
¡Ey, amigos! Si andan buscando un buen plan para comer, Tomates Verdes Fritos en C. Emilio Sánchez Vera, 13, 16002 Cuenca es el sitio. Aquí la movida es una cocina saludable y sabrosa, con productos frescos de temporada que no te dejarán en la ruina. Después de dar un paseo por la Parroquia de El Salvador, no se pueden perder su singular rape o un salmorejo que está de muerte. El restaurante tiene un rollo acogedor, un servicio de lujo y aunque la opción vegana es un poco limitada, el personal se las arregla para que puedas disfrutar. ¡Así que ya saben, este lugar es ideal para juntarse y disfrutar con los colegas!
Tomates Verdes Fritos
Horarios Tomates Verdes Fritos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–16:30 |
| martes | 13:30–16:30 |
| miércoles | 13:30–16:30 |
| jueves | 13:30–16:30 |
| viernes | 13:30–16:30, 21:00–24:00 |
| sábado | 14:00–16:30, 21:00–24:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Tomates Verdes Fritos
Dónde se encuentra el restaurante Tomates Verdes Fritos
¡Tienes que conocer Tomates Verdes Fritos en Cuenca, un verdadero manjar! Este sitio tiene una reputación de 5 estrellas y no es casualidad. La comida es espectacular, con una amplia carta llena de sabores intensos que te dejarán con ganas de más. Eso sí, mejor que llames y reserves, porque suele estar a petar. Recuerdo que había casi 80 peña y solo tres camareros, pero cómo se movían, ¡todo el mundo bien atendido!
El menú es una maravilla, con productos de temporada y un montón de opciones para dietas variadas. ¿Eres vegano? No problem, se adaptan. El local está súper bien decorado, amplio y con buena luz; perfecto para disfrutar sin preocupaciones. Los arroces son una pasada, y si te va la carne, tienes que probar las costillas. Y apártale un hueco a los postres, porque el brownie con helado o la tarta de queso te van a hacer volar.
A decir verdad, también hay alguna opinión que no va tan bien. Algunos dicen que la comida, aunque de calidad, no siempre sorprende como esperaban. Y ojo, que no dejan compartir el menú durante el servicio. Pero bueno, si te toca la camarera simpática, la experiencia mejora, aunque a veces también hay una un poco más seria. En cuanto al acceso, el restaurante es fácil para sillas de ruedas y hay sillas para los más pequeños. Eso sí, aparcar un poco puede ser complicado, pero siempre hay espacio en la calle.
Así que, si te preguntas dónde se encuentra Tomates Verdes Fritos, pues te diré que está en C. Emilio Sánchez Vera, 13, 16002 Cuenca. ¡Ya sabes, dale una oportunidad y disfruta de esta joya culinaria!
Qué tipo de cocina ofrece Tomates Verdes Fritos
¡Y qué decir de Tomates Verdes Fritos en Cuenca! Si no has ido, estás tardando en pasar por allí. Fuimos un finde a probar el menú del día y, la verdad, ¡no nos decepcionó! Por entre 10 y 20 euros te ponen un menú de fin de semana bien abundante. Empezamos con unos garbanzos y un arroz campero con pollo que estaban de lujo. El arroz, para llorar de rico, y los garbanzos, ni se diga. Eso sí, el segundo, la satsuka de berenjena, tenía un pelín más de sal de lo que esperábamos, pero la pasta con ajo estaba en su punto. En general, buena comida, aunque deberían ir con cuidado con la sal.
Los postres son otro nivel. Si pides el brownie con helado, te vas a sentir en el cielo, ¡es una pasada! Por eso le damos un 4 en comida, servicio y ambiente. Ah, y reservad si vas en horas puntas, que se llena rápido. La zona de comedor interior es bastante cómoda y no tendrás problemas para sentarte a gusto.
Y para los vegetarianos, ¡este sitio es un 10! Ofrecen platos específicamente pensados para los que no comen carne. El gazpacho y el cuscús son top, y aunque pensábamos que era solo veggie, las opciones con pescado estaban también muy ricas. Si te decides por el menú diario, por 18 euros tienes dos platos, bebida y postre. De hecho, hay varias opciones que se pueden adaptar según tus necesidades alimenticias. Y el ambiente está bastante chido, con un estilo retro industrial que te hace sentir a gusto.
En resumen, Tomates Verdes Fritos ofrece una explosión de sabores con una comida que combina platos vegetarianos y otros que incluyen carne y pescado, todo en un local cómodo y amigable. ¡No te lo pierdas!
