
¡Escucha! Si andas por el pico del Ocejón y te pones en modo montaña en Campillo de Ranas, no te puedes perder el Restaurante El Roble. Está en Calle Chorrillo, 1 y, te lo digo yo, es el n.º 2 de 5 restaurantes allí, con un 5.0 de nota, ¡13 reseñas no mienten! Aquí la cosa va de buena comida, desde carnes a la parrilla hasta ensaladas frescas y postres que te van a dejar boquiabierto. Además, el ambiente es acogedor y el servicio de Miguel y Raquel es de lujo. Así que si buscas un sitio que combine naturaleza y buena gastronomía sin salir de España, ya sabes a dónde ir. ¡Haz la reserva y disfruta!
restaurante El Roble Campillo
Página web
Horarios restaurante El Roble Campillo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | 12:00–23:00 |
| sábado | 12:00–23:00 |
| domingo | 12:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación restaurante El Roble Campillo
Dónde se encuentra el Restaurante El Roble
¡Ey, compañeros! Si estáis buscando un lugar chido para llenar la pancita, tenéis que probar el Restaurante El Roble Campillo. Desde el momento que llegas, ya te engancha por la pinta que tiene el lugar. Es precioso, y al entrar, el ambiente es que te abraza, en serio. Mucha clase y buen gusto en la decoración, eso hace que te sientas como en casa. El comedor es un espectáculo, y lo mejor de todo, el servicio es súper cercano y profesional. En la mesa te hacen sentir como si fueras parte de la familia.
Hablemos de la comida, que es lo que de verdad importa. Pedimos unos torreznos y, ¡madre mía!, estaban de otro mundo. Además, las flores de alcachofa van a hacer que te olvides de todas las demás verduras. Estaban increíbles, ¡y casi pedimos toda la carta! Pero nos dejamos llevar por las recomendaciones del día y no fallamos. Y, ojo, los postres son un MUST. Aunque no somos muy de dulce, lo único que pudimos hacer fue relamer los platos. No hay que irse sin probar las torrijas con helado de canela, son magia pura.
Esto fue una experiencia de cinco estrellas desde todo punto de vista: comida, servicio y ambiente. Si estáis de excursión en Campillo de Ranas, ni se os ocurra olvidaros de hacer una reserva para aseguraros la mesa. Hicimos la nuestra y, aunque hizo un poco de frío y llovió, la comida compensó todo eso. El Roble está en C. Chorrillo, C. Fuente, 1, 19223 Campillo de Ranas, Guadalajara. Así que ya sabéis: ¡a volver pronto y a llevar a vuestros colegas y familia para que lo descubran! Cien por cien recomendable.
Qué tipo de comida se sirve en el Restaurante El Roble
Y mira, si vas a El Roble Campillo, prepárate para una experiencia de 10. Después de una ruta por los pueblos negros, este sitio te espera con una comida que es de otro nivel. Te estoy hablando de unos torreznos que son simplemente recomendados y unas torrijas que son las mejores que he probado. En serio, son impresionantes. La comida, el servicio, y el ambiente se llevan un merecido 5 estrellas.
El salón es pequeño, pero eso le da un toque acogedor que flipas. Todo está cuidado hasta el último detalle. Los encurtidos son una maravilla y si quieres un lugar en el que comer tranquilamente, aquí la conversación fluye a gusto, con un nivel de ruido bajo. Ojo, porque si no reservas con antelación, ¡te quedas sin mesa! Y el precio por persona ronda los 30-40 €, así que no está nada mal por lo que ofrecen.
La comida es simplemente deliciosa: alcachofas fenomenales, torreznos con patatas revolconas increíbles y una carne de cerdo que te va a dejar con ganas de más. Y el postre... ¡La famosa No Torrija! De verdad que es un tiro de sabor que no puedes dejar pasar. Así que si estás dando una vuelta por la zona, te lo recomiendo al 200%.
En cuanto a qué tipo de comida se sirve en el Restaurante El Roble, sin duda destaca la comida de la zona, que tiene mucha calidad. Si eres celiaco, estás de suerte, porque aquí también cuidan eso, hasta te traen pan sin gluten. Así que ya sabes, no solo por la calidad de la comida, sino por la amabilidad del personal y la atención al cliente, El Roble es un sitio que tienes que visitar.
Cuál es la calificación del Restaurante El Roble en las reseñas
Si estás pensando en hacer una escapada por los pueblos negros, no puedes dejar de pasar por el restaurante El Roble Campillo. Lo lleva Miguel y Raquel, unos crack que te hacen sentir como en casa. La cocina de este lugar tiene una personalidad brutal y van más allá para que todos disfruten, desde los más peques hasta aquellos que son celíacos. ¡En serio, el trato es de 10!
