La Parrilla.

La Parrilla.

¿Buscando un plan buenísimo en Barrax, Albacete? Dale un vistazo a La Parrilla, en Ctra. Barrax Nueva, Km 1, 7. Este bar-restaurante es un templo de la barbacoa, desde carnes a la parrilla hasta arroces que te dejarán alucinado. La paella de pollo y el forro a la brasa son un must, ¡qué delicia! La atención es de 10, con un personal que se esfuerza al máximo, como esa chica rubia que te atiende en la terraza. Si quieres disfrutar de un buen rato con amigos y comer de lujo, La Parrilla es el sitio ideal. ¡No te lo pierdas!

La Parrilla.

Bar restaurante
Valoración media: 3,8
Opiniones: 1.181 Reseñas
Dirección: Ctra. Barrax Nueva, Km 1, 7, 02006 Barrax, Albacete
Teléfono: 967 50 11 44

Página web

Horarios La Parrilla.

DíaHora
lunes8:30–17:00, 20:00–2:00
martes8:30–17:00, 20:00–2:00
miércoles8:30–17:00, 20:00–2:00
jueves8:30–17:00, 20:00–2:00
viernes8:30–17:00, 20:00–2:00
sábado8:30–17:00, 20:00–2:00
domingo8:30–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Parrilla.

Dónde se encuentra La Parrilla en Barrax, Albacete

¡Oye, qué tal! Te quiero contar de un sitio que tiene una pinta brutal: La Parrilla, un bar restaurante que está en Ctra. Barrax Nueva, Km 1, 7, 02006 Barrax, Albacete. Si nunca has ido, ¡deberías! Nos paramos allí porque había un montón de coches en el aparcamiento; eso siempre es buena señal.

Comimos el menú del día por 14€ por persona y te digo que salimos más que satisfechos. Comida rica y además los platos son abundantes, lo que siempre se agradece. Tienen una terraza exterior genial y un salón interior amplio, perfecto para relajarse. Y lo mejor de todo: la atención fue superrápida, y eso que la chica que nos atendió era nueva, pero los jefes estaban atentos para ayudarla. ¡Eso es de apreciar!

Lo que me flipó fue que todos los platos son caseros al 100%. Se notaba en cada bocado, desde el gazpacho andaluz hasta las patatas a lo pobre que acompañaban al chusmarro. Y no puedo dejar de mencionar que preparan carne y pescado a la brasa; viejo, eso lleva la experiencia a otro nivel. Y si te da por pedir postre, no olvides probar el arroz con leche; es un must.

Ahora, si te gustó la idea, pero tienes dudas por los mosquitos, ya sabes que en verano no faltan. Un consejo: el servicio es bueno, aunque a veces la camarera te puede traer todo de golpe. ¡Pero vale la pena!

En resumen, La Parrilla es un sitio que se lleva ¡5 estrellas! Puedes comer bien y abundante sin romper el banco, así que si estás en Barrax, no dudes en visitar este lugar. Recuerda, está en Ctra. Barrax Nueva, Km 1, 7, 02006 Barrax, Albacete. ¡Me cuentas qué tal la experiencia!

Qué tipo de cocina ofrece La Parrilla

Pues mira, La Parrilla tiene su rollo, pero hay que ir con la mentalidad clara. Tiene 4 estrellas, así que la cosa no es tan mala, pero el servicio al principio puede ser un dolor de cabeza. Si te sientas a esperar, prepárate a aguantar unos 45 minutos hasta que te traigan el primer plato. Eso sí, una vez que empieza a moverse la cosa, los siguientes van en un plis, y en 20 minutos ya tienes todo en la mesa. La comida está buena, así que al final compensa. Los precios son más asequibles que en otros bares, y por unos 20-30 € por persona, no te quedas con hambre.

