Taberna Restaurante Del Alamillo

Taberna Restaurante Del Alamillo

¡Eh, gente! Si andáis por Alameda del Valle, no os podéis perder la Taberna Restaurante Del Alamillo en la C. de la Taberna, 26. Este sitio es un antiguo pajar transformado en un rincón acogedor donde la cocina española brilla con fuerza. Aquí, el chuletón, el cordero asado y el cordero frito son los reyes, y para rematar, siempre te traen un pan y unas patatas que te alegran la vida. Además, si queréis un plan tranquilo y sin prisas, este es el lugar ideal. ¡Ah! Y no olvidéis pedir un chupito para cerrar la jugada. Al final del día, disfrutáis de una buena comida y un ambiente relajado con música. ¡Así que ya sabéis, a disfrutar!

Taberna Restaurante Del Alamillo

Restaurante
Valoración media: 4,4
Opiniones: 578 Reseñas
Dirección: C. de la Taberna, 26, 28749 Alameda del Valle, Madrid
Teléfono: 918 69 18 93

Horarios Taberna Restaurante Del Alamillo

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernes12:00–17:00, 20:00–24:00
sábado11:00–24:00
domingo12:00–19:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Taberna Restaurante Del Alamillo

Dónde se encuentra la Taberna Restaurante Del Alamillo

Si estás buscando un sitio que te haga sentir como en casa, tienes que probar la Taberna Restaurante Del Alamillo. Este lugar está en C. de la Taberna, 26, 28749 Alameda del Valle, Madrid, y es perfecto para ir en familia. La calidad de la comida es impresionante y el servicio es rápido y siempre atento. Te hablo de un precio por persona de 30-40 €, lo que es un auténtico chollo por la calidad que recibes. Vamos, que las 5 estrellas que tiene se las lleva ganadas.

Alameda del Valle es un pueblo con encanto, muy bien cuidado, y la taberna le hace honor. El ambiente es acogedor, con su terraza para comer al aire libre y un horno de leña que te hará agua la boca. Su comida es honesta y abundante, ideal para aquellos que disfrutan de la buena mesa sin arruinarse. Hablando de precios, unos 40-50 € por persona y tienes una comida castellana de diez, con carnes y entrantes variados. Ojo, mejor hacer una reserva porque suele llenarse.

Félix, el dueño, es un crack; siempre te ayuda a elegir los mejores platos y a veces tiene especialidades fuera de carta que valen mucho la pena. Te atreverías a probar las croquetas de boletus o la parrillada de verduras. Además, tienen un buen vino para acompañar. El sitio es perfecto para cualquier estación del año, así que no hay excusas.

A la Taberna Restaurante Del Alamillo se le puede perdonar que por fuera parezca una taberna típica de pueblo, porque por dentro es pura magia. Después de un paseo por el pueblo, es el lugar ideal para poder disfrutar de una buena comida. Así que ya lo sabes, si estás cerca, date una vuelta. Y recuerden, la dirección es C. de la Taberna, 26, en Alameda del Valle. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de establecimiento es la Taberna Restaurante Del Alamillo

Mira, el Taberna Restaurante Del Alamillo es una auténtica joya en Alameda del Valle. Tienen una carta super amplia y, si te gustan las raciones generosas, aquí vas a estar más que satisfecho. Fui un sábado sin reserva, y aunque estaba a tope, logramos montar un plan en una mesa alta, ¡y la verdad es que estábamos de lujo! La ensalada fuera de carta que nos recomendaron fue todo un acierto. Sin duda, volveremos para probar esos asados que prometen estar de rechupete.

El ambiente es rústico y acogedor, perfecto para disfrutar con amigos. He oído que el servicio es amable y profesional, y si eres de los que le gusta estar a gusto con tu gente y poder charlar sin problemas, aquí no tendrás que subir la voz. La comida es otro nivel; las croquetas están de miedo y el cordero, ¡ni te cuento! Tienen un par de postres caseros que te pondrán a babear, como ese pastel de castañas y un abanico con nata que son un espectáculo. Si quieres salir a cenar de lo lindo, prepárate para un precio que puede rondar los 30-40 € por persona, pero vale cada céntimo.

