El Templete

El Templete

Si buscas un buen sitio para untar el paladar en Cuenca, no puedes dejar de visitar El Templete, en Travesía Parque San Julián n:9. Aquí te vas a encontrar con una gastronomía que respeta la tradición, poniendo en el plato lo mejor del cerdo, cordero, pescado y verduras frescas de la región. Este lugar lo tiene todo: vinilos en la decoración, un ambiente acogedor y un personal que sabe lo que hace. ¿Te imaginas disfrutar de una comida deliciosa en su terraza rodeada de árboles? ¡Un lujo! Además, tienen un menú diario por solo 13€ que está de locos. Así que ya sabes, si quieres comer bien y disfrutar, ¡El Templete es tu sitio!

El Templete

Restaurante
Valoración media: 3,9
Opiniones: 702 Reseñas
Dirección: Travesía Parque San Julián n:9, Parque San Julián, 9, 16001 Cuenca
Teléfono: 969 87 41 44

Horarios El Templete

DíaHora
lunes7:00–24:00
martes7:00–24:00
miércoles7:00–24:00
jueves7:00–24:00
viernes7:00–24:00
sábado7:00–24:00
domingo7:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Templete

Dónde se encuentra El Templete en Cuenca

¡Ey, gente! Si buscas un sitio chido para relajarte y tomar algo, El Templete en Cuenca es el lugar perfecto. Está en la Travesía Parque San Julián n:9, Parque San Julián, 16001 Cuenca. El ambiente es súper agradable, ideal para pasar un buen rato, ya sea en pareja o con un grupo de amigos. Aunque solo probamos una tapa, nos encantó el rollo que se respira ahí. Decoración acogedora y servicio amable a tope. Si solo quieres un picoteo rápido, este sitio lo petará. Precios de 1-10 € por persona y te aseguro que lo vas a disfrutar.

Ahora, no todo es perfecto. Hay algunas reseñas que dicen que la comida, sobre todo los postres, dejan bastante que desear. Las tortitas estaban secas y la tarta no tenía sabor, así que si eres un fan de los dulces, tal vez quieras pensarlo dos veces. Aun así, el servicio sigue siendo amable y eficiente, lo cual cuenta mucho.

Por otro lado, no hay que olvidar el desayuno. Al parecer, aquí preparan el mejor desayuno que se puede encontrar en Cuenca. La tostada es sencillamente increíble, y te ponen un aperitivo mientras esperas. Todo esto a precios bien asequibles y con un ambiente que te permite conversar fácil y disfrutar. No hay que esperar, así que es perfecto para una mañana chill.

En fin, ¿dónde está El Templete en Cuenca? ¡En la Travesía Parque San Julián n:9! Así que ya sabes, si te apetece un buen rato en un lugar acogedor, ¡tienes que ir!

Qué tipo de gastronomía se ofrece en El Templete

La verdad, El Templete ha tenido sus altibajos. Al principio, cuando llegué a Cuenca en noviembre, el sitio me encantaba. La atención era rápida, y la comida salía a tiempo. Pero ahora, es otra historia. El servicio ha decaído brutalmente. He estado en el local casi solo y aún así me he tirado 15 minutos sin que nadie se dignara a atenderme. Ya te puedes imaginar, me he tenido que ir sin comer. Cuando al fin me atendieron, esperé más que un niño en la víspera de Reyes. Y lo raro es que últimamente he ido con menos peña que en invierno.

Lo que más me cansa es que antes te ponían unas tostadas de jamón que eran más grandes y llenas, pero ahora son una sombra de lo que eran. Eso sí, el lugar está bien ubicado y tiene potencial. Pero, sinceramente, parece que han perdido un poco la esencia, y eso se ha notado con el cambio de personal.

Por otro lado, hubo una vez que comí allí y fue el paraíso. Comimos de lujo, el ambiente era top y el servicio, ¡rapidísimo! La comida estaba espectacular, el solomillo y los Zarajos, típicos de la zona, estaban de 10. Pedimos vino por copa y los postres, especialmente el pan de calatrava, fueron un infierno de buenos. Si vuelvo a Cuenca, seguro repito. Pero también he escuchado críticas über drásticas de otros clientes que han tenido experiencias de pena. En una comida familiar, el servicio fue tan malo que dejaron caer una ensalada en la mesa. Incompetencia total.

En cuanto a la gastronomía que ofrecen en El Templete, va desde platos típicos de la región como los Zarajos hasta opciones más básicas como pizzas y hamburguesas. Su menú puede variar desde lo sencillo a lo más elaborado, pero parece que el servicio está lejos de estar a la altura. Así que, si decides ir, ve con las expectativas controladas.

Cuáles son algunas de las especialidades del menú de El Templete

El Templete, en el Parque San Julián, es un sitio con mucha historia, pero bastante irregular en lo que ofrece. Te cuento, así de entrada, que el ambiente de la terraza es muy agradable, ideal para tomar algo y relajarte, pero cuando se trata de comer, la cosa cambia. Las patatas bravas son más bien un chiste, y las croquetas, frías. Lo único que se salva un poco es el pulpo, que sí estaba más decente. Y ni hablemos de los precios, porque el suplemento por comer en la terraza no ayuda nada a la relación calidad-precio.

Ahora, si te animas a probar el menú del día en fin de semana, prepárate para una sorpresa. Te cobran algo caro por lo que realmente te dan. El arroz con bogavante sabía bien, pero era más bien “sopa de arroz” con granos que parecían haber pasado por una guerra. Eso sí, la tarta de queso estaba para morirse. Pusieron a volar mis papilas gustativas. En general, la comida se merece un 2 por la calidad, aunque el trato fue decentillo.

Sin embargo, he de reconocer que hay gente que repite. De hecho, me acuerdo de una visita hace dos años donde lo pasé muy bien en la terraza. Pedí un morteruelo y un solomillo a la brasa, que estaban de vicio. En la última visita, probé el menú y las chuletas de cordero y el revuelto fueron un 10. Pero la joya de la corona fue, sin duda, la tarta casera de dulce de leche. ¡Un escándalo! Así que nadie puede negar que tienen algunos platos que valen la pena.

Ahora, para que tengas claro, las especialidades del menú en El Templete incluyen cosas como chuletas de cordero, churrasco, y esa famosa tarta de queso, que realmente vale la pena. Así que ya sabes, si pasas por ahí, no todo es un desastre, pero elige bien lo que pides.

Por qué se dice que El Templete respeta la tradición culinaria

Y bueno, si estás pensando en El Templete, te cuento que está trinchado en un sitio privilegiado, justo en medio del Parque San Julián, y la verdad que es un lugar bastante agradable para comer o tomarte algo al aire libre. Pero cuidado, que el ambiente puede tener su intriga... te puedes encontrar con algún pelmazo que no para de darle la chapa a todo el mundo, como si todos estuviéramos interesados en sus historias. A ver, que no es que tú no lo seas, pero a veces se hace un poco pesado.

Sobre el servicio, a mí me pareció que tenían buena intención, pero la ejecución estaba más fallida que el wifi en una zona rural. Es que es un poco loco que uno de los platos llegara a la mesa 20 minutos después de que ya habíamos terminado el primero. Y no, no fue un caso aislado, otros también estaban igual. Al final, terminamos pidiendo el segundo para llevar; ya que estaban haciéndolo, al menos nos lo llevamos a casa.

Pero a pesar de las desavenencias con el servicio, la comida en sí tiene su encanto. Las raciones son generosas, esos zarajos y alpargatas son una delicia. No es broma, lo mejor es que el menú de fin de semana por solo 12€ es un chollo si quieres comer como un rey sin dejarte el sueldo. De los postres ni hablo, porque el helado de turrón… ¡madre mía!

A pesar de las pegas que le encuentres al servicio, sin duda, la esencia de El Templete está en como respetan la tradición culinaria. Las recetas son auténticas, los platos están bien elaborados y saben que la calidad es clave. Así que, aunque el servicio pueda ser un poco desastre en ocasiones, la comida está hecha con cariño y eso se nota. Y claro, comer en el parque siempre tiene su punto. Así que, si quieres disfrutar de una buena comida en un buen lugar, El Templete lo tiene todo, excepto tal vez un par de camareros más.

Qué ingredientes frescos se utilizan en la cocina de El Templete

Ya te digo, El Templete es un sitio que no puedes dejar pasar si estás en Cuenca. Estuvimos allí desayunando el 12 y 13 de junio de 2021 y la verdad, fue una experiencia de 5 estrellas. Desayunar en la terraza del parque es lo más. La atención fue genial, te tratan como en casa. Hasta me hicieron una foto en los barriles donde hacen la cerveza. ¡Un detalle que mola! Las instalaciones son preciosas, amplias y super limpias. Los baños, grandes y cuidados. Además, los precios son más que razonables y la comida, ¡es casera total! Si regreso a Cuenca, El Templete es parada obligada.

Y no solo eso, las raciones son cuidadas y tienen una carta de postres que te hará salivar. Aunque hubo un pequeño tropiezo con las croquetas frías, el resto compensó. Te recomiendo pedir la oreja o los calamares, son un must. La terraza dentro del parque es un lujo y el local por dentro está recién reformado. Un buen plan para comer al aire libre sin salir del centro. Hay suficientes camareros, así que la atención es rápida, y eso se agradece un montón.

Y si te decides a cenar, como hice con unos amigos, hazlo sin dudarlo. Fue un plan improvisado que terminó siendo espectacular. Comida de diez y un trato dulce. Cada plato que probé fue una delicia, así que sin duda volveré. Por unos 10-20 € por persona, comes de lujo. El ambiente es acogedor, y la comida está a un nivel que te hace sentir que has hecho una buena elección.

Ahora, si te preguntas qué ingredientes frescos utilizan en la cocina de El Templete, puedes estar tranquilo. Al final, sirven platos típicos de la zona con ingredientes de calidad, como la alpargata de solomillo con queso de cabra. Así que sí, aquí cuidan lo que ponen en el plato. ¡No dudes en pasarte!

Cómo es la decoración del restaurante El Templete

Y bueno, hablando de El Templete, no puedo dejar de mencionar lo bonito que es por dentro. La decoración es un rollo bastante atractivo, más de lo que te imaginas. Es un lugar que invita a quedarte, a charlar y disfrutar un rato en buena compañía. Es de esas atmósferas que te hacen sentir a gusto, con ese toque especial que uno busca cuando sale. Además, si te toca un buen camarero como César, ya tiene la experiencia elevada a otro nivel. Es un crack, de verdad, se nota que le gusta su trabajo, y eso se agradece un montón.

El sitio tiene un ambiente genial, sobre todo cuando está tranquilo y puedes hablar sin problemas. Pero ojo, no todo es perfecto. Ten cuidado si quieres disfrutar de la tranquilidad con la música de fondo porque a veces llegan otros y ponen la pantalla a todo volumen, y ¡adiós charla relajada! Es un poco rollo, pero no deja de ser un buen lugar para una cena rica. Aunque, si decides ir a la terraza, mejor que lleves muuuucha paciencia. He oído que la atención ahí es más lenta que una tortuga y, para colmo, con caras largas. ¡Qué mal rollo!

Lo bueno es que la comida es una delicia absoluta. Recomendadísimo el pulpo a la brasa que, por cierto, es un plato que no puedes dejar pasar si visitas esto. La calidad se nota, y te aseguro que te va a sorprender para bien, sobre todo si llegas con hambre. Así que, si andas por Cuenca y el estómago te llama, no dudes en darte una vuelta por El Templete. Te vas a ir con la barriga llena y la sonrisa en la cara, ¡palabra!

Y sobre la decoración, como te decía, es bastante acogedora. Tiene detalles que le dan un aire especial, ideal para cenar con visión y buen rollo. No es solo un restaurante, es un sitio donde la gente se siente a gusto y disfruta, algo que se nota en el ambiente. Así que, si quieres una experiencia que combine buena comida con un entorno bonito, ya sabes dónde ir.

Qué hace que el ambiente de El Templete sea acogedor

Hablemos claro: El Templete puede ser una montaña rusa. Por un lado, hay sitios donde te tratan como si fueras de la realeza y, por otro, donde parece que le molestan tu simple presencia. Lo peor fue la atención; muchos comentan que los camareros son un desastre. A veces, parece que se pasan más tiempo en el móvil que mirando a los clientes. Y cuando te atienden, ¡uf!, con ese rollo de estar enfadados. No sé tú, pero yo no vuelvo a un lugar donde me traten así. Comida: 2, Servicio: 1, Ambiente: 5.

