
Si buscáis un plan chido en Cuenca, tenéis que conocer La Bodeguilla, un bar de tapas que está en Av. Virgen de las Angustias, 1. Este sitio es perfecto para disfrutar de un buen rato fuera del turisteo, a solo diez minutos del centro. Aquí, la cocina española brilla con un jamón de locos, calamares sorprendentes y un rape que no te va a dejar indiferente. ¿Quieres más? Su atención es de diez, incluso cuando está a tope. Ideal para esas tardes largas con tapas, raciones y una terraza de lujo en verano. Así que no os lo penséis más, ¡pasad y probad!
Bar La Bodeguilla
Página web
Horarios Bar La Bodeguilla
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–24:00 |
| martes | 8:00–24:00 |
| miércoles | 8:00–24:00 |
| jueves | 8:00–24:00 |
| viernes | 8:00–24:00 |
| sábado | 8:00–24:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar La Bodeguilla
Dónde se encuentra La Bodeguilla en Cuenca
¿Cuántas veces has escuchado hablar de La Bodeguilla y sus tapas en Cuenca? Este bar es un sitio pequeñito, pero con personalidad, y está en Av. Virgen de las Angustias, 1, 16003 Cuenca. La cosa es que te puedes encontrar con experiencias de todo tipo. Por un lado, hay quien dice que vale la pena y quien asegura que deja bastante que desear. Un menú de ensaladilla rusa por 9.50 € parece un poco abusivo, y si tu presupuesto es bastante limitado, prepara la cartera porque te puede salir la cuenta de 30-40 € por persona. Hay quien opina que la limpieza es la justa, así que hay que ir con esa mentalidad.
Pero por otro lado, ¡hay reseñas de 5 estrellas que te hacen querer ir ya! Imagínate, pidiendo un zarajo que está de locura, unos gambones al ajillo que, aunque un pelín escasos, son pura delicia. Y si te atreves, un entrecot de ternera que te hará olvidarte de cualquier otra comida. Sin olvidar el remate con una tarta de queso y una torrija caramelizada que tiene que estar en tu lista de postres. ¡El servicio es un encanto! La peña que trabaja ahí es súper atenta. Puedes cenar por apenas 20-30 € por persona, lo que no está nada mal.
A mí me encanta que, aunque sea un bar de barrio, la gente se sienta en casa. Si llegas sin reserva, ¡no te preocupes! Te buscan mesa enseguida, hasta con estufa si hace frío. Las recomendaciones de morteruelo, chopitos, y torreznos son de lo más popular. Eso sí, si quieres probar el ajoarriero, avisa antes porque solo lo hacen bajo petición. Lo bueno es que las raciones son generosas y, hasta ahora, la mayoría de la gente sale contenta.
Así que, si te estás preguntando ¿dónde se encuentra La Bodeguilla en Cuenca?, ya lo sabes: Av. Virgen de las Angustias, 1. Tendrás que ir y juzgar tú mismo, porque aquí cada quien tiene su historia.
Qué tipo de comida se ofrece en La Bodeguilla
Después de dar una vuelta por Cuenca, te topas con Bar La Bodeguilla, y la verdad, es un auténtico refugio. Cinco estrellas, amigo. A mediodía, sin hacer reserva previa, nos recibieron con un trato que ni en un hotel de lujo. El local tiene un rollo antiguo que te atrapa, con esas maderas y la luz que entra de la manera justa para hacerte sentir en casa. Aquí, comer es todo un arte, ¡menudo festín! Cada bocado es un festival de sabores, y es que, además de la comida, el ambiente es de esos que te hacen querer quedarte un rato más.
Y lo mejor, la atención. Trato de cinco estrellas también, sin exagerar. La camaradería es real, y aunque estaba llenísimo, no nos hicieron esperar. Te sientes como en casa, ¡un lujo de hospitalidad! En este lugar, te aseguro que cada plato es para disfrutar con calma, y el precio por persona oscila entre 10 y 20 euros. ¡Bendita sea la comida buena a buen precio! El nivel de ruido es muy bajo, ideal para reír y disfrutar sin que nadie te moleste.
Lo que realmente se lleva la palma son las tapas. Tienes un montón de opciones de comida casera, así que te vas a hinchar a delicias. Desde las croquetas caseras que ya están dando de qué hablar hasta un buen vino para acompañar. Hay algo para cada tipo de grupo y si vas en coche, no te preocupes, hay un montón de plazas libres para aparcar.
Y para que lo tengas claro, aquí no solo comemos a lo loco, sino que las opciones de comida son variadas: tapas, platos auténticos y ese toque tradicional que todos buscamos. La Bodeguilla tiene un poco de todo para disfrutar al máximo. Así que ya sabes, si buscas un lugar que te deje un buen sabor y una sonrisa, este es tu sitio.
