Restaurante El Molino de Cabañeros

Restaurante El Molino de Cabañeros

Si andas por Cabañeros, no te puedes perder el Restaurante El Molino de Cabañeros en C. las Viñas, 26, 13110 Horcajo de los Montes, Ciudad Real. Este lugar es un restaurante museo que mezcla lo mejor de la gastronomía mediterránea y española con un ambiente espectacular. Imagínate degustar un casero solomillo o unas sabrosas empanadas mientras te rodean motores y tuercas de casi cien años. La antigua almazara, que estuvo funcionando hasta 1988, ofrece un viaje al pasado y un festín que no olvidarás. Además, sus postres como el pastel de frutas y la tarta de queso son un lujo. Si buscas una experiencia única, este es el sitio. ¡Date una vuelta y disfruta de lo mejor de la zona!

Restaurante El Molino de Cabañeros

Restaurante
Valoración media: 4,6
Opiniones: 357 Reseñas
Dirección: C. las Viñas, 26, 13110 Horcajo de los Montes, Ciudad Real
Teléfono: 607 64 72 10

Horarios Restaurante El Molino de Cabañeros

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernes20:30–23:30
sábado13:30–16:00, 20:30–23:00
domingo13:30–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante El Molino de Cabañeros

Dónde se encuentra el Restaurante El Molino de Cabañeros

¡Ey, colegas! Si estáis pensando en dar una vuelta por Horcajo de los Montes, os puedo contar un par de cosillas sobre el restaurante El Molino de Cabañeros. La cosa es que tiene 3 estrellas y las opiniones están un poco divididas. Por un lado, el local está súper bien cuidado y tiene un ambiente agradable, pero la relación calidad-precio no cuadra, la verdad. El servicio es lento y eso puede quitarte las ganas de disfrutar. Nos cobraron 10 € solo por el pan para siete personas y la famosa chuleta de ciervo que pedimos, por 19 €, traía como cuatro trozos pequeños. Vamos, que te quedas con hambre, y eso no mola.

Sin embargo, no todo es negativo. Por ahí dicen que ha habido días en los que el sitio se las ha arreglado para brillar. Un grupo que fue un 1 de marzo se encontró con una comida rica y un servicio a tope, y eso siempre ayuda. Me comentaron que el personal tenía una sonrisa y eso se agradece, ¿no? Además, la comida se lleva el aprobado, y aunque los precios rondan los 30-40 € por persona, vale la pena si te tratan bien y la comida es buena.

Por si a alguien le interesa llevar a su mascota, hay espacio para ello, todo bien ajustado y sin problemas. La carta puede ser pequeña, pero si la calidad está ahí, eso es lo importante. Si queréis silencio y buen rollo, el ambiente está tranquilo y la decoración está cuidada. Si estás buscando dónde comer en este rincón de Ciudad Real, no dudes en ir a El Molino de Cabañeros que se encuentra en C. las Viñas, 26, 13110 Horcajo de los Montes. Aunque, eso sí, si eres un comensal exigente, vete preparado para no salir demasiado lleno.

Cuál es la especialidad gastronómica del restaurante

Mira, lo de El Molino de Cabañeros es una auténtica joya. Ni te imaginas lo que te vas a encontrar al entrar. Por fuera parece un sitio normalito, pero al cruzar la puerta, *boom*, te atrapa con su decoración impresionante. Viene cargado de utensilios y maquinaria de la antigua prensa de aceituna. Es como un museo gastronómico con un toque que lo hace muy especial, ¿sabes? Y claro que no puedo dejar de mencionar a Mónica, que te recibe con una sonrisa y esa actitud que te hace sentir como en casa.

Nada más sentarnos, nos traen unos aperitivos de queso con miel que te hacen entrar en calor mientras esperas. ¡Una delicia! Y ya cuando llegan los primeros, es que me dieron ganas de llorar de lo buenos que estaban. La ensalada de queso de cabra es una mezcla de sabores que explota en la boca, y las croquetas de jamón… ¡ni te cuento! Pedimos dos porque la primera fue un suspiro. Y ese revuelto de setas con jamón es de lo más top; si lo tienen, no dudes ni un segundo en pedirlo.