Qué tipos de productos son utilizados en la cocina del restaurante
Mira, si estás en Cuenca, tienes que pasar por Tomates Verdes Fritos, en C. Emilio Sánchez Vera, 13. No te vas a arrepentir. Con 4 estrellas en casi todas las reseñas, la comida está genial. Todo fresquito y con un montón de matices que te vuelan la cabeza. La carta es un menú abierto, así que puedes elegir dos platos que te apetezcan más. Pero ojo, que hay opciones vegetarianas y veganas, está pensado para todos. Sueltan sabores que te hacen sentir que estás comiendo bien y saludable. Pero eso sí, ve sin prisa, porque el servicio es lento: media hora entre platos. A veces parece que no tienen control sobre lo que sirven.
El sitio tiene buena vibra, es cómodo y tranquilo, perfecto si quieres ir con niños. Hay espacio entre mesas, así que no te sientes como sardina en lata. Y espera, ¡la crema de melón es de otro nivel! Si la pruebas, te va a flipar. Yo estuve allí, y aunque el menú del día estaba por unos 19,90 €, lo valió. Comí risotto con verduras y salmón, ¡estaba riquísimo! Aunque el salmón llegó un poco templado y el acompañamiento frío. Pero para compensar, la tarta de queso fue un golazo, ¡exquisita!
La decoración es chula, y el ambiente es bastante agradable. Su menú tiene un montón de opciones, y aunque algunos platos fueron más comunes de lo que esperaba (como el humus y la carne estofada en el thai), el estofado que probé estaba de lujo. No sé si lo habrán mejorado desde la última vez, pero esta visita estuvo bien.
En cuanto a los productos que utilizan en la cocina, parece que se centran en ingredientes frescos y de calidad. Se notan los sabores en cada plato, y tienen claro qué poner en cada receta. Ofrecen información sobre alérgenos en los platos, así que si tienes algún tipo de restricción, no te preocupes, hay opciones para todos. Si buscas un buen sitio donde comer en Cuenca, Tomates Verdes Fritos debería estar en tu lista. Just Make sure to go with time to spare!
Es accesible para los visitantes en cuanto a precios
Y mira, si quieres comer bien en Cuenca, Tomates Verdes Fritos es una parada obligatoria. Estuve por allí unos días y, de hecho, fui a almorzar tres veces. Todo lo que probé estaba súper fresco y repleto de sabores. Los platos están muy bien presentados y los postres... ¡madre mía! De lo mejor, pero el risotto con tinta de calamar es mi favorito, sin duda. Y no olvides la atención, el personal es rapidísimo y muy atento.
Además, el ambiente del lugar te atrapa. ¡Es muy lindo y acogedor! Te sientes como en casa y, mientras comes, te acompaña un hilo musical que da buen rollo. He ido solo al mediodía, y siempre he optado por el menú, que está de diez. Tienen una lista de platos que cambia cada lunes y puedes elegir tu primero y segundo. Vamos, que volveré sin duda.
Ojo, que no todo fue perfecto. Un colega tuvo un problemón con una tarta de queso sin gluten. Les dicen que es sin gluten, pero se equivocaron y le sirvieron la galleta con gluten. Se la cambiaron, claro, pero ya se había comido parte. Así que si eres celíaco, mejor pregunta dos veces antes de arriesgarte. Si no hubiera sido por eso, la experiencia habría sido alucinante.
Y respecto a los precios, mira, el menú del día está en torno a los 10-20€, así que es realmente accesible. Platos deliciosos y saludables, cantidad justa y un buen servicio. No puedo añadir más: 100% recomendado. Así que si estás de paso por Cuenca, ya sabes dónde ir. ¡Hasta la próxima, Teresa!
Cuáles son algunas de las recomendaciones de platos en Tomates Verdes Fritos
¿Y qué te cuento de Tomates Verdes Fritos en C. Emilio Sánchez Vera, 13? El lugar está chido, con un ambiente bonito, amplio y luminoso, pero te aviso que hacía frío, así que mejor ve con abrigo, porque yo comí con el mío puesto, y eso de pasar frío mientras comes… es un bajón total. Los baños no estaban a la altura tampoco, se sentía helado ahí. Mi nota para la comodidad general es un 7/10.
Ahora, hablemos de la carta. La camarera te dice que escanees un QR, y cuando lo haces, resulta que hay dos menús: uno mejicano y otro de menú del día. Pensábamos que íbamos a comer mejicano, pero ¡sorpresa! Solamente lo tienen los fines de semana. ¿No se podría avisar antes? Al final, probamos el menú semanal, que tiene 10 platos, pero curiosamente el pescado que quería no estaba. ¡Qué suerte! De esos 9 que quedaban, como mucho 8 eran entrantes y las raciones no son muy generosas. Yo pedí la ensalada y el quiche; la ensalada era más bien un aperitivo y el quiche venía pelado, sin ni una hoja de lechuga. Tuve que añadir la ensalada al plato del quiche solo para no quedarme con hambre. Así que, para no pasar mal rato, tuve que pedir un extra de cuscús. La nota para la carta en general se queda en un 7/10.