A qué distancia está La Bodeguilla del centro de Cuenca
Y hablando de La Bodeguilla, la verdad es que no siempre ha sido una experiencia a la altura. Unas veces uno se la juega y sale bien, otras no tanto... En una ocasión, fui con un par de colegas y pedimos unos cortes de contesa y un pudding, y nos clavaron unos 50 euros. La comida estaba más que normalita y el servicio, regular. Se notaba que estaban a otra cosa. Al final, te vas con una sensación de que te han hecho un lío. Si cuentas con 30-40 euros por persona, mejor ve a otro sitio.
Pero no todo es negro. Cuando recién llegamos a Cuenca y entramos en La Bodeguilla, la cosa cambió. En este bar de barrio, la cosa se siente como en casa, y todo gracias al buen rollo de Yuri, David y Sergio. Este equipo te hace sentir a gusto y no es de extrañar que se llene. Con un par de tapitas con tu bebida, te sales por un precio de 10-20 euros por persona. ¡Y la carta está bastante completa! Recomendado total.
Además, si te apetece ir con los peques, la terraza es amplia y perfecta. Te olvidas del tráfico y puedes estar tranquilo mientras ellos juegan. El parque está renovado y lo han dejado bien chulo. ¿Aparcamiento? Bueno, es un poco complicado, pero siempre hay alguna plaza gratuita cerca. Y en cuanto al acceso, la entrada está un poco liosa para las sillas de ruedas, pero en la terraza no hay problema, ¡así que no te preocupes por eso!
Por otro lado, he escuchado malas críticas sobre las croquetas y el morteruelo. Unos amigos pasaron un fin de semana en la ciudad y probaron ese plato típico de Cuenca, pero la verdad que no les gustó nada. Y con razón, porque dijeron que las croquetas parecían de las peores que han comido. Además, el camarero parecía estar en su propio mundo. En su caso, la experiencia fue un desastre y decidieron no volver más.
Y para aquellos que se preguntan, ¿a qué distancia está La Bodeguilla del centro de Cuenca? No es mucho, está a unos 15-20 minutos caminando, así que puedes darte un paseo si te apetece. En resumen, ¡cada visita puede ser un mundo diferente en La Bodeguilla!
Cuáles son algunos de los platos destacados en La Bodeguilla
Hombre, si estás por Cuenca, no puedes perderte La Bodeguilla. Es un bar de tapas que te hace sentir como si hubieras hecho un viaje en el tiempo. Esto es otro nivel: comida, servicio y ambiente, todo en 5 estrellas. Por unos 20-30€ por persona, sales de ahí con la barriga llena y una sonrisa de oreja a oreja. ¡Es que vayas a probarlo y no te arrepentirás!
Mira, aquí la comida es brutal. Las croquetas de cochinillo y manzana son de otro mundo, y ¡ya te digo que volverás solo para arrasar con ellas! La atención es genial, en vez de rollos de formalidad, aquí es todo más cercano, más de colegas. Y aunque el ambiente puede ser un poco simple, lo que importa es lo que tienes en el plato. Además, ¡de verdad que merece la pena!
Algunas reseñas mencionan las raciones y bocadillos, como el bocadillo de calamares, que es una bomba, y la ración de oreja, que dicen que es la mejor que has probado en tu vida. Claro que hay opiniones mixtas sobre las patatas bravas, pero bueno, hay que ir con la mente abierta cuando se habla de bares. La clave es que la calidad es buena y el precio no se dispara.
Entonces, ¿qué platos debes tener en tu radar si vas a La Bodeguilla? Aquí van: no te puedes perder las croquetas de cochinillo, el bocadillo de calamares y, si te queda espacio, la torrija caramelizada de postre; eso sí que es una explosión de sabor. Hazte un favor y ve.
Es La Bodeguilla un buen lugar para disfrutar de tapas
Si hablamos de La Bodeguilla, hay de todo, desde lo increíble hasta lo que no cuadra. Mira, de un lado tienes esas noches en las que la comida es un festival. Yo recuerdo estar allí y probar unos huevos rotos con jamón que estaban de vicio. En ese plan, puedes gastarte entre 10 y 30 € por persona, y tienes una experiencia top, con una calidad de comida que es un 5/5 y un servicio que, sin ser siempre perfecto, suele estar a la altura.