Ahora, no todo es color de rosa. He escuchado a peña que no tuvo la misma suerte. Unos amigos fueron a cenar, y se encontraron con un camarero apático que tardó más de un cuarto de hora solo para atenderles, y eso porque pilló a la mesa de al lado. Los chopitos, secos y sin sabor, y el chusmarro peor. En este caso, sólo salvaron la cerveza. Una estrella fue lo máximo que pudieron ponerles, y según ellos, ni pienses en volver.

Y si hablamos de más quejas, hay gente que se llevó una desilusión brutal. Comida fría, croquetas pasadas y un chorizo que parecía un ladrillo. Cuando pidieron que lo cocinaran más, solo les trajeron un cacho de forro frío que debió estar ahí desde hace horas. Eso sí que es un desastre. 1 estrella a todo y un aviso: no vengan hasta que lo solucionen.

Así que, ¿qué tipo de cocina ofrece La Parrilla? A grandes rasgos, es cocina de brasa y un toque de tapas clásicas. Tienes que probar el pulpo en flor y el queso frito. Si te mola la brasa, seguro que te va a gustar lo que ofrecen. Pero ve con paciencia y esperando lo mejor, porque eso de los tiempos y el servicio es todo un tema.

Cuáles son algunos de los platos destacados en La Parrilla

Mira, no te voy a mentir, en La Parrilla lo que me encontré fue un verdadero desastre. Cuando llegamos nos dieron una mesa y, en teoría, todo bien. Pero a los 15 minutos, aparece un tipo con un olor que ni te cuento, y en vez de servicial, tira los cubiertos de mala manera. Casi le tira las gafas a mi marido. Después de eso, esperamos otros 10 minutos sin ver a ningún camarero, así que, ¿sabes qué? Nos levantamos y nos fuimos. Si así es el servicio, ni ganas de pedir la comida. Me habían hablado mucho de este lugar, pero la atención verticalmente ha caído al suelo. No lo recomiendo. Espero que el dueño se digne a revisar las reseñas.

Sobre la comida, en nuestra visita, el ambiente estaba tan frío que tuvimos que llevar la chaqueta puesta. Pedimos unas croquetas que sabían más a harina que a lo que deberían y una paella de chirlas y sepia que, en el papel, tenía buena pinta. El arroz estaba en su punto, pero le echaron sal de más como si fuera el último recurso. El postre, una tarta de oreo, pasó sin pena ni gloria. Además, la camarera no estaba muy puesta en su trabajo; había que repetirle las cosas dos veces para que captara lo que pedíamos. A mí ya me es sencillo decir que esta vez, La Parrilla ha dejado mucho que desear.

En nuestra última experiencia, llegamos a las 14:50 y nos tuvimos que tragar la espera de más de una hora. Primero, preguntamos a tres camareros distintos sobre dónde sentarnos, y ya se siente mal cuando tienes una reserva. El que nos atendió parecía estar haciendo un esfuerzo sobrehumano para no rajar su trabajo. Después de un largo rato de espera, el mismo tipo volvió quejándose de que no teníamos paciencia cuando el restaurante estaba vacío. La frustración subió cuando nos dijo que no quedaba la mitad de lo que pedimos. Las croquetas estaban para llorar, y al final, nos fuimos antes de que se nos encocine la paciencia. La peor experiencia en un restaurante, sin duda.

Finalmente, sobre los platos destacados en La Parrilla, pues ni hablar. Las croquetas son un desastre y la paella, aunque tenía un buen aspecto, estaba más salada que un mar. En general, no creo que tengan nada notable que justifique una visita, al menos hasta que hagan serias mejoras en la atención y la cocina.

La Parrilla es solo un bar o también un restaurante

Mira, si estás buscando un plan de 10, La Parrilla en Barrax es el lugar. Aquí la carne a la parrilla es otra cosa, una delicia que hay que probar sí o sí. La calidad es brutal y las porciones generosas, así que no te vayas con hambre. Y si eres de los que tiran a lo veggie, tienen unas berenjenas con miel que son simplemente increíbles. Por no hablar de los postres, que son un auténtico festival, con tartas que te harán querer ordenar otra ronda. Asegúrate de dejar espacio para la tarta de zanahoria, es amor en cada bocado.