Pasando a los segundos, la perdiz en escabeche estaba súper tierna y el escabeche te dejaba con ganas de mojar pan. Las chuletas de cordero estaban de lujo, y el entrecot de lomo alto te lo traen marcado, así que tú decides cómo lo quieres. Perfecto para compartir, con esa porción de 800 gramos. ¡Un detallazo! Y no me olvido de los postres, que son la guinda de esta experiencia. El brownie con helado de vainilla es para chuparse los dedos, así como la tarta de manzana, que es un giro diferente a lo que tienes en mente.

Todo esto, con una relación calidad-precio excelente y un servicio que te hace sentir como un rey. Si buscas cerveza artesanal para acompañar, aquí también la tienen. El aparcamiento no es un problema, hay muchas plazas libres. Así que en resumen, si no lo has probado aún, te estás perdiendo un sitio donde la especialidad gastronómica es, sin duda, el cariño que ponen en cada plato, desde la comida casera hasta esos postres que vuelven locos a cualquiera. ¡A no dudarlo, ve, ve ya!

Qué tipo de ambiente ofrece El Molino de Cabañeros

Ya te lo digo, El Molino de Cabañeros es un lugar donde hay que estar. Desde que entras, te da esa vibe acogedora que te hace sentir como en casa. Con su barra para el aperitivo, es perfecto para hacer un brindis antes de sentarte a disfrutar de la cena. Este antiguo molino de aceite no solo está bien decorado, sino que mantiene un montón de maquinaria antigua que te cuenta un poco de su historia. Y si pillas buen tiempo, la terraza de verano en la parte trasera es un lujo.

Pero no solo es bonito, la comida está a otro nivel. La carta tiene de todo, pero si te gustan las carnes, ya estás tardando en probar el ciervo a la plancha o ese espectacular entrecot de lomo alto que pesa más que algunos gatos. Y espera, que no te olvides del postre: el flan de dulce de leche con natillas de coco es una locura. La comida, el servicio y el ambiente se llevan un 5 estrellas en todas las categorías. Así que saca la cartera, porque te vas a dejar entre 20 y 30€ por persona, pero cada céntimo vale la pena.

Eso sí, como el sitio no es muy grande, te dejo un consejo: reserva. Hay que asegurarse sitio en el comedor interior, que es donde está toda la magia. Y no te preocupes por aparcar, aunque puede ser complicado, hay aparcamiento gratuito en la calle. Pero antes de que se me olvide, tienen un montón de opciones sin gluten, así que si alguno es celíaco, está cubierto.

Ahora, hablemos del ambiente. El Molino de Cabañeros tiene un toque rústico, con un diseño que mezcla lo tradicional con lo moderno, todo en un entorno tranquilo que invita a relajarse. Este es el sitio perfecto para disfrutar de una cena con amigos o en pareja después de un paseo por el Parque Nacional de Cabañeros. Por lo que, si buscas un lugar acogedor, con buena comida y un ambiente agradable, ya sabes a dónde ir. ¡Te va a encantar!

Qué platos destacados se pueden degustar en el restaurante

Mira, si buscas un sitio donde comer bien de verdad, El Molino de Cabañeros es la bomba. Te vas a encontrar con un lugar con encanto en Horcajo de los Montes, en un antiguo molino de aceituna que tiene su rollo único. Con Raquel y Luis como anfitriones, la hospitalidad es de 10. Si vas, no puedes dejar de probar esos torreznos que te vuelven loco, y si eres fan de las carnes, las de ciervo y vaca vieja son una delicia. Y lo mejor, todo por unos 40-50 € por persona, que está bastante bien para lo que ofrecen.

