ¡Y la comida! Salimos rodando de lo buena que estaba. El precio, para la calidad que ofrecen, está bastante bien: entre 50 y 60 € por persona.
La vista desde allí es simplemente increíble. La gente siempre quiere las mesas cerca de la ventana, pero la verdad es que, desde cualquier lugar del restaurante, las vistas son espectaculares. Si quieres un atardecer de esos que se te quedan grabados, tienes que ir a la terraza. Además, la carta tiene platos que mezclan lo moderno con lo tradicional, así que hay variedad para todos los gustos. No te puedes perder la ensalada de burrata, está de locos.
Otra cosa que me flipó del restaurante es el ambiente. Suena a lo que les da la gana, pero cuando estuve allí, el nivel de ruido era bajo y las conversaciones fluyen fácil. Eso sí, hay que reservar porque siempre hay gente. A veces es un rollo y te puede tocar esperar, pero vale la pena. Si piensas ir, mejor hacerlo durante un día normal y no en festivo; por experiencia, el servicio puede fallar un poquito cuando está a tope.
Para que lo sepas, el Restaurante La Ermitaña está en la Ctra. Circunvalación, 19, 45004 Toledo. ¡No te arrepentirás de ir! Es el lugar ideal para salir de la rutina y probar cosas ricas en un entorno de lujo.
Qué tipo de vistas ofrece La Ermitaña
La Ermitaña es un sitio que no vas a querer dejar pasar si andas buscando vistas que te dejen boquiabierto. Las panorámicas de Toledo son espectaculares, no te exagero. Desde el Alcázar hasta la Catedral y el río Tajo, todo lo tienes a la vista, así que prepárate para sacar unas fotos que dejarán a todos tus seguidores flipando. Y oye, la terraza es el lugar ideal para disfrutar de todo esto mientras saboreas rico alimento al aire libre.
Ahora, hablemos de la comida. Aunque hubo algunos altibajos, en general, te vas a sentir bastante satisfecho. Los platos como la torrija y el rodaballo son para chuparse los dedos, así como la crema de pistacho que te deja con ganas de más. La única decepción fue el bonito ahumado, que fue un tanto normalito. Las croquetas y los chipirones tampoco se quedan atrás, aunque el canelón de pollo no fue el mejor de la noche. Aquí se siente que los precios rondan entre los 50-100 euros por cabeza, así que es un lujo, pero vale la pena por lo que te ofrecen en la mesa.
Lo que puede picar un poco es el servicio. Los camareros aún están pillando el truco, así que a veces puede que no te cuiden como debería. Pero bueno, eso no arruina la experiencia. Y ojo con la música; a veces parece que te metes en un concierto flamenco porque la cosa se puede poner un tanto ruidosa. Sin embargo, este es un sitio donde se viene a disfrutar de la calidad y el amor por la buena comida, así que, si buscas una experiencia gastronómica única en Toledo, La Ermitaña es un must. Ya sabes, ¡no te lo puedes perder!
Qué puntos de interés se pueden ver desde La Ermitaña
Así que, si estás pensando en ir a La Ermitaña, te cuento que tiene 4 estrellas. El sitio está en un enclave privilegiado, lo que realmente es parte de su encanto. Tienes unas vistas brutales de Toledo. Especialmente desde la terraza, donde puedes disfrutar del ambiente. El servicio es bastante atento, tal vez demasiado si estás buscando un poco de privacidad. La comida está bien, aunque tengo que decir que lo de la relación calidad-precio es un poco justo. Un ejemplo: la ensalada de burrata que pedí, a 21 €, era prácticamente una cucharada y media para dos. ¡Yo soy de ensaladas, pero esto ya es un poco descarado!
El ambiente está chido, pero le pondría 4 estrellas. Y aquí es donde encuentro el detalle que podría mejorar: los cristales del mirador no estaban tan limpios como deberían. Si vas a llamarte un 'mirador gastronómico', deberías lucirte un poco más, ¿no? En fin, es una experiencia muy atractiva, y la cena puede estar entre 30 y 40 € por persona. Y si te preguntas sobre el ruido, es moderado, perfecto para charlar y disfrutar de la compañía.
Pasando a otra cosa, la decoración del lugar tiene muy buen gusto y mantiene ese aire de exclusividad. Pero cuando hablamos de la calidad de la comida, pues no fue la gran cosa. Las croquetas de cabrales sí que se salvan, son exquisitas y no se encuentran en todos lados. El pulpo, aunque a la brasa tenía un sabor muy bueno, se pasaron con el picante. Y el cordero, ahí sí que meterían la pata, porque estuvo seco. Al final, nos salió 123 € para dos personas, así que está claro que pagas más por esas vistas que por lo que realmente comes. Así que ya sabes, si vas, no te olvides de pedir las croquetas de Cabrales.