En el otro extremo, hay quienes se casan con El Templete. La peña habla maravillas de sus vistas al parque y de lo barato que es. Un lugar adaptable, porque incluso se ponen las pilas y te preparan un menú sin gluten, ¡y eso merece mil gracias! Cuando el servicio es amable y el ambiente se siente acogedor, esas son las verdaderas joyas. Para mí, un precio de 10-20 € por persona con una buena comida y un servicio que vale oro, Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Pero también he escuchado que, aunque a veces la atención falla, hay camareros como Miguel, que dejan el listón bien alto. Si le pones buen trato y cariño, ¡se nota! Y lo que mola es que hasta dejan entrar a tu perrita. Si todo esto no te hace querer volver, no sé qué lo hará. Menú inocente y raciones grandes, y por 1-10 €, Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 4.

Mira, en general, el ambiente de El Templete es acogedor por su ubicación genial entre árboles frondosos, ideal para desconectar y disfrutar de un buen rato. Además, el personal amable y la cocina abierta todo el día hacen que el lugar te atrape. Todo eso hace que, aunque a veces haya líos con la atención, la gente siga regresando por la buena comida, las vistas y ese rollito agradable. Al final, siempre hay algo que hace que valga la pena.

Qué tipo de servicio ofrece el personal de El Templete

Mira, si estás buscando un sitio que lo tenga todo, El Templete es tu lugar. Te hablo de un restaurante en Travesía Parque San Julián n:9, en la misma jugada que el parque. El ambiente es super agradable y luminoso. Perfecto para ir con familia o amigos. Y no te preocupes por los precios, porque aquí comes de maravilla sin hacer un agujero en el bolsillo. El menú está de 10 a 20 € por persona y te lo juro que sales saciado.

La comida, ¡menuda delicia! Las porciones son grandes y el sabor es de otro nivel. Si te gustarían las alpargatas de solomillo, vete a probarlas, son una auténtica joya. La mesera, Marua, es un encanto, siempre con una sonrisa y atenta a todo. Te acoge como en casa, te hace sentir cómodo y eso se agradece un montón. Aparte, el servicio es 5 estrellas en todos los sentidos. La atención es directa y super amable. Te van a tratar como a un rey.

Y si llegas por la mañana, tampoco te quedas corto. Desayunar allí es toda una experiencia. Tienes opciones de tostadas, croissants y hasta huevos con bacon. El pan de la tostada es de hogaza, ¡que se ve que tiene buena pinta! La atención del dueño también es de destacar; está dispuesto a adaptarse a tus gustos. Incluso te rellenan la tetera sin mirar atrás. Por 5 euros, te llevas un desayuno decente y sabroso.

En resumen, El Templete no es solo un restaurante, es una experiencia completa. El personal se esfuerza por ofrecerte un servicio excepcional, desde la comida hasta la atención al cliente, y realmente se nota. Así que, si pasas por Cuenca, tienes que hacer una parada aquí.

Se puede disfrutar de una comida al aire libre en El Templete

Entonces, hablemos de El Templete, que está en Travesía Parque San Julián n:9, Parque San Julián, 9, 16001 Cuenca. Este sitio se merece sus 4 estrellas, ¡sin duda! Tienen una onda muy buena y el ambiente está de lujo para pasar un rato agradable con amigos. Pero no todo es perfecto, porque hay detalles que no se pueden ignorar.

Quiero hacer un aprecio especial a Fabrizio, el camarero. Este tipo realmente se lo curra, es un máquina. En contraste, los otros camareros parecen estar más de fiesta que trabajando, y eso es frustrante. Al ver cómo Fabrizio lleva el peso del servicio, sientes que es el único que realmente se preocupa por que todo salga bien. Si tan solo los demás se inspiraran en él, ¡el servicio sería espectacular! ¡Bravo, Fabrizio!

Además, la comida es bastante buena, los platos están bien preparados y los sabores son sabrosos. Pero el servicio, con esa disfunción, le resta puntuación. Así que, lo dicho: que el resto siga el ritmo de este crack.

Ahora, sobre si puedes disfrutar de una comida al aire libre en El Templete. ¡Claro que sí! Tienen espacios para que te sientes fuera y disfrutes del buen clima mientras te comes algo rico. Así que, si vas en un día soleado, no dudes en pillarte una mesa fuera y disfrutar de la buena comida y el ambiente. ¡No te lo pienses, que vale la pena!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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