El servicio es rapidísimo, así que no tendrás que esperar mucho. Eso sí, si decides ir en fin de semana, mejor reserva, porque se llena y a veces no hay mesa. El ambiente puede ser un poco ruidoso, así que si buscas un lugar chill para charlar, quizás no sea tu primera opción. Ah, y el baño no está adaptado, eso hay que tenerlo en cuenta.

Hemos ido en varias ocasiones y la comida siempre ha estado en el punto. Desde caracoles hasta chusmarro y morcilla, todo está preparado a la brasa de leña, con ese sabor que solo se consigue cuando la parrilla está en llamas. Además, el precio es más que razonable, entre 10 y 20€ por persona, lo que lo convierte en un plan ideal para salir a cenar con amigos o familia.

Ahora, para la pregunta del millón: ¿La Parrilla es solo un bar o también un restaurante? La respuesta es simple: es un bar-restaurante. Tienen lo mejor de ambos mundos. Puedes tomarte una caña mientras disfrutas de un buen plato, o sentarte a cenar en la mesa tranquilamente. En definitiva, es un sitio que vale la pena explorar y, si no has ido todavía, ¡ya estás tardando!

Qué especialidades de la barbacoa se pueden encontrar en La Parrilla

Ya te digo, La Parrilla es un sitio que no pasa desapercibido. Cuando te traen el primer plato que has pedido, ya puedes darte cuenta de que todo lo demás va a estar espectacular. Yo estuve allí y me quedó claro: comida de calidad y un precio que no te deja en la ruina, entre 10 y 20 € por persona. La comida y el servicio se llevan un 5 en mi libro, y el ambiente no está nada mal tampoco. Así que, si buscas un plan para comer o cenar sin drama, este lugar es opción segura.

Ahora, no todo es perfecto. He escuchado historias de un par de colegas que se encontraron con el servicio algo lento, sobre todo cuando el sitio está a tope. Un camarero para todo el salón puede ser una locura, pero oye, yo también he tenido días de despiste. Lo importante es que, en general, la camaradería ahí brilla a pesar de algunos momentos ajetreados. Es como si todos estuvieran para hacerte sentir a gusto. Aún así, parece que hay que tener un poco de paciencia, ¿eh?

Sin embargo, hay quienes han tenido experiencias menos agradables. Un comentario describe un momento horroroso con una comida mal servida y un servicio poco atento. Dura crítica a la falta de datáfono y a un pan de calatrava recalentado que sonaba a broma. Claro, esto no ayuda a la reputación del sitio, que por lo demás parece tener buenas intenciones. La comida puede ser increíble, pero si el servicio no está a la altura, la cosa se complica.

En cuanto a las especialidades de la barbacoa que puedes encontrar en La Parrilla, tienen algunas joyas bajo la parrilla. Puedes esperar desde un buen lomo de orza hasta carne a la brasa que deja a cualquiera con ganas de más. Además, hay opciones de arroces que, aunque pueden salir algo picantes si no les echas un ojo, son parte de la experiencia. Al final, si vas con ganas de disfrutar, este es el sitio ideal, siempre que estés dispuesto a tomarlo con un poco de calma.

Hay opciones de arroces en el menú de La Parrilla

Si te piensas asomar a La Parrilla en Barrax, mejor que estés preparado para una montaña rusa de experiencias. Algunos han salido tan indignados que parece que les han robado el dinero. Con un 1 estrella en servicio, la cosa se pone fea cuando estás sentado a las 21:30 y no ves ni una gota de bebida hasta pasadas las 22:00. Para “cenar” tienes que esperar hasta las 23:30 y ni adultos ni niños han visto un plato. La gente, desesperada, se levanta y se va a otros sitios. ¿Y cómo no? ¡Un desastre absoluto!