Y hablemos de la comida... ¡madre mía! No sabíamos ni por dónde empezar. Desde los torreznos que son una locura, hasta el puchero y guiso que te hacen sentir como si estuvieras en una comida familiar. Y, ojo, los postres no se quedan atrás; las torrijas con helado de canela son un must que no puedes dejar pasar. Vamos, que salimos con ganas de probar más platos, porque de verdad que todo estaba delicioso.
Después de una ruta de senderismo, meterse en El Roble es un acierto total. El ambiente es acogedor, con un toque de encanto que lo hace especial. Te recomiendo las alcachofas y, por supuesto, los torreznos. Miguel siempre tiene una buena recomendación en cuanto a vinos, así que no dudes en dejarte aconsejar. Y lo de postre, ni se te ocurra irte sin probar el no quesillo; es simplemente increíble.
Y ya para rematar, el servicio es impecable. Miguel le pone mucha pasión a lo que hace y se nota. Cada plato que probamos se servía con una presentación espectacular y rápido. Raquel, la cocinera, también se pasó para ver cómo iba todo y es un encanto. En resumen, si buscas buena comida y un trato cercano, El Roble es donde tienes que estar.
¿Y cuál es la calificación del Restaurante El Roble en las reseñas? ¡5 estrellas en todas! La comida, el servicio y el ambiente son de 10, así que ya sabes, ¡no puedes perderte este lugar!
Qué ofrecen en el Restaurante El Roble, además de carnes y ensaladas
¡Vale, escúchame! Si andas por Campillo de Ranas, no puedes dejar pasar el Restaurante El Roble. Este sitio es una auténtica joya, de esas que te sorprenden. Con un 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, aquí la cocina casera hace magia, y la atención es de otro nivel: rápida, educada y amable. Desde el momento en que entras, te sientes como en casa. Los platos vuelan a la mesa, ¡te lo prometo! Asegúrate de dejar hueco para los postres, porque esos son otro rollo.
Yo fui a dar una vuelta por la ruta de los Pueblos Negros y lo encontramos de casualidad. Llamamos a última hora y, aunque teníamos una mesa pequeña, con un gesto chido nos dieron una más grande. ¡Eso se agradece! Empezamos con un mousse de pato que estaba de 10 y luego nos lanzamos a los torreznos, la ensaladilla y las migas. Cada bocado era una explosión de sabores, te lo digo. Aunque ya estábamos a reventar, no pudimos resistir la tentación del rabo de toro y una hamburguesa que nos hicimos para llevar. ¡Mención especial para la atención del personal, pura amabilidad!
Nada más entrar, ya te das cuenta de que el lugar tiene un vibe único. Miguel te recibe con una sonrisa y con una atención que no se olvida. Solo tienen unas mesitas, lo cual lo hace aún más acogedor. El comedor es sencillo pero muy bonito, y la rapidez en el servicio es envidiable. Probé las alcachofas, las migas de la abuela Paqui y los torreznos, y, por favor, ¡qué delicia! Y no, no te olvides de los postres; la torrija con helado de canela y el quesillo son un escándalo, en serio. Tanto Miguel como Raquel, la chef, están atentos a cada detalle, haciendo que te sientas como un rey.
Y para aquellos que se lo preguntan, en El Roble no solo hay carne y ensaladas. Ofrecen una variedad de platos espectaculares, desde torrijas hasta rabo de toro, pasando por otros manjares que está claro que se preparan con mucho cariño y dedicación. Así que, ¿qué estás esperando? Esto va directo al top de tus sitios favoritos, ¡yo ya tengo ganas de volver, y varias veces!
Quiénes son los encargados del servicio en el Restaurante El Roble
Si aún no has probado el restaurante El Roble Campillo, te estás perdiendo algo serio. Este lugar tiene 5 estrellas y no es por casualidad. Es un sitio pequeñito, así que no te confíes: sin reserva, puedes quedarte fuera, y eso sería una pena. La comida está brutal y aunque los precios no son de los más baratillos, tampoco es que te vayas a quedar en la ruina. Puedes esperar gastar entre 20 y 30 € por persona, pero te aseguro que vale cada céntimo.
Los platos son una pasada, especialmente las torrijas con helado de canela, el rabo de toro y esos torreznos asados que son un must. No hay manera de irte sin probarlos. Raquel y Miguel, los dueños, son un encanto, siempre están ahí para ayudarte y hacerte sentir como en casa. Te van a dar unas recomendaciones que te dejarán flipando; lo que han cocinado es de diez.
Además, el sitio es muy bonito y tiene un ambiente que invita a quitarse el estrés. Sin contar que en la zona hay aparcamientos gratuitos, así que puedes ir sin preocuparte por dejar el coche. Eso sí, no olvides llamar para hacer tu reserva porque, créeme, este lugar se llena rápido. Valoro mucho la atención que recibimos, porque el personal es de lo mejor. La comida está riquísima y la decoración tiene un toque que hace que todo sea aún más especial.