Desde La Ermitaña, puedes echar un vistazo a varios puntos de interés de Toledo. Te apuntas a observar la impresionante Catedral, el famoso Alcázar, y hasta el Puente de Alcántara. Las vistas son de esas que no se olvidan, y puede que la comida no sea lo mejor, pero las panorámicas valen la pena. ¡Así que ve con la mente abierta y a disfrutar!
Qué características tiene la comida en La Ermitaña
Y hablando de La Ermitaña, ¿qué te puedo contar? Un lugar que te atrapa con esas vistas espectaculares de Toledo. Si buscas un sitio romántico para una noche especial, este es el lugar. Te aseguro que las vistas son lo mejor, especialmente cuando el sol se despide. Aunque es verdad que no tienen un menú degustación fijo, cada plato que ofrecen está muy bien pensado. Eso sí, prepárate porque el precio puede rondar entre 50-80 € por persona.
La comida es un espectáculo. Las croquetas de Cabrales son un must y, si te has dejado caer por ahí, no te olvides de la torrija, que está de muerte. El servicio es otra maravilla, la mayoría de las veces te atienden con una sonrisa y son muy atentos. Recuerda mencionar si tienes prisa, porque serán rápidos pero sin que sientas el aguijón de la ansiedad. En general, un ambiente acogedor y con muy poco ruido, ideal para disfrutar de tu cena sin distracciones.
Por otro lado, el tema del aparcamiento es un poco rollo. En horas punta, sobre todo al atardecer, va a ser complicado encontrar sitio, así que ve con tiempo y no desesperes buscando. A veces tienes que andar un poco, pero mira, esto no quita lo espectacular de la experiencia. Así que ya sabes, si eres de los que les gusta disfrutar de buena comida, buen servicio y unas vistas de infarto, tienes que darle una oportunidad a La Ermitaña.
Y si te preguntas, ¿qué características tiene la comida en La Ermitaña? Pues todo gira en torno a la calidad e ingredientes frescos, con varios platos que son un verdadero deleite. Tienen opciones para celíacos, un plus que no muchos restaurantes se toman en serio. En resumen, si te gusta comer bien y además quieres disfrutar de un ambiente especial, este sitio debería estar en tu lista. ¡No te lo pierdas!
La carta de La Ermitaña es fija o varía
Ya te digo, si estás buscando un lugar donde comer bien y deslumbrarte con unas vistas espectaculares de Toledo, La Ermitaña es tu sitio. La cocina está riquísima, el personal es amable y la atención es rápida. No sé tú, pero a mí no me gusta esperar cuando tengo hambre. Y no solo eso, también son unos cracks adaptando la carta para que sea #singluten. Así que, si tienes algún compi que lo necesite, no hay problema, ¡todo está pensado para que disfruten!
Te cuento, el ambiente es hermoso, ideal para esos atardeceres divinos que te dejan con la boca abierta. Los camareros son super atentos, y la comida… madre mía, el sabor te da ganas de repetir. Yo estuve cenando y te puedes gastar entre 40-50 € por persona, pero vale cada céntimo. Además, el nivel de ruido es bajo, así que puedes hablar tranquilamente sin alzar la voz. Perfecto para una cena con amigos o una cita.
La ambientación y las vistas son de otro mundo. Personalmente, el servicio me pareció muy rápido y amable. De los platos que probamos, el pulpo asado se lleva la palma como el mejor, ¡tienes que pedirlo! También estaba muy rico el rabo de toro con ñoquis y, aunque el steak tartar era picante de más, estaba tan bueno que no me importó. Y no pueden irse sin probar la espuma de pistacho con helado de frambuesa, ¡un postre de 10!
Eso sí, hay que ser sinceros. Mientras que algunos platos están a un nivel altísimo, otros, como los chicharrones, me decepcionaron un poco. Es un sándwich con una lámina fina de chicharrón que no cumplió mis expectativas. En general, la comida tuvo buena presentación y sabor, aunque algunos platos pueden no sorprender tanto como otros. Pero igual, gracias a la atención del personal, como Inés, que fue un bombón de amable, le daría un 4 o 5 estrellas a la experiencia, sin dudarlo.
¿Y la carta? Bueno, la cosa es que la carta no es fija, puede variar. Eso lo hace más interesante, así que si vuelves, ¡puede que encuentres algo nuevo! Y, aunque el aparcamiento puede ser un reto, hay opciones gratuitas en la calle. ¡Así que ya sabes, no te lo pierdas y disfruta!
Qué tipo de cocina se sirve en La Ermitaña
Mira, si estás pensando en ir al Restaurante La Ermitaña en Toledo, déjame contarte que es un lugar alucinante. ¡Las vistas son impresionantes! Desde la terraza puedes ver toda la ciudad, y si eres un amante de la buena comida, esto es un must. La comida está sabrosísima, aunque te lo digo como un consejo: los platos son un poco escasos para lo que te cobran. Entre 60 y 70€ por persona, y a veces te quedas con ganas de más. Aún así, la atención y el servicio son de 10, así que se compensa.