Lo mejor es el trato que te dan, siempre están atentos a que no te falte de nada; un detalle que no todos los sitios tienen. La decoración es súper auténtica, con un toque de sierra de Guadarrama que le da un carácter único al lugar. Si te gusta la comida bien hecha y un ambiente donde te sientas como en casa, este sitio es el ideal. En resumen, la Taberna Restaurante Del Alamillo es un restaurante familiar donde puedes comer rico y disfrutar de un ambiente agradable, siempre será mejor si reservas antes de ir.

Cuál es la dirección exacta del restaurante

Te cuento que la Taberna Restaurante Del Alamillo tiene su propio estilo. Es un lugar que realmente captura esa esencia de pueblo, con un ambiente cálido y acogedor que te hace sentir como en casa. Si vas, prueba la carne. No soy mucho de carne, pero aquí la pegan, de verdad. Espectacular, bien hecha. El pan también es diferente, nada de esa barra típica, es incluso parte de la experiencia. Eso sí, le doy un 4 estrellas porque aunque la carne estaba de lujo, otros platos no me dejaron tan impresionado, aunque los postres caseros, en especial la tarta de queso, son un acierto.

Por otro lado, si buscas un sitio donde comer tranquilito, este es el tuyo. El cordero y la carne de ternera son del otro mundo. Los sabores son increíbles y la atención es excelente. Te sientes acogido y cuidado, lo cual se agradece un montón. Aquí, no hay prisas, así que tómate tu tiempo para disfrutar de la comida. Yo le pondría un 5 estrellas, porque salir satisfecho y con una sonrisa es fácil aquí.

Claro, no todo es perfecto, ¿verdad? Hay opiniones encontradas. Algunos han dejado claro que han tenido experiencias un poco más chuscas, como un solomillo frío y pescado seco. Se les ha notado lentos en el servicio, aunque el camarero se portó bien con las peques. Al final, el local es bonito, pero la experiencia no fue lo que esperaban. Así que cuidado si te topas con un día de mala suerte.

Y para que no se te olvide, la dirección exacta es C. de la Taberna, 26, 28749 Alameda del Valle, Madrid. Si estás por la zona, merece la pena acercarse y echar un vistazo. ¡Te lo aseguro!

Qué tipo de cocina se ofrece en la taberna

Ya te digo, el Taberna Restaurante Del Alamillo está para flipar. Nos llevamos una sorpresa con el cochinillo lechal que pedimos; hay que encargarlo con un día de antelación y, créeme, vale la pena. Estaba sobresaliente. También probamos las croquetas de boletus, que estaban de muerte. Y no me hagas hablar de la morcilla al horno, que era pura exquisitez. Los postres son caseros, ¡la tarta de queso nos dejó sin palabras! Todo esto a un precio que no se siente como un robo, así que la relación calidad-precio es simplemente fabulosa. El local, además, es una pasada; muy cuidado y con un ambiente que invita a quedarse.

La verdad, fuimos porque nos lo recomendó un familiar y se convirtió en un gran descubrimiento. El lugar es súper acogedor y el personal, de lo más amable y ágil. La comida, muy buena, y el precio está bastante razonable. No te puedes perder el pan de torta con jamón; esa delicia hay que repetir sin duda. Y hablando de platos, el tataki de lomo de vaca fue otro acierto, ¡no te lo puedes perder!

Y si vas, ¡prepárate para un festín! Nos sorprendió lo bonito del sitio por dentro, con ese estilo rústico que te hace sentir en casa. Hay varios espacios a diferentes niveles, lo que le da un toque especial. Pedimos un montón de raciones y todas estaban buenas, especialmente el torrezno. Me fliparon los judiones con matanza, espectaculares. Solo el tataki de vaca fue un poco complicado a la hora de masticarlo, aunque el sabor compensaba. Y si buscas algo dulce, los postres son un golpe seguro. Ah, y no te olvides del café, que también está de lujo.