Pero hey, no todo es oro. En mi última visita, me dejaron esperando una hora para cenar. Cuando pregunté, la camarera me dijo que estaban desbordados. ¿Y qué pasa con avisar, no? Si nos hubieran dicho que la cocina iba a tardar tanto, simplemente buscaríamos otra opción. Eso sí que se me quedó dentro y me bajó el ánimo. Al final, la comida estaba bien, pero 1 estrella por los tiempos de espera, así no se hace.
Aun así, hay muchas personas coreando las bondades de La Bodeguilla. Es un bar de barrio con un ambiente sin pretensiones pero lleno de buenas vibras. A veces, la fachada no dice mucho y podría parecer estrecha, pero en su interior hay auténticas joyas culinarias: torreznos, queso frito, y claro, la oreja a la plancha. Todo eso acompañadito de un vino y te da gusto el día.
Entonces, ¿es La Bodeguilla un buen lugar para disfrutar de tapas? Bueno, si te pones en el plan de no tener prisa y te lanzas a probar esas delicias, sí, definitivamente vale la pena. Pero debes tener en cuenta que puede haber días donde el servicio no esté a la altura. Si vas con buen humor y sin ganas de estresarte, seguro que lo pasas bien.
Cómo es la atención al cliente en La Bodeguilla
Ya te digo, La Bodeguilla es uno de esos sitios que hay que visitar si estás por Cuenca. Aquí puedes almorzar, comer o cenar y siempre está todo de comida casera y de calidad. En verano, su terraza se convierte en un gustazo, ideal para relajarte con unas cañas. Por unos 10-20 € por persona, comes y bebes de lujo. Vamos, que la relación calidad-precio es de 10. Las tapas son brutalmente ricas, y si vas, no te olvides de pedir la oreja a la plancha. Te lo juro, está para chuparse los dedos.
Pero también hay que ser sinceros. Algunos han tenido experiencias menos guays. Una vez un grupo llegó y, a pesar de tener niños y muletas, no les dejaron reservar una mesa. Pasaron un mal rato y, al final, se fueron sin comer. Mala atención, bastante frustrante. Así que ya sabes, si te toca un mal día con el servicio, puede que no la pasen bien.
En general, la mayoría están encantados. Dicen que el ambiente es acogedor y que se come muy bien. Es un buen sitio para unas raciones con cerveza o vino, y es que la oreja y los chipirones vuelven locos a todos. Y hablando del servicio, hay críticas divididas. Algunos dicen que el personal puede ser un poco despistado y lento, pero otros lo ponen por las nubes. Resumiendo: La atención al cliente puede ser un poco irregular, pero la comida lo compensa casi siempre. Así que, si te animas a ir, ¡pide la oreja y disfruta!
Es recomendable visitar La Bodeguilla durante el verano
Entonces, ya te digo, La Bodeguilla en la Av. Virgen de las Angustias es un sitio que no está mal si buscas un bar de tapas sin muchas pretensiones. Tienen unos bocadillos muy ricos y la cerveza siempre fresquita. Lo mejor es que puedes comer por entre 1 y 10 euros, así que el bolsillo no se resiente nada. Si tienes hambre, aquí no vas a esperar, no hay colas ni nada de eso. Eso sí, el ambiente es un poco ruidoso y la decoración... bueno, mejor ni hablar de eso, es un bar de barrio, simple y directo.
Ahora, si te hablo del servicio, la actitud del personal es bastante amable, pero en ocasiones parece que no tienen mucha prisa. He visto que han tardado en traer la comida, hasta una hora en algunos casos, lo cual es bastante frustrante. Además, ojo con los torreznos, porque a algunos no les han convencido y parece que la cantidad es más bien escasa. Pero hey, lo compensan un poco con el detalle de invitarte a un chupito al final. Los precios razonables, pero no esperes un sitio gourmet.
En cuanto a la experiencia general, hay opiniones variadas. Hay quien ha salido encantado, comiendo platos caseros bien presentados, y desde luego, el menú del día tiene buena pinta. Pero también hay quien ha quedado frustrado con la espera y la temperatura de los platos, así que claro, cada uno tiene su cuento.
Ahora, ¿recomendaría visitar La Bodeguilla en verano? Totalmente. Con esa cerveza fresquita y la opción de comer en la terraza, es un lugar para disfrutar el buen clima. Pero ve con paciencia, porque la rapidez del servicio puede no ser su fuerte. Así que si haces una escapada, pasa un rato agradable, pero no te desanimes si la comida tarda un poco. ¡A disfrutar!
La Bodeguilla ofrece opciones de raciones
La Bodeguilla, en Av. Virgen de las Angustias, tiene sus más y sus menos. Te cuento que el servicio deja bastante que desear. En una ocasión, tardaron más de una hora en servirme dos sándwiches, y uno de ellos venía quemado. Vamos, que el trato fue fatal y los camareros parecían más educados en la escuela del mal humor. Las reseñas de la gente que lo pinta como un sitio increíble, sinceramente, creo que son de la familia del dueño porque, en mi experiencia, tanto el local como el personal son bastante decepcionantes.
En cuanto a la comida, hay de todo. He escuchado cosas buenas de los tapas, pero hay que estar atento a los precios. Por ejemplo, pagar 3,5€ por un chorizo y 5€ por cinco trozos de torreznos me parece un poco excesivo. Aun así, hay que reconocer que la calidad es bastante buena, con un ambiente que invita a quedarse un rato, eso sí, sin esperar mucho del servicio. La última vez que fui, se hicieron un lío con la cuenta y, para colmo, me trajeron la cerveza fría en lugar de la roja que había pedido. El dueño se molestó y todo. Vaya tela, ¿no?
Pero no todo es malo, hay quienes han tenido buenas experiencias. Una vez, pidieron un menú de pasta y pollo para 20 personas; les sirvieron montañas de comida y, al parecer, el servicio fue rapidísimo y muy amable. Así que depende mucho de cuándo vayas. Si buscas algo más casero, a algunos les encantaron las gachas, que venían bien acompañadas y con un sabor excelente. El bar se ve limpio y correcto, y la atención a veces puede ser muy cercana.
En respuesta a tu pregunta sobre las opciones de raciones, parece que sí las tienen, aunque puede que no siempre sean abundantes. Si tienes suerte y te tratan bien, podrías salir con un buen plato. Pero ya sabes, ve con la mente abierta y el estómago listo para lo que venga. ¿Te atreves a probarlo?
Qué ambiente se puede esperar en La Bodeguilla
Te cuento sobre La Bodeguilla, ese bar de tapas en Av. Virgen de las Angustias que tanto se ha comentado. La gente dice de todo: desde que la comida es un fiasco, hasta que es un chollo. Te voy al grano: la experiencia es una montaña rusa. Por ejemplo, unos amigos fueron y salieron encantados; comieron 15 raciones diferentes, todo estaba riquísimo y a un buen precio. Pero claro, no todo es color de rosa. Otro grupo se llevó un chasco monumental. Esperaron 45 minutos entre platos, ¡y eso es un desastre total para una cena!
Hablando de platos, he escuchado de todo. Desde chipirones fríos hasta esa famosa tarta de queso que, según dicen, es lo mejor del lugar. Pero hay que tener cuidado: hay quien ha tenido que reclamar varias veces antes de que les sirvieran la oreja a la plancha. Y el trato… bueno, hay camareros que parecen más bien un poco sosos, aunque hay quienes afirman que la atención fue de primera. Vas a necesitar paciencia si decides ir.
El ambiente está en la línea de un bar normalillo, pero eso tiene su encanto, ¿sabes? Es el típico sitio donde te puedes encontrar de todo, gente con hambre devorando botellines de cerveza, y tras las mesas, un par de parroquianos que solo parecen querer lo básico. Puedes esperar un lugar animado y ajetreado, especialmente si hay más gente, así que prepárate para compartir mesa o cenar a turnos. Si eres de los que buscan un lugar tranquilo para charlar, quizás no sea el mejor plan. Pero, oye, si lo que buscas es un buen rato con tapas y una cervecita en mano, puede que valga la pena la visita.
Es necesario hacer una reserva en La Bodeguilla
¿Y qué tal si te cuento de un sitio que no puedes perderte? La Bodeguilla en Av. Virgen de las Angustias es el plan perfecto para una tarde de tapas. Tienen una variedad impresionante que va desde las clásicas patatas bravas hasta esas croquetas de jamón que son una delicia. En serio, cada bocado es un festín. Y el ambiente, ¡ni te cuento! Es ese lugar donde puedes relajarte con amigos y hacer un buen picoteo mientras disfrutas de un par de cañas.
Lo mejor de todo es que el servicio es bien rapido y amable. No tienes que estar horas esperando, que eso se agradece. Y ya sabes, si vas con ganas de hacer una buena comida, mejor que lleves el estómago vacío. Ah, y la decoración tiene ese toque casero que te hace sentir como en casa. Si te sientas en la barra, hasta te puedes liar con el dueño, que es un crack.
Ahora, si te estás preguntando si hace falta reservar, aquí te va: no es estrictamente necesario, pero si planeas ir en grupo o en fin de semana, mejor asegúrate un sitio, porque se suele llenar. ¿Te imaginas quedarte fuera con el hambre que llevas? Sería un drama, así que piénsalo bien. En resumen, La Bodeguilla es una parada obligatoria si estás por Cuenca. ¡No te lo pierdas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