La zona donde está el restaurante es súper privilegiada, al lado de la capilla de la Ermita, y se nota que han puesto cariño en la decoración. El ambiente es muy acogedor y mola tanto para sentarse afuera como adentro. Pero un par de cosas que podrían mejorar: sería mejor que pusieran servilletas para cada comensal en la mesa y que al pedir platos para compartir, te consulten si quieres que los sirvan primero. A veces, cuando traen todo de una, es un poco caótico. También, si pides carne o pescado, deberían cambiarte los cubiertos, no está bien usar lo mismo para todo. ¡Pequeños detalles que marcarían la diferencia!
En cuanto a la comida, que te cuento, hay un par de platos que son la bomba: las croquetas de cabrales, la carrillera de jabalí, y no te olvides de la milhojas de foie con manzana caramelizada. Lo de la crema de pistachos también está para chuparse los dedos. Y no temas por el aparcamiento, aunque es un poco complicado, puedes aparcar en la calle gratuitement.
Entonces, ¿qué tipo de cocina se sirve en La Ermitaña? Pues, se podría resumir en una mezcla de cocina tradicional y creativa, con ingredientes locales que hacen que cada plato sea una experiencia única. Así que si quieres disfrutar de una noche chula con buena comida y vistas, ya sabes a dónde ir. ¡A por ello!
Es posible disfrutar de la comida en una terraza
Ya te digo que La Ermitaña es un lugar que tienes que visitar si estás en Toledo. Es un restaurante con un mirador excepcional, y no estoy bromeando. La vista desde ahí te deja sin palabras. Estás en la sierra del Valle, disfrutando de unas vistas que son de otro mundo. La última vez que fui, tomamos un aperitivo en la terraza y puede que ya esté teamado, pero esas vistas son privilegiadas. Y si decides entrar, el restaurante también ofrece vistas espectaculares, ¡así que no te puedes equivocar!
Hablando del ambiente, todo estuvo de 10: comida, servicio… hasta la decoración. Todo super cuidado. Y el trato del personal, amable y cercano. En vez de sentirte como un cliente más, te hacen sentir como en casa. Si estás buscando dónde ir con amigos o una cita, este es el sitio. La carta y el menú degustación hacen que todo se vea brutal; la próxima vez definitivamente vamos a probar el almuerzo.
En cuanto a la experiencia, si tienes la oportunidad de ir de noche, ¡hazlo! Las vistas a Toledo iluminado son de película. La comida es increíble y la relación calidad-precio es buenísima. El servicio fue súper atento, siempre con una sonrisa. De verdad, sales de allí sintiéndote como un rey. Aunque, ojo, porque no todo el mundo tuvo la misma suerte: hay algunas quejas sobre el servicio de algunos empleados. Pero lo bueno es que hay otros que están dispuestos a hacer que vivas una experiencia mágica.
Y sí, puedo responder a tu pregunta: ¿es posible disfrutar de la comida en una terraza? Absolutamente. La combinación de buena comida y vistas espectaculares da un ambiente que es difícil de superar. Claro, si te toca el servicio correcto, como nos pasó a nosotros, todo se potencia. Pero, independientemente de eso, comer en esa terraza con esas vistas es una experiencia que hay que vivir. Así que no dudes en arrojarte a esta aventura.
Cuál es el ambiente del restaurante La Ermitaña
Si estás buscando un lugar donde comer y tener vistas espectaculares de Toledo, La Ermitaña es el sitio. Te prometo que cuando llegues, se te va a caer la baba con la panorámica. 5 estrellas asegura que este lugar cumple con todas las expectativas. La comida es un verdadero manjar, desde la tarta de queso manchego que te va a dejar sin palabras, hasta la pesca del día con puré de boniato, todo está de rechupete. Y no hablemos del servicio, el personal es súper atento y siempre tienen una sonrisa lista para ti.
Sí, puede que los precios sean un pelín altos, entre 60 y 100 euros por persona, pero créeme, vale la pena la experiencia. Piensa que estás disfrutando de una buena comida en un entorno que es puro espectáculo. Eso sí, reserva con tiempo porque se llena rápido. Ah, y no te desesperes con el aparcamiento; puedes encontrar opciones en la calle de forma gratuita, o incluso hay lugar en el propio mirador.
El ambiente de La Ermitaña es inigualable. Es un espacio luminoso y agradable, con un nivel de ruido bajo que te permite conversar fácilmente, lo que lo hace perfecto para una buena charla entre amigos después de explorar Toledo. Con tanto a tu favor, ¿quién se resistiría a no ir? Es el lugar ideal para culminar un día de turismo viendo las bellezas de la ciudad.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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