
¡Ey, gente! Si buscan un lugar con onda en San Clemente, tienen que echar un vistazo a La Posada del Reloj. Este acogedor hotel de 2 estrellas es una de las posadas más tradicionales de la zona y acaba de ser reformada, así que está de locos. Las habitaciones son cómodas, con televisor de pantalla plana, minibar y aire acondicionado. Y no se preocupen por estar desconectados, porque tienen wifi gratis. Ya sea que vengan a un concurso de danza o solo a disfrutar, este lugar tiene todo lo que necesitan. Sepan que los precios varían según las fechas, pero vale la pena revisar, ¡no se arrepentirán!
La Posada del Reloj
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Mapa Ubicación La Posada del Reloj
Dónde se encuentra La Posada del Reloj
¿Estás pensando en quedarte en La Posada del Reloj? Bueno, te cuento que este hotel de 2 estrellas, ubicado en Pl. Mayor, 13, 16600 San Clemente, Cuenca, tiene sus más y sus menos. Por un lado, la ubicación es genial, justo en el centro del pueblo, cerca de la parroquia y del ayuntamiento, así que eso es un plus. Pero, ojo, el servicio ha dejado mucho que desear.
Hablando de servicio, algunos han tenido experiencias bastante malas. Imagina que te están limpiando la mesa mientras tú estás sentado comiendo, ¡eso no se hace, bro! Aparte, las caras de las chicas que atienden son más frías que el invierno en Siberia. Nos encontramos con que no saben cómo tratar a la peña y hasta nos tiran comentarios groseros, como llamar "chicos" a gente que podría ser sus abuelos. Muy poco respeto, la verdad.
Y si hablamos de comida, ¡ni te cuento! Los menús que ofrecen parecen más bien una argamasa que otra cosa. Pagan 50€ por un par de menús con ensaladilla que ni se ven comestibles y un solomillo que, sinceramente, deja mucho que desear. Hay quien dice que las croquetas de casa no cumplen con la calidad esperada... En fin, no es precisamente un lugar donde quieras hacer una fiesta de sabores.
Sin embargo, no todo es malo. Hay quienes han disfrutado de la terraza y han mencionado que la comida está buena y es variada, con buenos precios. Así que, si solo buscas algo rápido para el desayuno o un trago con vistas, puede que te saque del apuro.
En resumen, si te preguntas dónde se encuentra La Posada del Reloj, ya sabes, en Pl. Mayor, 13, 16600 San Clemente, Cuenca. Pero, prepárate para un servicio que podría mejorar y una experiencia que quizás no sea la más espectacular.
Qué tipo de establecimiento es La Posada del Reloj
Y hablando de La Posada del Reloj, la experiencia fue un auténtico desastre. Cenamos unas croquetas congeladas que sabían más a cartonero que a comida, ¡y por 8 euros! No entiendo cómo pueden cobrar eso. La sepia, que debería ser el plato fuerte, era un chiste. Por 12 euros, más de la mitad del plato era lechuga. ¿De verdad? Cuando pedimos la cuenta, nos la dijeron de viva voz, ¡sin ticket ni nada! Y cuando lo pedimos, la madre que la parió viene con un papelito escrito a mano. Ahí ya nos empezamos a inquietar...
La señora de la bronca, una rubia rollo matriarca de pueblo, nos grita como si estuviéramos en un reality show. Nos hizo sentir tan incómodos que tuvimos que pedirle que se callara. Esa mujer no sabía cuándo parar, ¡incluso tuvieron que salir del fondo a hacerla callar! Una vergüenza total. La comida era mala, pero el trato fue el colmo. Definitivamente la peor experiencia que he tenido en un bar.
Los desayunos eran un poco más aceptables, por suerte. Las tostadas estaban ricas y contundentes, aunque pasadas las 12:00 ya no te tuestan pan. ¡Qué locura! Con la cocina abierta, nos quedamos mirando como unos idiotas. Los horarios son más raros que un perro verde. En cuanto a la dueña, mi madre, si con el trato que da no le deja a nadie querido, debería irse a hacer yoga y dejar el bar, en serio.
Así que, en resumen, La Posada del Reloj es un hotel de 2 estrellas que parece más un circo que un lugar para comer bien. Si quieres un sitio tranquilo y romántico, mejor te buscas otro. Este lugar no da lo que promete, y mucho menos vale lo que cuesta. En definitiva, no lo recomiendo si te gusta disfrutar de una buena experiencia gastronómica.