Pero ojo, que hay quienes han tenido una experiencia mucho mejor. Algunos dicen que el lugar es un sitio ideal para disfrutar de una cena tranquila. Si preguntas por las brasas, te dirán que son lo mejor del lugar. Pero recuerda, de un sitio a otro la balanza puede inclinarse. Hay quienes dicen que todo estaba recalentado y que los precios son una clavada. Así que, con una cuenta que puede rondar entre 60-70 € por persona, asegúrate de que lo que te ponen en la mesa merezca la pena.

Por otro lado, a los que van buscando opciones sin gluten les encanta que tienen... ¡cerveza sin gluten! Y si te van las coletas a la parrilla, lo notarás de inmediato, porque están de rechupete. La limpieza del baño y el servicio a veces varían, pero hay quienes han salido contentos del sitio. Eso sí, si decides ir, ten claro que algunas de las opciones en la carta pueden tardar un poco, porque como su nombre indica, son hechas a la parrilla.

Respecto a tu pregunta de si hay opciones de arroces en el menú de La Parrilla, parece que no hay mención en las opiniones. La mayoría se refiere a las brasas y a otros platos, pero no mencionan arroces específicamente. Así que es mejor que vayas con esa duda resuelta antes de pedir. ¡Buena suerte si decides aventurarte!

La paella de pollo es una especialidad recomendada en La Parrilla

Así que, mira, llegamos a La Parrilla con la ilusión de echarnos un buen trago y disfrutar de una buena comida, pero ya desde el principio sucedieron cosas raras. Para empezar, el segundo plato, el bacalao al horno, estuvo horrible. No hay forma de endulzar eso. Y el camarero, ni te cuento, ¡fumando mientras atendía! ¿En serio? La terraza estaba muy sucia, así que ni se te ocurra comer allí si eres de los que se fijan en estos detalles. Los servicios eran un desastre también, sucios y viejos. Recuerdo que la jabonera era una botella de gaseosa, un espectáculo lamentable.

Para colmo, la comida no estaba ni para tirar. Me parece alucinante que un lugar con esa pinta no tenga comida para los niños. Caminamos sin rumbo buscando algo que darle de comer a los más pequeños y al final nos levantamos y nos fuimos a otro sitio. ¡Y encima nos cobraron dos trozos de pan! Esto ya es de traca. De verdad, no hay forma de que esto sea lo que la gente espera encontrar en un bar restaurante.

A veces, he tenido buenas experiencias allí, pero con las novedades y cambios de gestión, todo se ha ido al garete. 40 minutos esperando la bebida y, cuando al fin llega, nos dicen que no tienen la mitad de los platos que queremos. ¿¡Qué!? Uno de los platos ni siquiera lo sirvieron y pretendían cobrárnoslo. La actitud de los camareros era aún peor, como si estuvieran arrastrando los pies. Y en la barra, el dueño, bebiendo tranquilamente, sin preocuparse por el caos a su alrededor. Ahora, todo el mundo en el local se quejaba y, por lo que veo, nos dejaron claro que hay sitios mejores en Albacete donde comer.

¿Y la paella de pollo? La verdad es que, con todo lo que he vivido en La Parrilla, no tengo ni una pizca de ganas de probarla. Con esa calidad de servicio y comida, me arriesgaría a que sería otra decepción. Así que, si estás pensando en hincarle el diente a la paella, mejor busca un plan alternativo.

Qué tipo de atención se puede esperar en La Parrilla

Mira, no sé por dónde empezar con La Parrilla. La última vez que fui, pedí un plato de patatas con 5 huevos y me ardió el bolsillo, porque costaba 52,50€. ¿En serio? ¡Eso es una vergüenza total, tío! Para colmo, el servicio fue un desastre. Los camareros no paraban de gritarse entre ellos y la comida tardó una eternidad en llegar. Tres horas para recibir el último plato junto con el postre... ¿Estamos en un restaurante o en un circo? Me sentí estafado. Nunca se disculparon por los problemas, ni un "lo sentimos". Una experiencia desagradable para olvidar.

