
Si andas por Cuenca y buscas un buen sitio para comer, El Balcón de la Serranía es tu mejor jugada. Este restó, ubicado en CRTA. de Cañamares- Poyatos, Nº1, es un acogedor refugio donde te esperan platos caseros que flipan, desde pizzas con ingredientes frescos hasta una deliciosa sopa que no puedes dejar pasar. Con un ambiente familiar y un servicio que te hará sentir como en casa, es el lugar top tanto para locales como turistas. ¡No te olvides de hacer reserva y disfrutar de ese buen rollo!
Restaurante El Balcón de la Serranía
Página web
Mapa Ubicación Restaurante El Balcón de la Serranía
Dónde se encuentra El Balcón de la Serranía
¡Tío, déjame contarte sobre un sitio que flipas! El Balcón de la Serranía es un restaurante que se ha convertido en mi nuevo favorito. Te cuento la movida: un día, gracias a que otro restaurante en la zona estaba lleno, terminamos en este lugar y ¡menuda suerte! Espectacular lo que hay aquí. De verdad, no merece la pena mirar otros sitios cercanos. Este local es precioso, todo cuidado al detalle, y el trato que te dan es de 10 puntos.
El que nos atendió fue Víctor, un tío muy majo que no solo nos sirvió, sino que nos explicó todo el menú con un cariño que ya no se ve en muchos sitios. Platos fríos, calientes, primeros, segundos... de todo, y todo totalmente casero. Por solo 18€ te comes un menú que está de rechupete. Este sitio cuida la cocina como si se tratara de un arte. Cada bocado te hace sentir el cariño que le ponen. ¡Ah, y no te olvides de los postres! Yo me pedí una tarta de vainilla con chocolate y galleta que estaba de muerte, y la tarta de queso que se pidió mi colega me dejó los dientes largos. ¡Recomendadísima!
Después de comer aquí, no hay nada mejor que volver a la piscina de Cañamares y echarte una siestecita. Gracias, Víctor, y a todo el equipo del Balcón, de verdad que volverte a ver es un hecho. Ya he añadido este sitio en mi lista de lugares en mi perfil, así que ¡preparaos para otra visita pronto!
Y para que no se te olvide, El Balcón de la Serranía está en la CRTA. de Cañamares-Poyatos, Nº1, 16890, Cuenca. Así que dale una oportunidad, es un sitio que está a otro nivel. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de comida se ofrece en El Balcón de la Serranía
Te cuento un poco más sobre El Balcón de la Serranía, que está en CRTA. de Cañamares- Poyatos, Nº1, 16890, Cuenca. Mirá, la comida no está mal, pero la verdad es que el precio se siente un poco elevado para lo que ofrecen. Hablamos de 20-30€ por persona. Podés encontrar un buen Pisto Manchego con Huevo Frito que le pega a la noche, pero no esperes maravillas. Aunque, lo que realmente se lleva el premio aquí es el servicio; son unos cracks, siempre atentos y amables.
El ambiente también deja un poco que desear. La decoración y la distribución de la sala necesitan un repaso urgente. Pero, si estás buscando donde cenar, el servicio se lleva un 5 de 5; ellos saben cómo hacerte sentir a gusto. Y no te olvides de hacer reserva, porque se llena rápido.
Si vas con tu perro, están en la onda, tienen un salón especial para ello. Así que si está lloviendo o hace un calor de mil demonios, no hay problema. Hablando de la comida, la variedad está bien, con opciones ricas y algunas más convencionales, ¡perfecto para cualquier antojo! Y si te gusta lo natural, los postres son una buena elección.
En resumen, El Balcón de la Serranía ofrece un menú que mezcla raciones típicas de la zona, platos ricos como el famoso pisto, y algunas cosas más familiares. Es un lugar con un toque simpático, aunque podría mejorar un poco en calidad de ambiente y decoración. Pero si buscás un sitio que sea acogedor y te dé un buen trato, este es tu lugar. ¡No olvides dejar espacio para el postre!
El Balcón de la Serranía tiene opciones para personas con diferentes preferencias alimentarias
Venga, que sigamos hablando de El Balcón de la Serranía. La verdad es que este sitio se ha convertido en uno de esos lugares que no puedes dejar de visitar si estás por la zona. Cinco estrellas en la primera cena. Después de desayunar un día y cargar un par de bocatas para el viaje (¡todo un acierto!), volvimos a cenar porque, sinceramente, había que repetir. La atención es de lo mejor, y la comida… ¡brutal! Si no te has probado la hamburguesa serrana o los calamares a la romana, no sé qué estás haciendo. Y esos huevos rotos, ¡madre mía! Demasiado bueno para resistirse a una segunda vuelta.
Y no soy el único que lo dice. El menú es top y a buen precio, además los postres son caseros y están de vicio. A pesar de que llegamos casi a las cuatro de la tarde y les dimos un susto, no hubo queja. Esas son las cosas que hacen que un sitio se gane el corazón, ¿no? Todo viene atendido con una sonrisa, y eso se siente. Es de esos lugares que deberías tener, sí o sí, en tu lista de imprescindibles.
La última vez que fui, aprovechamos después de una marcha senderista por la zona y os cuento, el trato fue muy, pero que muy bueno. Judiones, solomillo y carrilladas que me dejaron flipando. Y no dudes en dejar un hueco para la tarta de queso, que es una locura. Volveré sin dudarlo, aunque tengo una cuenta pendiente con ese sitio.
Claro, todo esto dicho tiene su contrapunto, como en todo en la vida. Algunas cosas no han salido tan bien para otros, y hay quienes han tenido experiencias chafadas. Comida de mala calidad, mal servicio y hasta malas caras. O sea, que no todo es perfecto, pero creo que lo han de hacer bien para que sigas teniendo tantas reseñas positivas. Eso sí, mensajes claros que dicen que las críticas hay que aceptarlas, y siempre es mejor escuchar al que viene.
Y para los que se preguntan si El Balcón de la Serranía tiene opciones para todos, sí, deberían tener algo para diferentes preferencias alimentarias. Recuerda que la clave está en preguntar y ver qué ofrecen, porque siempre hay alternativas. En fin, que si no has estado, ya estás tardando en ir. ¡Te lo digo yo!
Es necesario hacer reserva para comer en El Balcón de la Serranía
Estás buscando un lugar donde desconectar y disfrutar de buena comida en plena naturaleza, y El Balcón de la Serranía es el sitio ideal. Imagínate un hotelito de montaña donde parece que el tiempo se detiene, en un entorno que te deja sin aliento. Aquí puedes olvidarte de todo y, lo mejor, es que la comida te hace sentir como en casa. Las raciones son generosas y, si vas con tu mascota, ni te preocupes, que no tendrás problemas. ¡Un 100% recomendable! La sensación de familia que se respira te atrapa.
He estado aquí tres días y no puedo parar de alabar la comida casera. Desde la sopa castellana que te deja el alma calentita, hasta las chuletas de cordero que están de muerte. Y ni hablar del bacalao a la riojana y la tarta de queso de chocolate, que son una locura. La mejor parte es que puedes repetir lo que quieras y el precio es súper sensato. Verdaderamente, no le pongo ningún pero: comida 5 estrellas, servicio 5 estrellas, ambiente 5 estrellas.
Si vas con amigos, no te lo pienses. Elegimos este lugar para un finde y nos llevamos una grata sorpresa. El servicio fue espectacular; los camareros se preocuparon por nosotros y hasta nos recomendaron los postres caseros. Y sí, estaban riquísimos. No hay duda, hay que probarlos. Eso sí, no todo es de color rosa. Una vez vimos a una camarera más pendiente de sus colegas que de los clientes, y eso es un bajón. Pero, en general, las cosas buenas superan a las malas.
Si te animas, asegúrate de probar el cordero en este entorno único. Sergio, uno de los camareros, sabe cómo atender y hacerlo con una sonrisa. El sitio está limpio y la estancia fue maravillosa, gracias al trato de Rubén, Cristina y Víctor. ¡Todo un 10 para el equipo!
Y sobre la reserva, es buena idea hacerla si no quieres quedarte sin mesa. Aunque con un poco de suerte puedes encontrar un hueco, te aconsejo que llames antes. No querrás perderte esta experiencia.
Cuál es el ambiente del restaurante
Mira, si estás buscando un sitio chido para comer, el Restaurante El Balcón de la Serranía es una apuesta segura, en plan 5 estrellas y no estoy exagerando. La atención del personal es otro nivel; realmente se nota que les gusta lo que hacen y te hacen sentir como en casa. La comida está muy rica, y los ingredientes son locales, así que no te llevas sorpresas malas. La verdad, si vuelvo por la zona, ni lo dudo, repetiré.
Pero no todo es perfecto. Hay su lado oscuro: una vez pedimos unas copas de vino, y nos mandaron un Opta de 3 euros que, sinceramente, no era lo que esperábamos. El salmorejo y las croquetas ya estaban pidiendo auxilio, porque lo de las croquetas congeladas por dentro fue una faena. Y para rematar, el entrecot era más nervioso que mi primo en una entrevista. Aparte, nos trajeron todo a la vez y al final nos cobraron demás. O sea, ¡vaya plan! No entiendo cómo hay sitios que suben tanto el precio y luego te dan esto.