Cuántas estrellas tiene La Posada del Reloj
Así que, hablemos de La Posada del Reloj, un hotel de 2 estrellas que ni debería estar en el mapa. No sé si has estado por Pl. Mayor, 13, pero si lo has hecho, ya sabes de lo que hablo. La verdad, lo único que tiene a favor es la ubicación, pero eso no justifica lo que pasamos en el restaurante. Mira, habíamos hecho una reserva 5 días antes, pensando que todo saldría bien. ¡Error! Cuando llegamos, la 'dueña' nos trató como si le debiésemos algo. Nos mandó a la terraza porque, según ella, la reserva llegó tarde —que te explote— y cuando volvimos para comer, nos dice que tenemos que esperar ¡media hora más! La terraza estaba a medio llenar y solo servían bebidas. A ver, ¿dónde está la lógica?
Y no te creas que el menú era un chollo. 20 euros por un plato que ni siquiera vale la pena, un timo total. Se supone que estás en un lugar bonito, pero el interior parece más bien un cuchitril. Las raciones eran ridículas: 8 euros por croquetas congeladas de marca La Cocinera y 12 euros por una sepia que parecía más lechuga que otra cosa. No sé qué les pasa, ¿pero qué se creen? Al pedir la cuenta, la 'dueña' se puso de los nervios porque le pedimos el ticket. Prácticamente perdió el control y empezó a gritar. Una auténtica locura. Y el camarero agonizando tratando de que funcionara el datáfono. Lo único que queríamos era salir de allí.
Si alguien piensa que me voy a dejar engañar otra vez con este lugar, que se lo quite de la cabeza. Jamás volveremos. La Posada del Reloj es más que un hotel de 2 estrellas; es una experiencia que no querrás repetir. Así que, ya lo sabes, si planeas hospedarte por San Clemente, busca una alternativa, porque aquí solo te aseguran un mal rato y un trato que ni en la guerra.
Cuándo fue reformada La Posada del Reloj
Mira, si estás pensando en alojarte en La Posada del Reloj, mejor piénsalo dos veces. Te cuento que a mucha gente le ha ido fatal. Fin de la historia, la mayoría deja claro que es un hotel de 2 estrellas que no se merece ni una. Trato pésimo, y para colmo, hay quienes aseguran que son unos ladrones. ¿Te imaginas que te cobren la habitación cuando ya cancelaste? Pues eso le pasó a un grupo, y ni un euro le devolvieron. Y la comida, ¡madre mía! Una auténtica basura, todo congelado y de pena. Prometen que nunca más van a poner un pie ahí, y yo no los culpo.
Y te cuento otra cosa: si pides algo de beber, ¡más te vale hacerte amigo del camarero! Porque en algunos casos, justo cuando pediste otra bebida, no te ponen ni una tapa. Los del pueblo sí, pero a nosotros como turistas... ¡Nos ignoran! Es una falta de respeto total. La verdad es que el trato no es igual para todos, y se nota un montón.
La buena noticia es que hay quienes han tenido algunas experiencias ricas, como cuando pararon para desayunar. Comenta que fue en el mismo lugar, pero para ellos, fue todo un acierto. Raciones generosas y a un precio decente. Claro que esto puede ser suerte, porque por lo visto en otras ocasiones, como cuando los dejaron plantados sin servicio, el ambiente es de lo más tenso, como si lo quisieran hacer a propósito.
Y si de habitaciones hablamos, no esperaba mucho, pero las críticas son de aúpa. Por lo visto, la suite era un asco con humedad, todo oscuro y sucio. Un real desastre, y eso que la ubicación es bastante buena. Me parece que no vuelven ni a pedir perdón.
Entonces, si todavía te preguntas cuándo fue reformada La Posada del Reloj, la verdad es que parece que desde que abrieron nunca la han tocado, o eso parece... Es mejor mirar opciones a tu alrededor y dejar este lugar atrás. Te lo digo por tu bien.
Qué comodidades ofrecen las habitaciones de La Posada del Reloj
Y mira, hablando de La Posada del Reloj, ya te digo que si vas buscando un buen bocado, mejor busca en otro lado. Solo hemos estado en el restaurante y, sinceramente, ha visto tiempos mejores. Te vas a dejar 20€ por un menú que no llega ni a regular, y lo más triste fue la opción de medio menú que nos pusieron: 12€ por una ensalada mixta y un refresco. Una pasada, ¿no? A este paso, la próxima vez va a ser mejor traer el almuerzo de casa. Así que, en resumen: no volveremos, ni de coña.