Era un cliente habitual, ¡iba cada fin de semana! Pero la última visita me dejó frío. Subieron los precios más de un 30% por plato. La comida está buena, pero ¿en serio? Entre lo que cobran y el servicio, se han subido a la Parrilla, y yo no estoy dispuesto a tragar más. Así que por ahora, no volveré a menos que bajen precios y mejoren el servicio. Encima que pedimos pocos platos, nos clavaron bien.

Otra cosa, la experiencia fue nefasta. Los camareros gritándose, y cuando pedías algo que estaba mal, te contestaban con mala cara. El colmo fue cuando tuvieron que recordar varias veces el pedido de bebidas. Y para rematar, ¡la comida llegó quemada! Una pena, porque tenía buenas expectativas.

Al parecer, no soy el único que ha tenido problemas en La Parrilla. Teníamos una reserva a las 21:30, y la bebida no llegó hasta las 22:15, con un camarero de muy mal humor. Con tan poca gente, tardaban más de la cuenta. Nos fuimos habiendo consumido la mitad de lo que pedimos. La comida puede que sea decente, pero cuando llega...

En resumen, ¿qué atención puedes esperar en La Parrilla? A juzgar por las opiniones, se perfilan como caóticos y descoordinados. Te puede tocar un camarero que no tiene idea de lo que hay en la carta, o que se grita con sus compañeros. Si decides ir, prepárate para esperar y para que te queden debiendo media cena. Definitivamente, no es el lugar para una buena experiencia.

Hay una terraza en La Parrilla

Pues mira, antes que nada, La Parrilla no parece estar del todo en forma, ¿eh? El frío que hay dentro es de los que te obligan a salir con abrigo, y eso ya dice mucho de un bar restaurante. Ni se molestaron en encender el aire. Además, las croquetas... ¿media hechas? ¡Congeladas, colega! Ya sabes, cuando pides jamón y queso y te dicen que no hay, es para levantarse y buscar algo de beber porque si llamas, parece que a nadie le importa. Comida: 3, Servicio: 2, Ambiente: 1.

Y hablando de esperar, en otra ocasión también nos llevó una eternidad que nos trajeran dos platos. ¡Casi 45 minutos! Y cuando por fin llegaron, tardaron otros 20 para el rabo y 30 más para los otros. Una locura. Y lo peor es ver a los camareros chillando en la barra, como si eso mejorara la comida. Pero bueno, al menos estaba pasable. Comida: 2.

La última vez, lo de la comida fue un desastre. Pedimos unas patatas bravas que parecían más bien del congelador, gambas al ajillo sin sabor y un secreto a la brasa que no sabía a nada. Es como si te lo sirviesen con un poco de aire y una pizca de nada. No, gracias, no pienso volver a arriesgarme.

Y te cuento que tuvimos una experiencia con un camarero que, mira, nos atendió bien, pero la comida... la pasta ¡era un lomo a la pimienta con salsa de carbonara! ¡¿Qué es eso?! Las patatas estaban agrias, y esa ensalada César... No tengo palabras. Servicio: 1, Comida: 1. Un truño al 100%.

Por si fuera poco, pedí un bocadillo para almorzar y me quisieron cobrar 6€ por un pan frío y tomate sin rayar. Eso no es un bocadillo, ¡es una estafa! Y encima, el lugar estaba lleno de insecticida. Ni hablar, eso no es trato. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1.

Ah, y para los que preguntan: ¿Hay terraza en La Parrilla? Pues ni idea; con lo que he vivido, no me atrevería a investigar. Si hay terraza, espero que al menos tengan el aire acondicionado encendido por si hace calor, porque dentro, ya ves... ¡no se puede ni con abrigo!