Lo que realmente salva al sitio es la cocina, que la verdad está bastante buena. El cuscús, el quiche, la pasta, las costillas y las berenjenas en tempura son un acierto total. Aunque los postres no se salvan; el brownie fue mediocre y el gofre ni hablemos, porque llegó frío también. Así que la nota de cocina sería un 8/10.
Vamos al servicio. A pesar de que la chica era súper maja y cumplía con su trabajo, estaba sola y no daba abasto. Al principio los primeros platos llegaron rápido, pero luego la cosa se fue al garete: los segundos tardaron y no llegaron al mismo tiempo. Y para que te traigan el postre, tienes que recordárselo, porque abandonan la mesa un poco. Las demoras hicieron que los gofres llegaran fríos, así que un 6/10 aquí.
Ahora, en cuanto a la relación calidad-precio, una comida sale por 15 euros con bebida, pero sumando que acabé pidiendo otro plato de 8 euros, ¡total que se me fue a 23 euros! Así que ahí también un 6/10.
Para cerrar, si te preguntas qué platos recomendaría en Tomates Verdes Fritos, definitivamente vete por el cuscús, las costillas y las berenjenas en tempura. El quiche es aceptable, pero ya sabes que va pelado. Así que ve con ganas, pero ten en cuenta que las raciones son escasas y no te olvides del abrigo. ¡Métale caña!
Qué se puede hacer antes de visitar el restaurante
Y cuando hablo de Tomates Verdes Fritos, no es por casualidad. Este sitio en C. Emilio Sánchez Vera, 13, 16002 Cuenca es un verdadero hallazgo. Lo hemos probado todo y, sinceramente, la comida vale cada céntimo. ¡5 estrellas de cabeza! Si te gusta aventurarte a probar cosas diferentes, este es el lugar. Las raciones son ideales para disfrutar, aunque si eres de los que come como si no hubiera un mañana, quizás salgas con un pelín de hambre. Eso sí, las empleadas son un encanto, ¡siempre atentas al detalle!
Fuimos tres adultos y empezamos con una crema de espárragos con apionabo y un asado de verduras con miel y mostaza. Déjame decirte, eso estaba quizá por encima de lo que esperábamos. De segundos, probamos un Picanton y un Bacalao con tomate, y ambos platos fueron un acierto. Y ni hablemos del postre: la tarta de manzana con crema inglesa es un must, y el brownie con helado nos dejó con ganas de más. En cuanto al precio, entre 60-70 € por persona, ¡vale mucho la pena por lo que ofrecen!
Por cierto, si vas un sábado, tienen un menú especial que no te puedes perder. Nos dejaron probar tres primeros diferentes y luego eliges un segundo de su variedad, todo buenísimo y con un toque original que te sorprende. Además, el hecho de que puedan modificar algunos platos para vegetarianos en el momento es un detallazo. Eso sí, mejor reservar para asegurarte un buen lugar, aunque si vas con poquita gente, te sientan rápido.
Ahora, si te estás preguntando qué hacer antes de ir, aquí va un tip: infórmate bien sobre el menú. Hay opciones veggie y veganas, pero no siempre son claras. Esto es clave, ya que pueden fallar con identificaciones como un plato que tiene poche y dicen que es vegan. Si te gusta salir bien servido, revisa en internet lo que te interesa o pregunta antes de llegar. Así evitas desilusiones y disfrutas al máximo. Así que, ¿a qué esperas para ir a Tomates Verdes Fritos? ¡No te lo pierdas!
Cómo describirían el ambiente del restaurante
Si estás buscando un sitio donde comer, Tomates Verdes Fritos en C. Emilio Sánchez Vera, 13, es la bomba. ¡Te lo digo ya! El lugar tiene 5 estrellas y es la mejor elección entre semana. El ambiente es acogedor y la decoración tiene un toque vintage que le da un rollo especial. El menú se ve en un QR que es super claro, no te vas a perder. La variedad de platos está más que decente y, sinceramente, todo lo que probé estaba sabroso. Relación calidad-precio, de lujo. ¡Repetiría sin dudar!