En cuanto a la cocina que ofrecen en la taberna, es tradicional y casera, con un toque de calidad que se nota en cada plato. Desde el cordero asado hasta las tapas que acompañan al vermú casero, aquí se busca lo auténtico. Si buscas un lugar con buena comida que abraza lo clásico, este es tu sitio. ¡Repetiremos seguro!

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

Te cuento que la Taberna Restaurante Del Alamillo es una joyita que debes tener en tu radar. Está en C. de la Taberna, 26, Alameda del Valle, y, te juro, el lugar tiene un rollo que te atrapa. La decoración es una mezcla de pueblo con estilo, con paredes de piedra y esos techos de madera que te hacen sentir como en casa. ¡Y no te olvides de las chimeneas! La comida es otro nivel, bro. Cinco estrellas bien ganadas.

Hablando de la comida, la verdad es que todo lo que probamos estaba delicioso. Empezamos con unas migas y las croquetas de boletus, que estaban tan ricas que querías llenarte solo de eso. Pero espera, el chuletón a la brasa es una cosa monumental. Y no me olvides de los postres: la tarta de queso casera… ¡madre mía, un escándalo! El servicio fue rápido, no nos hicieron esperar, y el camarero Alex es un crack. A lo mejor métele un ojo al café para que lo mejoren, pero lo demás, de lujo.

Una experiencia que sin duda marca la diferencia es su hamburguesa, que es una revelación. Carne de calidad, pan ligero, todo en su punto. Un bocado y te sientes en el cielo, una alegría para los sentidos. Con un precio por persona que puede rondar entre 20 y 30 euros, te aseguro que no vas a salir decepcionado, ¡más bien lo contrario!

Lo mejor de todo es que el ambiente es acogedor y tranquilo, perfecto para una charla con amigos. Si caes por ahí, no dudes en probar la parrillada de verduras y asegurarte de que alguien pida el milhojas de chocolate. Cada plato tiene su magia, así que ke aquí te dejo claro: croquetas de boletus, tarta de queso, y el chuletón a la brasa son imperdibles. ¡Ya estás tardando en ir!

Qué carne es considerada la especialidad del restaurante

Así que si piensas en hacer una parada en la Taberna Restaurante Del Alamillo, te estás regalando un buen rato. 4 estrellas en la movida, y no es por nada. La comida está de lujo, con raciones que dejan huella tanto en cantidad como en calidad. Las tortas de pan de Aranda son el must, están riquísimas y bien cargadas de ingredientes que te van a hacer querer más. Además, el pan es sencillamente espectacular. Imagínate una torta de bacón y queso, unas croquetas de boletus, y un revuelto de morcilla que te deja sin palabras. Y para rematar, el mil hojas de chocolate y queso y una tarta crujiente de crema y almendras, todo esto por unos 60 euros para cuatro personas. No te creas que están regalando la comida, pero por ese precio, la calidad y el trato son de diez.

Hablemos del ambiente, porque eso también cuenta. El sitio es súper acogedor, con una decoración rural que te hace sentir como en casa, pero con ese toque especial. Los camareros son unos auténticos cracks, siempre de buen rollo, te dan recomendaciones que aciertan al 100%. Si te gusta la comida casera, aquí estás en el lugar indicado. Si te decides por el asado de cordero, no te va a decepcionar. Además, el olor de la comida al entrar es algo que se te queda grabado.

¿Te imaginas salir de ahí, bien comido, disfrutando del ambiente, y prácticamente sin gastar una fortuna? Los precios son algo más altos que otros sitios en la zona, rondando entre 25 y 40 euros por persona, pero créeme, vale cada céntimo por la calidad y el servicio.