La atmósfera del lugar también se siente genial. Dan ganas de quedarse allí a charlar, porque tienen un servicio estupendo. Aunque he oído que a veces hay problemas con la espera entre platos, lo que puede fastidiar un poco, pero cuando te llega la comida, se te olvida todo. Eso sí, el ambiente puede estar un poco fresquito en invierno, así que si vas en febrero, lleva una chaqueta por si acaso.

Si te preguntas qué platos destacar, lo que no puedes perderte son el revuelto de setas, el paté de perdiz y, claro, la tarta de queso manchego. Son clásicos que mucha peña recomienda. Y aunque alguna que otra opinión ha comentado lo de las judías un poco duras o algún plato que no llegaba a la altura, en general, ¡la mayoría sale encantada! Así que no dudes y anímate a probarlo, que seguro te va a gustar.

El Molino de Cabañeros tiene algún concepto especial de diseño o temática

De verdad que El Molino de Cabañeros es un lugar que te deja flipando. Un antiguo molino de aceite rehabilitado que ahora se ha convertido en un restaurante con mucho encanto. La decoración, llena de detalles que rememoran los viejos tiempos del campo, te hace sentir como en un sitio único. Te sientas, miras a tu alrededor y piensas: “¡Qué pasada, estoy tomando algo en un lugar con historia!”

Y no solo es el ambiente, la comida es impresionante. Te digo que todo lo que hemos probado estaba bien cocinado y con ingredientes de primera calidad. Desde el ciervo hasta el entrecot, cada bocado te hace querer más. Y si te atreves, prueba la morcilla ibérica con huevo; eso sí que es un lujo para el paladar. La cantidad también está bien, acabas lleno y satisfecho. Por encima, el trato del personal es de lo mejor. Amables y atentos; parecen saber exactamente lo que necesitas sin que se lo digas.

Además, las vistas son espectaculares. Te comes el plato y de fondo tienes ese paisaje que te deja sin palabras. No necesitas más. Ah, y aunque hay que tener en cuenta que te cobran el pan, no se puede negar que todo lo demás compensa. Con el café y el postre, ¡saldrás por aproximadamente 50€! Así que no está nada mal para todo lo que te llevas.

Y respondiendo a tu pregunta, sí, este sitio tiene un concepto muy especial y atractivo. Con un pequeño museo del aceite dentro del salón, mezcla perfectamente la tradición del antiguo molino con una experiencia gastronómica memorable. Así que si te ha picado la curiosidad, ¡no dudes en darte una vuelta por allí!

Qué tipo de postres se ofrecen en El Molino de Cabañeros

Si buscas un buen plan para comer, El Molino de Cabañeros es el sitio que tienes que visitar. Le pusimos 5 estrellas porque el Villagodio para dos estuvo espectacular. El ambiente es rústico pero supercuidadito. Es un lugar íntimo, con pocas mesas, lo que hace que la atención sea genial. Ya te digo, repetiremos sin dudar.

Los detalles son importantes, y en este restaurante todo está pensado para que te sientas bien. Tiene un rollo muy acogedor. También tienen unos torreznos Sorianos que son una maravilla, así que no olvides probarlos. Si vas, a cualquier grupo de amigos o pareja, les va a encantar. Les pongo 4 estrellas solo porque a veces tarda un pelín el servicio, pero la comida compensa.

El ambiente es único y la comida está de lujo. No te salgas del plan, porque por 20-30 € no te quedas con hambre, y eso que comimos como reyes. Recomendadísimos, ¿eh? Si te gusta el cordero, no te vayas sin probar las chuletas de cordero lechal. Y para rematar, el ambiente es estupendo: 5 en comida, 5 en servicio y 5 en ambiente.

Y sobre los postres, lo que ofrecen son delicias caseras que son un buen cierre para la comilona. Aunque no te puedo dar una lista exacta, siempre hay algo rico para endulzar la experiencia. Así que, si te decides a ir, ¡pide un postre en el final! Te va a gustar.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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