El trato al cliente es de traca. Una vez, mientras estábamos en la terraza, cerraron la puerta sin avisar, como si les molestáramos. Y lo peor es que el restaurante no estaba cerrado, ¡había gente comiendo adentro! Así que, ya te imaginas, nos quedamos fuera mirando por la ventana. Eso, sumado a una comida regular y un ambiente que parecía sacado de una peli de terror, nos ha dejado con una mala experiencia total. No repetiremos, ni locos.
A pesar de las malas vibes del lugar, tengo que ser justo y admitir que la oreja que nos pusieron fue de otro nivel, de lo mejor que he probado. Pero claro, no se puede vivir solo de un plato en un sitio donde los precios son desorbitados. La ración de tapas ronda los 10-12€, y está bien, pero lo del mal servicio y las miradas de desprecio lo echa todo a perder. Además, si quieres aparcar, a partir de las 20h es gratis. Pero no sirve de nada si el plato que te sacan tiene más lechuga que lo que realmente has pedido.
Y en cuanto a las habitaciones, la verdad es que tampoco me voy a arriesgar a quedarme allí si la calidad es igual a la comida. Pero, si preguntas por las comodidades, imagínate que tienen las típico: cama cómoda, baño privado y algunas ofrecen buena vista a la plaza. Pero, ¡ojo!, no garantizo nada de lo que no hemos probado. Así que piensa bien antes de hacer la reserva. En fin, ahórrate la experiencia y busca otras alternativas.
Las habitaciones tienen aire acondicionado
Vamos al grano con La Posada del Reloj. Es un hotel de 2 estrellas que está en Pl. Mayor, 13, 16600 San Clemente, Cuenca. Aunque no es un lujo, la experiencia es bastante buena. Cinco estrellas para el trato y la comida, que están bastante bien y a precios ajustados. La ubicación es un punto muy a favor, en la plaza principal, rodeado de comercio y bares. Ideal si quieres meterte en el ambiente del pueblo. Las habitaciones son limpias y cómodas, así que en general todo es muy correcto. 100% recomendable.
Ahora, hablemos del restaurante. Hay opiniones de todas las clases. Algunos dicen que la comida puede ser una estafa si no caes en la trampa de platos congelados por 10€. La verdad, hay que tener cuidado con eso, aunque también hay gente que ha disfrutado de un tapeo decente durante el día. Un menú de 14€ entre semana suena bastante bien, aunque al parecer los postres son más de marca que caseros. Pero, si no eres muy exigente, puede que te lleves una buena sorpresa con las costillas.
Por otro lado, no todo es color de rosa. Hay quienes han tenido experiencias muy malas. Que si servicio infame, platos que tardan siglos en llegar y comida fría. Así que ya sabes, hay que ir con expectativas moderadas sobre la comida. El bar parece dar en el clavo algunos días y en otros, bueno... es mejor mirar a otro lado.
Y sobre las habitaciones, la pregunta del millón: ¿Tienen aire acondicionado? Pues bien, con lo que sabemos, la info sobre eso no queda muy clara, así que es mejor preguntar directamente, porque algunas reseñas no lo mencionan. Así que, si eres de los que no aguanta el calor, asegúrate de confirmarlo antes de hacer check-in. En resumen, yo diría que si buscas algo decente, La Posada del Reloj podría estar en tu radar.
Hay acceso a internet en La Posada del Reloj
Así que, vamos al grano con La Posada del Reloj. La experiencia para algunas personas ha sido un auténtico desastre. La encargada, una señora rubia de unos 55 años, es una verdadera grosera. Si llevas niños, prepárate porque parece que les molesta tenerlos cerca. Se nos cayó una silla y rompió un cristal de una puerta, y esta mujer empezó a gritarnos y a amenazarnos con que teníamos que pagar el cristal. Los padres de los niños no podían creer cómo se estaba comportando. Y como si eso no fuera suficiente, aparecieron dos trabajadores del restaurante, que eran aún más maleducados, increpándonos con actitud de chulos. En fin, un completo desastre que arruinó nuestra celebración familiar.
La comida tampoco ayudó. El sitio era pequeñísimo, estábamos todos apretados y con poco espacio. Y la comida, sinceramente, dejó mucho que desear, nada que ver con lo que esperábamos. La relación calidad-precio, un fraude. Si piensas en ir con tu familia, quizás sea mejor buscar otro sitio. Todo esto hizo que el viaje en grupo, que debería haber sido divertido, se convirtiese en un mal rato.