Es recomendable visitar La Parrilla para una comida con amigos

Mira, si estás pensando en pasar por La Parrilla en Barrax, te lo digo ya, prepárate para un desastre absoluto. La última vez que fui fue un caos total. Faltaban camareros a patadas, y el dueño justificándose con que había una inspección de trabajo. Pero, por favor, eso no es excusa. Estuvimos dos horas esperando los entrantes y, cuando por fin salieron, los segundos ya estaban en nuestra mesa. ¡Y las bebidas aún no llegaban! Salí de allí sin café ni postre. Los pocos camareros que había hacían lo que podían, pero claro, en esas condiciones es difícil. Para que te hagas una idea, la relación calidad-precio estaba por los suelos, con entrantes fríos y de mala calidad. Pufff, no, no vuelvo.

Y esa no fue la única experiencia penosa. Otro grupo que fue también tuvo su ración de desastre. El camarero se olvidaba de lo que pedían y, cuando les reclamaron, se ponía a hablar de malas maneras. ¡Pero si el bar no estaba ni a tope! La comida, dicen, estaba seca y quemada, y aunque pidieron lo mismo, los platos llegaban descompuestos, con ingredientes que no tenían nada que ver. Y ahí estaban, varias mesas reclamando lo mismo. El cansancio no es excusa para tratar así a los clientes, ¿sabes? Ya está claro que ahí no se vuelve.

Personalmente, yo tuve una experiencia similar. Pedí un "combinado" y me terminé encontrando con tres trozos de carne seca y quemada. Ni el huevo frito se salvó, porque lo único decente fueron las patatas frías. Y para colmo, había moscas volando por ahí. ¿¡Doce euros por eso!? Me sentí como si estuviera comiendo lo que quedaba al final del día.

Así que, ¿es recomendable visitar La Parrilla para una comida con amigos? Con lo que he vivido y lo que he escuchado, te diría que pienses dos veces antes de ir. La comida y el servicio han sido un desastre en varias ocasiones, así que si buscas un buen sitio para disfrutar con los colegas, quizás deberías buscar en otro lado. Hay mejores opciones que lidiar con todos esos problemas.

La Parrilla ofrece un ambiente acogedor para disfrutar de una comida

Mira, si estás pensando en ir a La Parrilla, mejor piénsatelo dos veces. La última vez que fui, la comida llegó fría y la calidad no justifica lo que pagas. La organización es un desastre. Te das cuenta de que la mitad de la carta está fuera de servicio, así que ni te molestes en preguntar. Y lo que sí te sirven, muchas veces está chichoso, como esas berenjenas que deberían ser crujientes y estaban más blandas que un almohadón. La opinión general es bien mala: Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1. No pienso volver.

La cosa no mejora tampoco con el tema del pago. Si planificas ir con tarjeta, mejor asegúrate de llevar efectivo porque la cobertura es un desastre. Y sí, podría parecer una excusa, pero dudo que no te lo digan en la entrada. El brunch es lo único que raspa una puntuación decente, con precios entre 10-20€ por persona, aunque el nivel de ruido es moderado y en mi experiencia, nadie quiere esperar, así que el tiempo de espera, al menos, fue nulo, lo cual es un alivio. Comida: 3, Servicio: 3, Ambiente: 3.

Pero en serio, la última vez que fui, ni si quiera pudimos quedarnos. Habíamos reservado una semana antes y al llegar nos encontramos con que NO HAY PERSONAL. Era como un autoservicio en toda regla; todos los que estábamos allí teníamos que entrar a buscar las bebidas porque no había camareros. Y cuando nos fuimos, el dueño parecía casi aliviado, como si supiera que el lugar se había convertido en un sitio a evitar. Así que, ¿La Parrilla ofrece un ambiente acogedor para disfrutar de una comida? La respuesta es un rotundo NO. Si antes era un lugar para recomendar, ahora es mejor darle la espalda.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados