Restaurante FOGON Y SALERO

Restaurante FOGON Y SALERO

Si buscas un plan chido para comer en Guadamur, FOGON Y SALERO es la movida. Este restaurante rústico en C. del Prado, 17 te va a sorprender con su menú del día, que está más que recomendable: comida rica, aperitivo al inicio y hasta un chupito para rematar. Pero lo mejor de todo es el buen rollo con el que te reciben, especialmente Natalia, que es un amor. ¡Ah! Y no te vayas sin escuchar al camarero cantar, ese momento nos dejó a todos con la boca abierta. En fin, si quieres disfrutar de una buena comilona y un ambiente agradable, este es tu sitio. ¡No te lo pierdas!

Restaurante FOGON Y SALERO

Restaurante
Valoración media: 4,6
Opiniones: 201 Reseñas
Dirección: C. del Prado, 17, 45160 Guadamur, Toledo
Teléfono: 664 48 40 00

Página web

Horarios Restaurante FOGON Y SALERO

DíaHora
lunes9:00–17:00, 19:30–23:00
martes9:00–17:00, 19:30–23:00
miércoles10:00–16:00, 20:00–23:00
jueves12:00–16:00, 20:00–23:00
viernes12:00–16:00, 20:00–23:00
sábado10:00–23:00
domingo10:00–16:30, 20:00–22:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante FOGON Y SALERO

Dónde se encuentra FOGON Y SALERO

¡Ey, colegas! Si andáis por Guadamur y buscáis un sitio para comer, tenéis que daros una vuelta por Fogón y Salero. Este restaurante está en C. del Prado, 17, y os aseguro que es una joyita. No hablo de un lugar cualquiera, aquí todo está al nivel: 5 estrellas de servicio y comida que flipas. Natalia está al mando en la cocina y se nota que lo hace con amor, mientras que Juan se encarga de que cada cliente se sienta como en casa.

El menú es un chollo: 15€ y puedes disfrutar de un festín. Si tenéis alergias o sois celíacos, no os preocupéis, se adaptan perfecto a lo que necesitéis. Las raciones son generosas, con opciones de pasta, verduras y productos de temporada que se mezclan de miedo. Entre los platos que tenéis que probar están la Carcamusa, los filetes de ciervo, la tempura de verduras y los tortellinis. ¡Y no os vayáis sin probar el coulan de chocolate o las natillas caseras de postre!

La decoración del sitio es sencilla pero con ese toque castellano que hace que todo se sienta acogedor. Tienen dos salones con espacio de sobras, todo limpio y bien cuidado. Para los que se lo pregunten, tienen un buen montón de plazas de aparcamiento, y además, es gratis. Y no os preocupéis por los peques, que son bienvenidos. Ah, y para los que usan sillas de ruedas, el acceso es fácil. Así que, si estáis en la zona, Fogón y Salero es el sitio al que tenéis que venir. ¡No os arrepentiréis!

Cuál es la dirección exacta del restaurante

En FOGON Y SALERO, la experiencia puede ser un poco irregular, la verdad. Una estrella porque el servicio dejó mucho que desear. Reutilizar un bol con restos de natillas para servir fruta, eso no se hace, bro. No es que quiera ser borde, pero eso da una sensación de falta de atención que no te esperas en un lugar que se dice profesional. Y vamos, que no es difícil entender que la fruta hay que servirla con un mínimo de respeto. Por lo menos, el ambiente está bien, aunque, si has ido con un grupo grande, prepárate para chillar si quieres hablar. Comida y servicio, un 1.

Pero después está el otro lado de la moneda, donde FOGON Y SALERO brilla con 5 estrellas. Aquí la comida es espectacular y la atención, un 10. El personal es mega amable, y la atmósfera es súper acogedora. ¡Además tienen unos cócteles que te vuelan la cabeza! Si tienes hambre, la cena en este sitio te sale por entre 1-10 €, y te prometo que eso es una ganga. La espera es corta, menos de 10 minutos, así que si te da hambre, no lo dudes.

Para los que buscan un buen plato casero, este sitio no decepciona. La comida está fresquísima y el menú diario está muy bien de precio, entre 10-20 €. La relación calidad-precio es genial y la atención, 5 estrellas de verdad. Con uno de esos dueños que te tratan como en casa. De hecho, Juan, el dueño, no solo brinda una atención espectacular, sino que a veces hasta canta como un dios. ¡Te juro que escuché al Pavarotti de Guadamur!

Si quieres darte el salto a FOGON Y SALERO, aquí tienes la dirección exacta: C. del Prado, 17, 45160 Guadamur, Toledo. Así que ya sabes, si te pasas por allí, asegúrate de disfrutar de la buena comida y, si tienes suerte, escucha una buena canción. No hay mucho que perder y la paseo es precioso.

Qué tipo de cocina ofrece FOGON Y SALERO

¡Sigo contándote de FOGON Y SALERO! Primero, tienes que saber que la comida está de diez. La relación calidad-precio es espectacular. Nos pedimos unas croquetas jugosas que estaban para mojar el pan, unas patatas caseras que parecían salidas de la abuela y unos filetinos de ciervo que estaban brutales. Y ya ni hablar del postre, una tarta de queso casera que te deja sin palabras. Además, nos sorprendieron con unos chupitos y el dueño nos cantó. ¡Qué buena vibra! La verdad, si regresamos, repetimos sin pensarlo, porque el trato de la peña es también top.

Otra vez fuimos en plan familiar y, os juro, salimos encantados. Pedimos el menú y era todo fresquísimo. La atención fue brutal, en todo momento nos mimaron. Es un sitio de 10 para volver sin dudar. Si eres de los que disfrutan de una buena comida sin dejarte un ojo de la cara, en FOGON Y SALERO se pueden disfrutar platos ricos por 10-20 € por persona. Comida de 5 estrellas, te lo aseguro.

La guinda del pastel fue cuando nos dio por ir en familia y el dueño, Juan Manuel, nos sorprendió con un mini-concierto. Este tío canta de lujo, lo que hizo que la experiencia fuera única; es un aficionado pero podría ser un profesional, ¡menuda voz! La comida viene directamente de la huerta, así que todo está bien fresco. Hay que agradecer que este sitio lo descubriéramos siendo nuevos vecinos, porque cada vez que vamos es un acierto total.

Y si te preguntas, ¿qué tipo de cocina ofrece FOGON Y SALERO? Pues la respuesta es bien sencilla: cocina casera con un toque de sabor auténtico. Tienen de todo, desde las croquetas espectaculares hasta platos de carne super bien elaborados. En resumen, es un lugar donde la buena comida y el buen rollo están asegurados.

Cómo es el ambiente en FOGON Y SALERO

Ya te conté un poco de lo que mola este sitio, así que sigamos. Fogón y Salero es de esos restaurantes donde uno se siente como en casa. La comida es de una calidad increíble, sin complicaciones, y con esa esencia de lo casero que tantos buscamos. El precio está de lujo, entre 10 y 20 euros por persona, y la relación calidad-precio es de las mejores. Ideal para ir en familia, como hice yo con mis hermanos y mi madre por su 80 cumpleaños, ¡vaya experiencia! Nos trataron de maravilla y hasta nos sorprendieron con un karaoke para amenizar la sobremesa. Un 10 en atención y un 10 en comida.

Y no quiero olvidarme de nuestros peluditos, porque aquí son más que bienvenidos. Es genial que un restaurante como este contemple a los perros, sin necesidad de tener que sentarlos fuera. Es de agradecer que se respete a toda la familia, incluyendo a los más nobles de cuatro patas. Porque, seamos sinceros, un perrito bien educado ora molesta ora ensucia, solo disfruta igual que nosotros. Deberían de aprender muchos locales de cómo hacer sentir a todos bienvenidos aquí.

El ambiente es otro punto fuerte. Silencio, buena onda, y espacio para todo el mundo. El salón tiene aire acondicionado y no se siente agobiado, perfecto para disfrutar de una buena charla mientras comes. Si buscas un sitio donde combinar buena comida con un trato cercano y familiar, Fogón y Salero es el lugar que quieres. Aquí te sientes como en un hogar y la amabilidad de todos, especialmente de Juan, el camarero que nos atendió, hace que quieras repetir sin pensarlo. Así que, ya sabes, la próxima vez que andes cerca de Guadamur, no dudes en pasarte por aquí. ¡No te arrepentirás!