Ahora, por otro lado, he escuchado cosas muy diferentes sobre otra parte del lugar. Hay quienes han disfrutado de unos platos extraordinarios. Por ejemplo, un entrante de gulas, gambas y huevos que parecía de otro mundo. Y luego la carne de caza, con un arroz meloso que estaba simplemente delicioso. El servicio ahí, con un par de camareros más atentos, es realmente algo a destacar. Pero, claro, parece que estos son casos aislados entre tanta crítica negativa.
Sobre el acceso a internet en La Posada del Reloj, no tengo muy claro cómo está el tema. La gente ha mencionado más cosas sobre el trato que sobre el Wi-Fi, pero parece que no es para nada el fuerte del lugar. Así que si necesitas estar conectado, mejor pregunta antes o busca un plan B. Al final, el ambiente es clave, y si te lo amargan, ni el mejor arroz te va a salvar.
Es gratuita la conexión wifi en el hotel
Oye, hablemos de La Posada del Reloj. Estuvimos ahí porque íbamos de paso y, la verdad, me dejó un gusto agridulce. El sitio está bien ubicado, en Plaza Mayor, y tiene su encanto. Pero, el restaurante, eso fue otra historia. Me esperaba algo más decente, tú sabes, un lugar donde te den calidad y no solo un menú cantado sin más. La camarera nos soltó el menú como si estuviera en un karaoke, sin darnos la opción de ver la carta. Comimos de menú a 12€, con un café que, bueno, servía. Pero la comida... meh. No me convence.
Sabes, lo que me pasó a mí al pedir salmón fue un desastre. El bicho llegó con un aspecto que ni de lejos se parecía al bonito rosa del salmón que te imaginas. Era seco, sabía raro y estaba claro que era de esos congelados que compras en el super. 15€ por eso, ¡ni de coña! No lo recomendaría. El servicio no ayudó, parecía que estaban más preocupados por sacar el plato rápido que por ofrecer algo bueno.
Ahora, para ser justos, hay a quienes les gusta. Algunos han mencionado que el lugar tiene su toque, que la comida es más casera y tal. Dicen que las raciones son generosas y que los precios son competitivos, aunque el servicio deja algo que desear. La terraza para desayunar parece ser un buen plan, aunque algunos también notaron que tardan en servir. Estás en pleno centro de San Clemente, así que lo de aparcar es otro rollo. Ah, y sobre el wifi, pues no parece que sea gratuito. Así que ya sabes, si vas, ¡mejor planifica bien tus datos móviles!
Qué tipo de actividades se pueden realizar cerca de La Posada del Reloj
En la Posada del Reloj ha sido una mezcla de experiencias raras, la verdad. Por un lado, el sitio tiene un aire antiguo que le da un toque pintoresco. Pero, ¿te cuento algo? Cuando pedimos espárragos a la plancha, nos trajeron lo que parecían espárragos enlatados. ¡Sí, enlatados! Eran blandos y acuosos. Y eso no es todo, el jamón y el queso que pedimos estaban mal cortados, el jamón dura como una piedra y el queso, ¡vaya sorpresa!, tenía moho por la parte de abajo. Menuda joya gastronómica, ¿eh?
Sin embargo, si buscas un lugar para tomar unas cañas y unas tapas después de un paseo, la posada se convierte en un sitio más decente. En domingo por la mañana, está lleno de gente disfrutando de unas cervezas y un ambiente animado. Aunque no la he probado en profundidad, parece que la oferta de tapas es variada y la cocina, aunque simple, cumple. Definitivamente, pasamos de largo en ese primer mal trago y le daremos otra oportunidad.
No obstante, lo de los precios es de locos. ¡2€ por una botella de agua! Vamos, más caro que algunos vinos por ahí. Y no te cuento lo que nos costó una sepia reseca, carísima, y un morro refrito que es más soso que un plato de arroz sin sal. El servicio fue otro desastre, con las camareras riéndose al traerte la cuenta. ¿De verdad? Hay formas de hacer las cosas y esta no es una de ellas.
A pesar de todo esto, algunos dicen que el servicio en particular fue bueno en alguna ocasión, así que no todo es un desastre total. En fin, si decides pasar por San Clemente, puede que encuentres cosas interesantes cerca de la posada, como pasear por la plaza o disfrutar del ambiente local. Hay algunas actividades como ir de tapas o simplemente disfrutar de unas cervezas en buena compañía. Pero, ya sabes, mejor ir con la expectativa baja y que no te sorprenda algún que otro despilfarro.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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