Por otro lado, gente que ha ido dice cosas diferentes. Del menú del día hablan maravillas, con opciones variadas y postres que te vuelven loco. En este caso, parece que la presentación y el trato son sobresalientes. Y si llegas tarde, no te preocupes, que aunque te miren raro, te atienden como si fueras VIP.
Así que, ¿cuál es el ambiente del restaurante? Bueno, la verdad es que es bonito y acogedor, con un servicio que se preocupa por ti. Aunque a veces el lugar esté quieto, la buena vibra hace que todo fluya. No es un sitio ruidoso, y puedes charlar sin problemas. En resumidas cuentas, tiene su rollo, ¡si le das una oportunidad quizás te sorprenda!
El Balcón de la Serranía es adecuado para familias
Ya te había mencionado el restaurante El Balcón de la Serranía, y créeme, no es solo palabrería. 5 estrellas se queda corto para describir lo que encontrarás en este rinconcito de Cuenca. El alojamiento está de lujo, pero lo que realmente brilla aquí es la comida casera. La atención de Víctor y Dalila es otro rollo; siempre están atentos a que te sientas como en casa. De verdad, solo por ellos ya merece la pena. Es un sitio totalmente recomendable.
Si te gusta un buen ambiente, aquí lo tienes. Muchos dicen que es el mejor restaurante de toda la Serranía, y no andan desencaminados. La comida está espectacular; los postres son caseros y ¡hechos para que te chupes los dedos! No es broma, son de esos sitios donde puedes dejar que la tripa hable y salir bien satisfecho. Te lo aseguro, hay que probar esos torreznos y el caldo de cocido. ¡Que delicia!
Además, mira, el lugar es económico y muy tranquilo. Las habitaciones tienen terraza con vistas a la montaña, ideal para tomar una caña con buena compañía. Ok, quizás no hay aire acondicionado, pero en verano las noches son frescas, así que te olvidas del calor. Es perfecto para descansar y desconectar del mundanal ruido.
Si eres de los que disfrutan de un trato cercano y profesional, estás en el sitio correcto. El servicio es de 10, y la comida… ponle otro 10. Todos salen llenos, y la buena onda que hay aquí hace que quieras volver. Si estás buscando un lugar agradable, con calidad y cantidad, este es el tuyo. Y sí, aunque hay que hacer unas piruetas para aparcar, te aseguro que vale la pena el esfuerzo.
Ahora, para las familias, la respuesta es sí. El Balcón de la Serranía es ideal para familias. Con su ambiente acogedor y atención personalizada, seguro que los peques también se sentirán cómodos, y tú podrás disfrutar de una buena comida mientras ellos se entretienen en un entorno tranquilo y familiar. ¡No lo dudes y dale una oportunidad!
Qué platos destacan en El Balcón de la Serranía
Ya te digo que El Balcón de la Serranía es un lugar que no te puedes perder. Unas 5 estrellas bien ganadas. La comida está de 10, casera y abundante. Y lo mejor es que no te vacían el bolsillo: entre 10 y 20 € por persona. ¡Y el trato! Vicky, el chico que te atiende, es un fenómeno, te hace sentir como en casa.
La última vez que estuve, encargamos una paella y, madre mía, estaba riquísima. Abundante y en su punto, perfecta para compartir. De verdad, me cuesta encontrar un sitio con una relación de calidad-precio tan buena. El servicio es brutal, no te hacen esperar y siempre están pendientes de ti. ¡Un placer!
Y recuerda que el lugar es tranquilo, perfecto para relajarte después de un día ajetreado. El trato del personal es lo mejor de todo, siempre con una sonrisa y muy amables. Eso siempre cuenta, ¿no? La carta no es muy extensa, pero todo lo que pedimos estaba de lujo, así que no te preocupes por eso.
No te vayas sin probar el postre secreto de cuajada de chocolate. Es espectacular y único, pura delicia. Y si buscas ambiente acogedor, aquí lo tienes; la experiencia es buena en general: comida, servicio y un ambiente que te hace sentir cómodo.
Ahora, en cuanto a los platos que destacan en El Balcón de la Serranía, no puedes dejar de probar el salmorejo y el gazpacho, además de esa paella brutal y, por supuesto, el famoso postre de cuajada de chocolate. ¡No esperes más y lánzate a probarlo, que no te vas a arrepentir!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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