Y ya que lo mencionas, si preguntas por la carnes que son la especialidad, el asado de cordero se lleva la palma aquí. Es un clásico que siempre deja satisfecho a cualquiera. Así que ya sabes, no dudes en hacer una parada por Alameda del Valle y disfrutar de esta joya. ¡Te va a encantar!

Se ofrecen guarniciones junto con los platos principales

La Taberna Restaurante Del Alamillo es uno de esos lugares que no puedes dejar pasar si andas por la sierra norte de Madrid. Llevamos más de 16 años y la cosa sigue siendo un bombazo. Aquí no solo te comes unas judiones de la granja que son para morirte, sino que las croquetas variadas son un hit total. Y si te gusta el cordero asado, ¡prepárate para flipar! El horno de leña hace su magia. Te recomiendo que mejor pidas cita, porque siempre hay buen ambiente y no querrás quedarte fuera.

Esta es la quinta vez que vengo y, la verdad, siempre me van a dar calidad en la comida y un trato de 10. Es de esos sitios imprescindibles, y nunca pasa desapercibido. Para mí, cada vez que se pasa por aquí, hay que repetir. Es como un ritual, ¿sabes? Y aunque en esta última me quedé solo con un vermut, que estaba casero y delicioso, los torreznos que sirven son de lo mejorcito que he probado. El local tiene ese toque rústico y acogedor, con una buena limpieza que se nota.

Pero, claro, no todo puede ser perfecto. Una vez llamé para tomar un café y el dueño me dejó con el culo al aire. Me dicen que abren hasta las cinco, llego con familia y, ¡sorpresa!, ya han cerrado. Eso fue una decepción, porque las otras veces la experiencia había sido genial. Aunque no le doy cero estrellas porque sé que el sitio vale la pena, esta vez fue un bajón.

Cuando fui con mi familia, éramos cuatro y salimos de allí con una sonrisa de oreja a oreja. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Nos sentaron arriba, cerca de la chimenea, y la gente estaba tan cómoda que casi ni queríamos irnos. Los platos, desde la torta de pan hasta el milhojas de chocolate, espectacular. Y sí, el menú tiene opciones muy variadas que también incluyen guarniciones junto con los platos principales, así que saldrás bien cargado y satisfecho. Sin duda, ¡hay que repetir!

Es un lugar adecuado para disfrutar de una comida tranquila

Mira, si buscas un sitio donde comer bien y sentirte a gusto, la Taberna Restaurante Del Alamillo es el lugar. Le ponen 5 estrellas a la comida sin dudarlo. Te encuentras con un camarero que no solo es amable, sino que te hace recomendaciones de platos fuera de carta que están para chuparse los dedos. El sitio tiene ese toque rústico que te hace sentir en casa, y, sinceramente, el aire puro del pueblito en la sierra de Madrid es un extra que no se desprecia.

Hicimos una parada allí y no nos arrepentimos. Comimos todo exquisito: empezamos con unas croquetas de boletus que estaban brutales y luego, la ensalada y un cordero asado digno de mención. El precio por persona se movió entre los 10-50 € dependiendo de lo que pidas, pero te aseguro que vale cada euro. El cordero que sirven no es un cuento, está de muerte.

Claro, hay que decir que el ambiente es muy acogedor y te invita a quedarte un rato más. Ana, la camarera, se ganó nuestro cariño con un trato excepcional. Por ella le doy un 11 a la atención, en serio. Es un sitio donde te sientes a gusto, aunque tal vez un poco más caro de lo que esperas, pero lo bueno compensa.

Así que sí, ¿es un lugar adecuado para disfrutar de una comida tranquila? Totalmente. Si buscas un rincón donde desconectar y disfrutar de buena comida y mejor compañía, aquí lo tienes. Ideal para pasar un rato a gusto entre amigos o en pareja. ¡Ya me contarás cómo te va!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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