Y si te preguntas quiénes están detrás de todo esto, ahí están Raquel y Miguel, quienes siempre dan la cara y se encargan de que tu experiencia sea inolvidable. Son unos currantes que saben de lo que hablan y se preocupan por tu bienestar. De verdad, tienes que caer por allí. ¡Vale la pena!
Hay un ambiente especial en el Restaurante El Roble
¡Ya te digo que el Restaurante El Roble Campillo es una joya en medio de la nada! Cuando llegas y te recibe el matrimonio que lo lleva, ya sientes esa buena energía de entrada. Tienen un gusto increíble en cada rincón, lo que lo hace un lugar muy acogedor. Además, con pocas mesas, la cosa está siempre tranquila y perfecta para comer sin distracciones. Reserva con tiempo, porque se llena rápido.
La comida es de 10. Entre lo que pedimos estaban los torreznos, las migas y el bacalao, pero no te olvides de las manitas. Ojo, que esas manitas son de lo mejor. Los postres también son otro nivel, especialmente el quesillo y el famoso 'no torrija'. La relación calidad-precio es más que justa, así que no te va a doler el bolsillo; entre 30 y 40 € por persona, lo vale por lo que recibes. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5, ¡sin duda un lugar para volver!
Y si hablamos del ambiente, la verdad es que hay un rollo especial en El Roble. Es un sitio ideal para relajarte y disfrutar de buena comida casera. No hay ruido para nada, así que puedes hablar tranquilo con tus amigos. Todo es amabilidad y buen servicio, y cada plato que sale de su cocina te deja con ganas de más. Si estás en un grupo de 2 a 4 personas, este es el lugar perfecto. No olvides probar la crema de pollito uruguayo de chupito para cerrar la experiencia. Así que, si buscas un sitio especial, El Roble es el que tienes que visitar. ¡Te vas a sorprender!
Cuántos restaurantes hay en Campillo de Ranas
¿Te cuento sobre el restaurante El Roble Campillo? Es un lugar que he descubierto y no puedo dejar de recomendar. Este sitio, en C. Chorrillo, C. Fuente, 1, 19223 Campillo de Ranas, Guadalajara, tiene 5 estrellas y, la verdad, se las merece todas. La comida está increíblemente bien elaborada, todo gracias a la genialidad de Raquel. Cuando te sientas a la mesa, Miguel se encarga de explicarte cada plato al detalle, y el tipo tiene un trato que es simplemente inmejorable. Siempre está atento a lo que necesitas, ¡un crack! Es de esos sitios que te quedan grabados en la cabeza y que ya apuntas para la próxima.
¿Te imaginas una experiencia maravillosa después de una ruta al Aljibe? Eso es lo que me pasó a mí. El ambiente aquí es acogedor y de verdad que te hace sentir como en casa. Pero lo mejor es el trato de Miguel, que es impecable. De todo lo que probé, el Torrezno, cocinado a baja temperatura, y la “no torrija” son una auténtica maravilla. ¡Te sorprenderán! Además, los precios son bastante razonables, entre 20-30 € por persona. El nivel de ruido es bajo, perfecto para charrar sin problemas, y si vas con niños, ¡no te preocupes! Los míos, de 8 y 11 años, los trataron de maravilla.
La comida es muy original y el servicio es top. Aunque el sitio no es muy grande y siempre está a tope, vale la pena intentar reservar. Los platos son muy ricos y se nota que están bien elaborados. La primera vez que fui, estaba solo yo, así que tuvimos la suerte de disfrutarlo en tranquilidad. Aunque la carta no tiene muchas opciones vegetarianas o veganas, enseguida me ofrecieron otras alternativas variadas y con una pintaza que no te crees. Miguel es un apasionado de lo que hace, y eso se refleja en todo.
Si acaso te preguntas cuántos restaurantes hay en Campillo de Ranas, pues te diré que hay solo unos pocos. Es un lugar pequeño y acogedor, así que se siente súper especial poder disfrutar de un sitio como El Roble Campillo. Sin duda, volveré y espero que tú también te animes. ¡No te arrepentirás!
Qué deben hacer los visitantes antes de ir al Restaurante El Roble
¡Vaya, qué lugar nos encontramos en El Roble Campillo! Miguel nos trató de lujo, un auténtico crack, mientras que su mujer, Raquel, que es la cocinera, se sacó de la manga unos platos que te vuelven loco. Los torreznos que sirven allí son algo único; crujientes, pero también con ese toque blando que los hace irresistibles. Si pasas por la zona, no te lo puedes perder. Con un precio de entre 20 y 30 € por persona, ¡la relación calidad-precio es brutal! La comida, el servicio, el ambiente... ¡todo un 5 estrellas!
Y si estás explorando alrededor del pico del Ocejón, tienes que hacer una parada en Campillo de Ranas. Este lugar parece sacado de un cuento con sus casas de pizarra que te transportan a otros tiempos. El relax y la naturaleza están a la orden del día. Si esperas un paraíso sin salir de España, aquí lo tienes. ¡El Roble es simplemente increíble! En invierno, pienso volver para probar esos asados y pucheros que prometen ser de otro mundo. Prepárate, porque tendrás una experiencia gastronómica de 5 estrellas.
La sorpresa fue grata, más de lo que esperaba. No caímos en un sitio típico de chuletón; en cambio, tuvimos una comida super elaborada. Los torreznos, otra vez, simplemente un espectáculo. Luego seguimos con los pimientos rellenos de bacalao, que estaban buenos, aunque tal vez un poco fríos. Pero lo que realmente se roba el show es el rabo de toro, deshuesado y marcado a la plancha, ¡qué maravilla! Y cerraremos con la “no torrija” de pan brioche, ligera y deliciosa. Con un camarero dispuesto y buena música de fondo, ¡merece la pena acercarse!
Así que, ¿qué hay que hacer antes de ir al Restaurante El Roble? Primero, asegúrate de reservar porque este lugar se llena rápido. Luego, llega con el estómago vacío, porque querrás probar todo lo que puedas. ¡No te quedes con las ganas! La experiencia es pura maravilla, así que lleva a tus amigos y prepárense para disfrutar.
Por qué es recomendable visitar el Restaurante El Roble después de estar en el pico del Ocejón
Te cuento que el Restaurante El Roble Campillo es una joya que no te puedes perder. Está en Campillo de Ranas, y la verdad es que tiene una ⭐⭐⭐⭐⭐. La calidad de la comida es una locura. Los torreznos son espectaculares, no esos fritos que te encuentras en cualquier lado, aquí son a la brasa y se deshacen en la boca. Si pruebas el puchero, te va a dejar flipando, tiene un sabor muy bueno y una buena cantidad que te deja satisfecho. Y el bacalao, ¡por favor! Está perfectamente hecho. Los precios van de 20 a 30 € por persona, así que ni tan mal.
Reservar es clave, porque el lugar es pequeño y chulo. Además, tiene horno de leña y barbacoa, así que imagínate la pasada. Miguel y Raquel, los dueños, saben lo que hacen con mil años de experiencia en restauración, y eso se nota. El ambiente es acogedor, la terraza tiene su rollo, y de verdad que da ganas de quedarse a comer y disfrutar de una caña. Los vinos están bien elegidos, así que no dudes en pedir consejo.
Y aquí va una recomendación clave si andas por el pico del Ocejón: después de esa caminata, lo mejor es relajarte con un aperitivo en la terraza de El Roble y luego una buena comida en su salón. Yo te diría que no dejes de probar torrijas con helado de canela de postre, ¡eso es un manjar! La experiencia es tan buena que, seguro, querrás repetir. Así que, si estás por la zona, ya sabes: El Roble es parada obligada después de disfrutar de la naturaleza. ¡No hay fallo!
Es posible disfrutar de la naturaleza cerca del Restaurante El Roble
Así que, sobre el restaurante El Roble Campillo, no tengo más que elogios. O sea, tienen 5 estrellas y es que la experiencia es espectacular. Desde que entras, te hacen sentir en casa, el trato es excelente. Y ya ni hablemos de la comida… ¡un 10! Si te gusta comer bien, este es el lugar que tienes que visitar.
El servicio es de lo mejor. Te atienden rápido y con una sonrisa. Vas a sentirte tratado como un rey. Y si hablamos de los platos, ahí es donde empieza la verdadera fiesta. La chuleta está para flipar, y si no has probado las torrijas con helado de canela, de verdad, te estás perdiendo algo increíble. Ah, y no olvides probar la ensaladilla, el bacalao al horno y esos torreznos de la casa. Eso sí, deja espacio para el quesillo con helado; está buenísimo.
Ahora, en cuanto a lo que te cuesta todo esto, no vas a romper la hucha. El precio por persona ronda entre los 30 y 40 €, y la verdad, por lo que te ofrecen, es un chollo. En cuanto al ambiente, todo está en su punto: cómodo, agradable, perfecto para disfrutar en grupo.
Y para los que se preguntan: ¿es posible disfrutar de la naturaleza cerca del restaurante El Roble? ¡Claro que sí! Estás rodeado de un entorno espectacular, así que puedes comer bien y luego darte una vuelta por los paisajes de la zona. Un plan perfecto para disfrutar de lo mejor de la comida y de la naturaleza. ¡No te lo pierdas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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