Un día fuimos buscando algo vegetariano y dimos con este sitio. Wow. La carta de los fines de semana es más completa, pero entre semana tienes un menú por 14.90€ que está genial. Te encuentras con opciones de arroz, bulgur, quiche, ensaladas… hasta costillas si quieres algo más contundente. Al principio pensé que el precio era un poco alto, pero después de probarlo, la calidad de la comida y los postres riquísimos me hicieron cambiar de opinión. Definitivamente, volveremos. Además, tienen take away y reparten por Just Eat.
Claro, también hay quien ha tenido un mal trago. Un compi fue y la camarera, rubia y de malas pulgas, les trató fatal. Hasta les alzó la voz. Eso sí, la comida era buena y el local agradable, pero el servicio fue un desastre. La última vez probaron de pedir a domicilio y tuvieron problemas con los repartidores de Uber Eats, así que mejor ir en persona si puedes.
Ahora, sobre el ambiente, es un lugar que invita a quedarse. Tranquilo y agradable, perfecto para disfrutar de una buena comida con buen rollo. La decoración es interesante, con un toque vintage que te hace sentir como en casa. Si buscas un sitio cómodo para relajarte y disfrutar de platos vegetarianos y veganos, aquí lo tienes. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de servicio se ofrece en Tomates Verdes Fritos
La verdad, Tomates Verdes Fritos es un sitio que no puedes dejar pasar si andas por Cuenca. Nos deslumbró con un encuentro familiar inesperado que se convirtió en un festín que disfrutamos a tope. El trato estupendo de los camareros te hace sentir como en casa, todo con un ambiente acogedor que te invita a quedarte un rato más. La comida... ¡ni hablar! Platos para chuparse los dedos y un menú diario que no decepciona. Con un precio por persona de 10-20€, vale cada céntimo. Todos acabamos convencidos de que volveríamos pronto.
Otra joyita que descubrimos ahí son los sabores frescos y la buena variedad que ofrecen. Es algo que no había visto por La Mancha. La calidad de la comida está por las nubes, una experiencia muy recomendable. La atención es de otro mundo, todas las camareras son un encanto y se preocupan por ti. Hace poco oí a alguien decir que era vegana, y les ayudaron con las opciones. ¡Eso es servicio de verdad!
Por si fuera poco, tienen un menú único que se comparte entre los platos, lo que hace aún más divertido comer ahí. Eligen tres entrantes, uno principal y un postre. Todo suena bien, y ni hablar de las albóndigas, ¡deliciosas! Y el ambiente es todo moderno y vintage, así que las fotos quedan increíblemente bien. Si eres de los que le gustan los postres, no te vayas sin probarlos, porque son un escándalo.
Ahora, ¿qué tipo de servicio ofrecen en Tomates Verdes Fritos? Pues te cuento que son rápidos, amables y muy atentos. A pesar de que estaba lleno, el servicio fue eficaz. Tienen una excelente atención al cliente, y la calidad de la comida vale totalmente la pena. Sin duda, un lugar a repetir si estás en Cuenca.
Hay opciones veganas disponibles en el menú
Mira, si estás en Cuenca y te apetece comer bien, Tomates Verdes Fritos es una parada obligada. Está en C. Emilio Sánchez Vera, 13, justo cerca de la Comisaría de Policía Nacional y la Biblioteca Municipal. El sitio es moderno y tiene un buen rollo, pero ten claro que si quieres pillar mesa, mejor reserva. Y es que aunque no hay muchas mesas, la experiencia merece la pena. Comida de 10, de verdad. Con un menú diario que te deja elegir dos platos y un postre, ¡y no te olvides de los postres!
Ahora, no todo es perfecto. Entre plato y plato hay que tener paciencia... El servicio puede ser un poco lento, así que si estás de vacaciones y no tienes prisa, aquí lo disfrutarás. Como ya te digo, la comida es impresionante. Entre los platos que probamos, quedaron encantados con el taco de cochinita. Eso sí, si tienes hambre, prepárate para esperar un rato.
Por cierto, algo que a muchos les gusta saber: sí, hay opciones veganas y vegetarianas en el menú. Así que no te preocupes, que si te cuidas con la dieta, no vas a quedarte fuera de ninguna comida. El personal es muy amable y se nota que tienen ganas de que disfrutes. En cuanto al ambiente, es agradable y tranquilo, perfecto para una buena charla mientras disfrutas de tu comida.
Eso sí, hay que tener un ojo avizor, porque algunas veces hemos intentado ir y estaban cerrados sin aviso. Me pasó un par de veces y no es lo más divertido. Pero cuando está abierto, es pura magia. Así que si te animas, ¡a disfrutar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