Qué incluye el menú del día en FOGON Y SALERO

Y bueno, parece que el FOGON Y SALERO está en el centro de un pequeño culebrón, ¿no? Algunas críticas son de lo más duras, como esa señora que salió diciendo que no había nada especial. ¡Vaya tela! Ella y su gente pidieron un menú de día normal y se encontraron con lo mismo de siempre. No ganaron para sorpresas, ya que pidieron a la carta y, claro, ¡más de lo mismo! Ni un vino decente, nada que valga la pena. La verdad, si no mejoran el menú y el vino de la casa, se está poniendo fea la cosa.

Por el otro lado, hay quienes han tenido una experiencia totalmente diferente. Unos clientes salieron encantados tras saborear un cocido toledano que, dicen, estaba de rechupete, y eso del chupito gratis y el dueño cantando como Pavarotti, ¡menuda clase de sobremesa! Para que veas, hay sabor y buena onda, pero el trato parece ser todo un riesgo. Así que, cuidado, mejor asegurarte de que el dueño no esté en plan "cantante" el día que vayas, a menos que quieras que la salida de tu grupo se convierta en un espectáculo.

Y ahora, ¿qué incluye el menú del día en el FOGON Y SALERO? Pues eso depende de qué dia se pase. Suelen ofrecer un menú básico, sin muchas sorpresas, pero que normalmente consta de un par de platos del día. Eso sí, asegúrate de no ir esperando algo extraordinario, porque te puedes llevar un chasco. Así que, si decides ir, ve con mente abierta, y tal vez salgas cantando con el dueño o tombando con una comida mediocre. ¡Tú decides!

Se recomienda hacer una reserva en este restaurante

Y si hablamos de Fogón y Salero, no hay comparación. Anoche estuvimos un grupo de 7 personas y la experiencia fue brutal. Atención excelente, comida perfecta y las raciones, muy generosas. Todo estaba buenísimo. Lo mejor fue que el dueño, un verdadero crack, nos sorprendió con unas canciones en vivo. ¡Menuda voz! Se ganó un 10/10 solo por eso. Salimos encantados y sin duda volveremos. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 4.

No te lo vas a creer, pero hicimos el 80 cumpleaños de mi padre allí y fue espectacular. La comida estaba para chuparse los dedos, y Juan y Natalia se llevaron la palma. Con su atención y cariño, lograron que la noche fuera inolvidable. Juan, que es un auténtico tenor, nos hizo reír y disfrutar como nunca. Sin duda, no olvidaremos esta noche en Fogón y Salero. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

La tempura es de otro nivel, y el cuchifrito, ni te cuento, riquísimo. Este es un buen sitio para cenar. Si te gustan las raciones que llenan, no dudes en probarlo. El ambiente es agradable, y no se hace pesado en absoluto. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 4. En total, el precio por persona ronda los 10-20 €.

Cada vez que vamos a comer a Fogón y Salero, es como volver a casa. El costillar se deshace en la boca, y el filete de ciervo a la plancha es espectacular. Los postres son de lujo, aunque después de esas raciones ¡uno no puede más! Y el equipo es súper atento; hasta la cocinera sale a ver si todo está a nuestro gusto. ¡Volveremos! Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

En cuanto a hacer una reserva, si quieres asegurarte un buen sitio, te recomendaría que sí. Aunque no siempre es necesario, es mejor curarse en salud, sobre todo si planeas ir en grupo. Además, es un sitio popular y suele llenarse, así que más vale prevenir. ¡No dejes que te lo cuenten!

Quién es Natalia y por qué se menciona en el artículo

Y bueno, cuando llegas al Fogón y Salero, te das cuenta de que es de esos sitios que te sorprenden para bien. Aquí no solo te ofrecen un trato de 5 estrellas, sino que el ambiente está bien cuidado. Perfecto para esos días que quieres comer rico y también relajarte un poco. La gente que trabaja allí es súper amable, siempre listos para ayudarte a elegir en la carta y ponerte en mejor humor. En serio, si buscabas un lugar donde sentirte atendido como un rey, este es el sitio. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 4, yo no lo dudaría ni un segundo.

Fui a almorzar un domingo y, madre mía, ¡no me arrepiento! La comida estaba increíble; nos lanzamos con el costillar y la hamburguesa y, déjame decirte, fue una experiencia que vale la pena repetir. Todo estaba delicioso y el servicio, ¡vaya! La calidad es tan buena que pega fuerte. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5, así que apúntalo como un lugar al que tienes que ir sí o sí.

Si estás pensando en celebrar algo, como un cumpleaños, este lugar es perfecto. La comida era de lujo y, aunque estaba limitada a menú, todo fue espectacular y a un precio genial. Además, es acogedor y, en mi caso, estábamos prácticamente solos. Y si eso no fuera suficiente, la sorpresa final fue un regalazo para los oídos: ¡música en directo! Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5, a la siguiente ronda de festejos, ¡este es el lugar!

Hablando del trato, hay que mencionar a Natalia y Juan, quienes son el alma de Fogón y Salero. Con ellos, cada plato llega cargado de -no solo sabor-, sino también de simpatía. Natalia es una de esas personas que parece que hace magia con su forma de servir y Juan, bueno, ¡su voz te dejará boquiabierto! En cada esquina del restaurante, sientes que todo está hecho con cariño, desde el croquetón hasta el filete de ciervo. No es solo un restaurante, es un sitio que sabe cómo hacerte sentir bien. Si al final, tienes que conocer a Natalia, es para que veas que la amabilidad también se serve en su menú.

El restaurante ofrece aperitivos al inicio de la comida

Mira, si estás buscando un lugar en Guadamur que no te decepcione, tienes que probar FOGON Y SALERO. Este restaurante es una joyita donde la comida es buenísima. En serio, las croquetas de chipirones son una locura; 5 estrellas en toda la regla. El trato del dueño es espectacular, y cuando empieza a cantar, flipping total. Me dejé llevar por su voz al estilo Pavarotti, y sin olvidar esas canciones mexicanas que nos amenizan la comida. Te aseguro que a ti también te va a encantar. ♥️

Cuando fui con mi novia, nos pusimos las botas. Empezamos con unos calamares que estaban tan tiernos que casi se deshacían al comerlos. Luego probamos una tostada de morcilla con queso de cabra y cebolla caramelizada que… madre mía, ¡increíble! Y el costillar de cerdo a la brasa, ¡se deshacía en la boca! Todo estaba increíble. Además, el servicio es de lo mejor, el camarero (que resulta ser el dueño) es un crack. Volveremos sin dudarlo, eso es un hecho.

El ambiente es genial, cuidado y acogedor. Los precios son bastante razonables, si te lo preguntas, entre 10 y 20€ por persona y con la calidad que ofrecen, te vas a sentir como un rey. Y si vas en grupo, ¡no hay problema! Tienen muchas plazas libres para aparcar, así que no tienes que estresarte por eso. Ah, y hay acceso total para sillas de ruedas, así que no te preocupes si vas con alguien que lo necesite.

Por si te lo estabas preguntando, , el restaurante ofrece aperitivos al inicio de la comida. Te aseguro que te van a dejar con ganas de más. Así que ya sabes, si buscas buen rollo, buena comida y una atmósfera de 10, ¡FOGON Y SALERO es tu sitio!

Qué tipo de chupito se ofrece al final de la comida

Mira, si no has probado el Fogón y Salero, ya estás tardando, bro. Este restaurante en C. del Prado, 17, 45160 Guadamur, Toledo es una joya que no te puedes perder. La comida está de lujo, pero es que el rollo del ambiente también es brutal. Te sientes como en casa desde el momento en que cruzas la puerta. Los camareros son un encanto, siempre listos para hacerte sentir como un rey, y eso se agradece.

La carta está repleta de delicias locales y platos caseros, y no te digo nada de las raciones. ¡Son enormes! Tienes una variedad que va desde los típicos guisos manchegos hasta unos asados que te dejan sin palabras. Si eres de los que les gusta probar de todo, ya sabes, pídete un par de tapas para compartir y disfruta como un loco. Te lo juro, cada bocado es una explosión de sabor.

Y no me olvides del postre. Aquí no se anda con chiquitas. Tienen una selección que hace que te plantees si realmente hay sitio para más. Pero lo mejor viene al final, cuando te dicen que tienes un chupito de licor casero de tregua. Eso es lo que llama la atención. Después de una comida así, un chupito de orujo o uno de hierbas es justo lo que necesitas para seguir la fiesta. Así que ya sabes, no dejes que te lo cuenten, ¡ve y disfrútalo!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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